Gastronomía

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Dónde llevar a comer a tus amigos 'foranos' cuando vienen de visita a Zaragoza

Además de pasear por las calles de la capital aragonesa y descubrir su patrimonio, es fundamental animar a los visitantes a degustar la variada (y deliciosa) oferta gastronómica de la ciudad.

La calle Estébanes, en El Tubo de Zaragoza, cuenta con 17 bares en 170 metros.
La calle Estébanes, en El Tubo de Zaragoza, cuenta con 17 bares en 170 metros.
Ariadna Cañaveras

Zaragoza es capaz de asombrar por ella misma a todo aquel que la visita. Pero, cuando el turista es uno de nuestros amigos, nos esforzamos por enseñarle lo que más le vaya a gustar, bien sean los mejores rincones (para presumir en Instagram) o todas las cosas que hay que hacer en la capital, al menos, una vez en la vida. Así, tras una intensa mañana descubriendo la ciudad (incluso desde las alturas) y tras haber comprado uno de los recuerdos 'made in' Aragón, toca reponer fuerzas... Y qué mejor modo de hacerlo que disfrutando desde primera hora de la mañana hasta la última del día de algunos de los bocados más populares (y deliciosos) que dan forma a las propuestas gastronómicas de Zaragoza.

Lugares imprescindibles para degustar Zaragoza

Brunch
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Del desayuno al 'brunch'

Si se busca degustar la gastronomía aragonesa, lo mejor es comenzar por la primera comida del día: el desayuno. Así, podemos visitar algunas de las cafeterías con más encanto, donde disfrutar de sus surtidos de tartas; compartir una docena de los mejores churros de Zaragoza;  hacer una parada técnica en alguna de las pastelerías con más historias de la ciudad y pedir los dulces que marque el calendario aragonés. Claro que, también se puede aprovechar la mañana para recorrer los museos de la capital y reponer fuerzas con un 'brunch': una propuesta culinaria que cabalga entre el desayuno y la comida, y que ha encontrado su máxima expresión en numerosos locales zaragozanos.

De vermú por el Tubo
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Disfrutar del tapeo zaragozano

No hay barrio en Zaragoza que no cuente con, al menos, una referencia dónde disfrutar del tapeo en todas sus versiones; aunque las propuestas más populares son las que salpican el casco histórico de la capital aragonesa. El Tubo y sus inmediaciones y la extensa red del Juepincho son dos de los planes gastronómicos que no deben faltar en la hoja de ruta de cualquier 'forano', ya que podrán degustar las tapas y raciones más famosas, desde el jamón con chorreras hasta el Guardia Civil, pasando por las croquetas, las madejas, los rotos o las tostadas de jamón batido.

Bocadillo de calamares de El Calamar Bravo de Zaragoza.
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De bocadillos, tostadas y raciones

Uno de los puntos fuertes de Zaragoza son, sin duda alguna, los locales que ofertan suculentos bocadillos con los que calmar el hambre. Así, entre los más famosos se encuentra el de El Calamar Bravo o los de los bares de la zona Universitaria (desde El Tuno al Nevada, sin olvidar pasar por el London y pedir unas patatas con mojo); aunque también conviene hacer una parada en La Mejillonera y disfrutar de sus raciones.

Las migas con longaniza de La Miguería, en El Tubo, son muy demandadas por los clientes.
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Gastronomía de aquí y allá

Entre la extensa oferta gastronómica de Zaragoza, destacan las referencias aragonesas, donde disfrutar de las migas, la longaniza y la morcilla, la cebolla dulce y el ternasco cocinado de decenas de formas, como en El Fuelle, Parrilla Albarracín o La Bodega de Chema, entre otros muchos. Claro que, también, son muchos los locales y restaurantes en los que degustar los platos más populares de diversas nacionalidades, ya sea provenientes del continente americano, como los cubanos El Paladar, el nicaragüense Guardabarranco o los mexicanos de Burrito Azteca; del europeo, como las crepes de Flor o las pizzas de Da Claudio; o del asiático, como los currys de El Tibet o el sushi del Bokoto.

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