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Fútbol

real zaragoza/Sd huesca

Un gol del Huesca en el minuto 95 derrota al Real Zaragoza por 0-1 e iguala la clasificación en cabeza

Galán decidió el encuentro de rivalidad aragonesa cuando el partido ya concluía, después de un choque intenso, igualado que los zaragocistas no supieron definir antes.

El Real Zaragoza está preso de una maldición como local desde que volvió el fútbol sin público. Es un castigo exagerado, pero real. Esta vez, ante el Huesca, en otra noche de hondas consecuencias en la clasificación, llegó la tercera derrota seguida en casa. Y de forma lacerante, pues aconteció en el minuto 95, en la última jugada. Los oscenses, que fueron mejores en la primera mitad, fueron superados durante muchos minutos por los de Víctor Fernández tras el descanso. Pero nadie atinó a marcar un gol en las diversas opciones claras que generaron ante Álvaro Fernández. Y, quien perdona, cae abatido por la ley del fútbol.

Empezó mejor el Real Zaragoza, pero esa iniciativa solo le duró 5 minutos. Fue un espejismo. El Huesca tomó el balón enseguida y ya no lo soltó como timón del juego, con Mosquera y Mikel Rico al mando. Los de Víctor, con Kagawa por Burgui de inicio con intenciones más defensivas para taponar las bandas oscenses, se replegaron como premisa básica y buscaron todo el tiempo los contragolpes rápidos con Luis Suárez, siempre buscando los desmarques largos al espacio libre. La primera ocasión, como se veía venir, fue de los azulgranas (que vistieron de negro esta vez), en botas de Okazaki en el área pequeña. El japonés remató dos veces en el minuto 7 y Nieto rechazó con fortuna.

Resumen del partido, en vídeo:

Fotos del partido Real Zaragoza-Huesca en La Romareda
Fotos del partido Real Zaragoza-Huesca en La Romareda
Guillermo Mestre

Respondieron los locales en un veloz ataque de Luis Suárez en el minuto 13 quien, tras un quiebro a Insua, no disparó, intentó asistir a Soro y la ocasión se fue al limbo, sin remate. Dos minutos más tarde, una subida al ataque (de las pocas que intentó) de Nieto acabó con un pase a Kagawa por encima de López. El japonés marcó gol, pero arrancó en fuera de juego. En el 19, Eguaras intentó una frivolidad desde el medio campo, lanzando una vaselina larga que no sorprendió a Álvaro Fernández porque se le marchó fuera muy desviada. Ahí, el Huesca decidió espabilar porque, aunque dominaba la pelota, le faltaba profundidad. Solo Juan Carlos era capaz de desbordar en el uno contra uno y fabricar superioridades.

Hasta cuatro opciones de gol claras disfrutaron los oscenses en un cuarto de hora de nítida superioridad en el control de balón y en la profundidad hacia el área de Cristian Álvarez. En el 23, Pulido cabeceó forzado en el segundo palo una falta volcada al área por Rico, fuera por poco. En el 33, Mir aprovechó un rebote tras una imprecisión en la salida del balón de Atienza y se fue solo hacia el área. Pero se recreó en demasía y El Yamiq vino desde atrás como un cohete para salvar al Zaragoza de un peligro mayúsculo. Un minuto después, en pleno desconcierto zaragocista, incapaz de domar el balón en medio campo, Mikel Rico empalmó en el segundo palo, solo, un centro de Ferreiro y Cristian Álvarez salvó el 0-1 con un paradón de reflejos bajo palos. Se mascaba el tanto visitante y en el 35, en un aluvión ofensivo repentino de los de Míchel, el gigante Mir cabeceó al larguero un centro largo de Pedro López. En este tramo del duelo fue un milagro que el Real Zaragoza se salvase de ir por detrás en el marcador o, lo que es lo mismo, el Huesca desperdició unos minutos de buena inspiración para encarar el partido hacia su ansiado triunfo.

El Real Zaragoza, de manera instintiva, pareció resucitar cuando solo faltaban 3 minutos para el intermedio. Sin razón aparente, de repente surgieron tres jugadas ligadas de medio campo en adelante, algo que no había pasado prácticamente desde el minuto 20. Y en el 44, Kagawa erró la ocasión más cristalina de los blanquillos, de esas que definen partidos en este nuevo fútbol sin público. Le asistió Luis Suárez desde la derecha, controló el nipón ya en el área y, con todo a favor, remató con el efecto contrario, abriéndose respecto del marco, para que la pelota se le marchase fuera por milímetros, rozando literalmente el palo derecho de un Álvaro ya batido. Ahí estuvo el 1-0 que, sin ser merecido por el juego desplegado, hubiera dado alas al Zaragoza, mucho más intenso todo el rato en las tareas de contención pero con dificultades evidentes para ligar jugadas ofensivas con continuidad.

El descanso les vino bien a los 22 jugadores, asfixiados por el calor (32 grados al inicio del partido, alguno menos con el paso del minutero) y el esfuerzo constante. En especial a un galgo como Luis Suárez, que se desgastó sin premio por encima de los demás. Se echó en falta un día más la presencia en el juego de Eguaras y Guti, demasiado apagados. El novedoso Torres hizo su papel, al corte y la cobertura, sin alardes. Kagawa salió a pelear y eso le desluce a un futbolista que no vino para eso. Soro, entre líneas, también repitió actuación grisácea. Y los laterales, otrora puñales en la transición, estuvieron muy aplicados a taponar a Ferreiro y Juan Carlos. En el lado azulgrana, faltó conexión certera con los dos puntas por los que apostó Míchel, Okazaki y Mir, que tuvieron pocos enlaces pese al dominio claro de su equipo. Rico, amonestado a los 4 minutos, tuvo que levantar el pedal en labores defensivas y se notó en las pocas penetraciones zaragocistas por su zona de influencia. Los dos entrenadores tenían tarea de cara a la segunda mitad. Había mucho margen de mejora en pos de la victoria.

La segunda parte se inició sin cambios nominales en ambas escuadras. Y con el mismo dominio oscense, con apariencia siempre de tener las ideas más claras en las combinaciones y, sobre todo, de poseer algo más de frescura física que los zaragocistas. El Zaragoza no fue capaz de merodear el área contraria durante largos minutos. El Huesca lo hizo en balones colgados, con poco criterio. Y Víctor Fernández fue el primero en mover el árbol de las sustituciones, con Burgui como refresco de Soro. El efecto de este movimiento fue positivo y el equipo se estiró algo. Delmás provocó un córner que, en el minuto 55, casi remató a gol El Yamiq, pero su cabezazo picado no encontró portería.

Michel siguió el camino de los cambios y metió en danza a Sergio Gómez y Eugeni. Entremedias, Luis Suárez amagó de nuevo el gol local, en una contra con pase largo de Kagawa, muy bueno, que el colombiano remató con potencia para que Álvaro salvara echando a córner la pelota. Era el minuto 58 y, en ese momento, los zaragocistas estaban más espabilados que un Huesca algo despistado repentinamente. Tuvo que ser Burgui quien, tras un error en la salida, patrocinó un ataque de Eugeni, cuyo disparo franco se marchó fuera por poco en el 60. Los errores individuales tendían a decidir el marcador y, tras un balón robado por Torres -mejor tras el descanso-, Luis Suárez remató cruzado al poste izquierdo, en una opción clara para el 1-0 en el minuto 62. El Zaragoza, poco a poco, se estaba viniendo arriba y el Huesca flaqueaba. Kagawa, en el centro tras la salida de Burgui por Soro, ganó muchos enteros en su aportación. Y Delmás también creció en la faceta atacante.

Se llegó a los últimos 20 minutos con todo abierto. Víctor recuperó a Puado tras su lesión muscular para ese tramo final. Míchel optó por Cristo en vez de un desdibujado Okazaki. La cosa estaba ya para el primero que marcase. La igualdad, las alternativas, dejaban abierta la puerta del éxito a cualquiera de los dos rivales. Al que tuviese más tino en una jugada puntual. El Real Zaragoza estuvo a punto de ser el afortunado en esa ruleta. Atienza, en el 81, cabeceó una falta lateral centrada por Eguaras con rosca, fuera rozando el poste, con todo a favor. Un error de los que no se deben tener en partidos así.

La réplica la dio Cristo en el 87, en una jugada en velocidad que salvó Cristian Álvarez en dos veces. La tensión se cortaba. Los nervios de todos eran millones. Cualquier error iba a ser ya letal, de producirse. Suárez y Torres se fueron al banquillo sin aire. Linares e Igbekeme entraron para sujerar el esprint final del choque. Y, como se olisqueaba hacía largo tiempo en el ambiente, alguien iba a dejar al otro una ocasión final para llevarse los tres puntos. Fue en el minuto 95, otra vez con el tiempo ya casi cumplido (el Huesca, a favor y en contra, es ya un especialista). Tras una contra de Puado en la que se pidió faltá de Pulido (pudo haberla) cuando el ‘11’ zaragocista se iba solo hacia el área, llegó el contragolpe letal de los altoaragoneses. Mir se quedó ante Álvarez, que rechazó en una salida a la desesperada. El destino quiso que el balón le fuese al recién salido Galán, que controló en el área y fusiló la portería local con todo el mundo descolocado.

Así fue el gol del Huesca:

Fotos del partido Real Zaragoza-Huesca en La Romareda
Fotos del partido Real Zaragoza-Huesca en La Romareda
Guillermo Mestre

La explosión de alegría oscense contrastó con las protestas al unísono de los locales. Materia había para ello. Se supone que el VAR revisó lo de Puado, porque acarreaba roja para el defensor del Huesca. Y se presupone que no vio nada. Casi ni se sacó de centro. El 0-1 postrero quedó para la historia como la primera victoria del Huesca en Zaragoza. Y, de paso, puso a los azulgranas en disposición de atacar el ascenso directo a corto plazo. Todo lo contrario que al Real Zaragoza, que suma así su tercera derrota encadenada en La Romareda desde la reanudación de la liga, cifra esta terrible que anuncia problemas serios para obtener el objetivo: así, sin puntuar nunca como locales, es simplemente imposible. El Huesca se pone a tiro de alcanzar a los zaragocistas, que vuelven así a desechar una clara oportunidad de ponerse líderes de la categoría y de cimentar buena parte del ansiado ascenso, fin que se convierte en algo mucho más enrevesado de lo que se presumía.

Así fue el recibimiento en La Romareda:

Real Zaragoza y Huesca juegan este lunes un importante partido de cara a sus aspiraciones de ascender a Primera División.

Ficha Técnica

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Delmás, Atienza, El Yamiq, Nieto; Eguaras, D. Torres (Igbekeme, 89), R. Guti, Kagawa (Puado, 71); Soro (Burgui, 53) y Luis Suárez (Linares, 89).

SD Huesca: Álvaro Fernández; Pedro López, Pulido, Insua (Datkovic, 86), Luisinho; Mosquera, Mikel Rico (Sergio Gómez, 57); Juan Carlos (Eugeni, 57), Ferreiro (Galán, 86), Okazaki (Cristo, 71) y Mir.

Árbitro: Díaz de Mera Escuderos (Comité Castellano-manchego). Amonestó a Mikel Rico (4), R. Guti (20), Juan Carlos (39), D. Torres (65), Pulido (80), Eguaras (94) y Linares (94).

Goles: 0-1, min. 95: Galán.

Incidencias: Noche de verano puro, con 32 grados al inicio del partido, tras un día de sol en el que se alcanzaron los 35 en el valle del Ebro. El césped del estadio zaragozano estuvo en perfectas condiciones.

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