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ENTREVISTA AL ARQUITECTO DE LA NUEVA ROMAREDA

César Azcárate, sobre el estadio portátil: "Si el Real Zaragoza jugara fuera de La Romareda se ganarían hasta dos años en las obras"

El arquitecto vasco confía en mantener el presupuesto del proyecto y cree que con 43.000 asientos es un estadio "bien dimensionado".

César Azcárate, director del equipo técnico que ha diseñado el proyecto básico de la nueva Romareda.
César Azcárate, director del equipo técnico que ha diseñado el proyecto básico de la nueva Romareda.
Guillermo Mestre

Tres meses faltan para el inicio de la construcción de la nueva Romareda. Menos de cien días para poner fin a una especie de maldición que ha impedido, durante 22 años, que Zaragoza tenga un estadio de fútbol acorde a su condición de cuarta ciudad de España. En plena cuenta atrás, el arquitecto vasco César Azcárate, artífice de una nueva Romareda moldeada por el cierzo, analiza para HERALDO las claves del estadio de última generación que teñirá de azul y blanco el cielo zaragocista. 

La semana del 8 de julio empezarán las demoliciones. ¿Se lo cree?

Sí. Todos los hilos están bien puestos para comenzar después del concierto de Enrique Bunbury (6 de julio).

¿Incluye el proyecto básico todos los requisitos que impone la FIFA (Federación Internacional de Fútbol) para que Zaragoza sea sede del Mundial 2030? ¿Se espera alguna exigencia más?

La FIFA tiene que marcar los últimos requisitos este año y hasta 2030 irá haciendo alguna precisión más. Pero con toda la experiencia que tenemos, el estadio cumple con todos ellos sin ningún problema.

Esos nuevos requisitos, ¿afectarían al número de asientos?, ¿a la petición de más zonas de 'hospitality' (prémium)?

Creo que serían cambios de matiz, muy pequeños. Podrían pedir más localidades de 'hospitality' y, hasta 2030, algún elemento tecnológico. La tecnología en el mundo del fútbol y de los estadios cambia año a año.

Habrá cambios también en el presupuesto. De inicio se valoró en 140 millones, ahora en 148 (180 con IVA). ¿En el proyecto de ejecución se encarecerá más? 

No. Nosotros estamos trabajando en esas cifras y hacemos lógicamente todo lo posible por tratar de mantenerlas. Si no hay cambios inesperados, esperamos estar en ellas. 

¿Les ha fijado la sociedad La Nueva Romareda SL (Ayuntamiento, DGA y club) un límite para el presupuesto?

No, está bien en ese entorno. El proyecto ejecutivo lo determinará con más precisión, pero creo que vamos a estar por ahí.

Si prospera el 'plan B' y se opta por un estadio desmontable, ¿qué capacidad debería tener y cuánto podría costar?

Pues mira, ahí me pillas. Nosotros estamos trabajando con el plan A, hacer el estadio en las fases que ya se conocen y que ya hemos hablado. Estamos un poco fuera de este debate. No me he parado a pensar cuál sería ese plan B.

Si la decisión fuera suya, ¿sería partidario de que el Real Zaragoza jugara en el estadio mientras duran las obras?

Como no va a ser mía la decisión, no puedo aventurar cosas. Estamos trabajando en un plan que es viable. Pero si hubiera otro plan que mejora esa circunstancia, también estaríamos encantados de poder incorporarlo a las fases del proyecto sin ningún problema.

Si, como parece, se aplicara a partir del verano de 2025, ¿cuál sería el ahorro en tiempo de obras en los ajustados plazos que hay para el Mundial?

Se podría rascar bastante tiempo. No tiene nada que ver que el equipo esté jugando mientras haces obras por partes y que esté fuera y puedas construir el estadio del tirón. Puede haber un ahorro de un año y medio o dos años, pero no lo he estudiado a fondo. 

¿El ahorro sería también económico?

Sí, seguro. Si acaban antes las obras, la sociedad podría empezar a explotar antes los usos terciarios del estadio. 

En los proyectos de estadio en los que ha trabajado, ¿en cuántos han convivido los aficionados y las obras?

Hemos tenido de todo. En el estadio de San Mamés, convivían las obras del nuevo con el juego en el antiguo; en el River Plate y el Monumental hicimos obras, pero era una remodelación. En Villarreal ha sido mitad y mitad. Hemos tenido las dos posibilidades.

¿De qué aforo estamos hablando en los que se jugó durante las obras?

En San Mamés son 55.000 espectadores ahora, pero se jugaba con 36.000 en la primera fase. El el Monumental, de 85.000 y en el del Villarreal, de 23.000 o 24.000.

El aforo en el proyecto básico crece ligeramente hasta los 43.184, pero hay seguidores que lamentan que no se llegue a los 45.000 o 50.000. ¿Le preocupa que el campo se quede pequeño?

A mi juicio, no. Creo que este es un aforo muy adecuado para un estadio de cualquier ciudad europea. Es un estándar buenísimo. A nivel general, evidentemente hay excepciones de clubes que todos conocemos que, por lo que sea, necesitan unos estadios mucho mayores. Creo que está muy bien dimensionado.

¿El proyecto de ejecución de la nueva Romareda mantendrá el faseado o se modificará si la sociedad opta por un estadio portátil para ir más rápido?

El proyecto no va a variar. Irá con las fases de las que hemos hablado. Si se cambiara el plan, únicamente variarían los tiempos de construcción.

Así serán los trabajos que cambiarán por completo el estadio de fútbol en Zaragoza.
Así serán los trabajos que cambiarán por completo el estadio de fútbol en Zaragoza.

¿Cuáles son las principales incomodidades que sufrirán los socios cuando empiecen las obras en el estadio? 

El mayor inconveniente es la reubicación. Hay que ir moviendo a los socios fase a fase. Habrá molestias en los accesos al estadio, se tendrán que habilitar pasos seguros para que el público entre al campo. Y luego, tener mucho cuidado. La seguridad estará garantizada en todo momento. Si no, no lo haríamos.

¿Es posible saber cuántas localidades se perderán al demoler el gol sur y al tener que dejar un colchón de seguridad? 

Es una materia que corresponde más al club que a los técnicos que somos nosotros. El mínimo que nos ha pedido la sociedad es que siempre haya más de 20.000 espectadores en las distintas fases de las obras. Y con eso estamos jugando. 

Lo que está claro es que el plan A seguirá vigente hasta que en le verano de 2025 se tire la grada este.  

No sé. Nosotros a día de hoy estamos con el Plan A.

En la demolición de la vieja Romareda, ¿podría generar retrasos el proceso de retirada de la cubierta por el amianto? 

Simplemente hay que tener más cuidado en el desmontaje y ya estamos acostumbrados. Son técnicas que están procedimentadas. Hay que hacerlo con cuidado, con seguridad y con los procedimientos establecidos, nada más.

¿Se sabe cuándo se alcanzará el pico de trabajadores en La Romareda y cuántos serán? 

Dependerá al final de los contratistas. Lógicamente, nosotros les marcamos el proyecto y los plazos. Luego son ellos los que ponen los medios, tanto de máquinas como de trabajadores.

¿Cómo se va a tirar el Cubo y el edificio de Urbanismo? 

No tiene mayores dificultades. Hay que tirar el edificio de la cota cero para arriba y habilitar zonas de paso que salven un poco las diferencias de niveles para seguir generando los accesos de los espectadores a la tribuna de preferencia. Se tendrían que derribar los dos edificios al mismo tiempo.

Optan seis empresas, varias en UTE, a la demolición del gol sur ¿Esperaba el interés que ha suscitado el contrato?

Es normal. Un estadio de fútbol es una obra muy interesante para construir.

¿Cuál sería el elemento más emblemático de la nueva Romareda, ese por el que le gustaría ser recordado?

Por varias cosas, la verdad. La primera sería el interior. El graderío de La Romareda va a ser muy eficaz, muy presionante sobre el terreno de juego y muy específico para el club.

Parece muy acorde a la afición del Real Zaragoza...

Eso es, eso es. Y la segunda tiene que ver con el entorno hacia el exterior, con la relación del estadio con la ciudad, con esas formas cóncavas y convexas tanto de la fachada como de la cubierta. Ofrecerá una visión singular, muy recordada y significativa. Cuando alguien la vea, identificará el estadio con La Romareda. 

¿Y cómo van a intentar preservar el alma de la vieja Romareda?

Yo creo que ese graderío nuevo, que llevará los colores corporativos, la preservará. Trataremos de mantener las porterías tan singulares que tiene el estadio actual para colocarlas en el nuevo. Y luego está el alma del club, que es la afición. Creo que con eso la vamos a mantener. Va a ser un  estadio que se vivirá todos los días del año. Ese va a ser un gran cambio.

El nuevo estadio moldeado por el cierzo, ¿qué mejoras va a introducir desde el punto de vista de la sostenibilidad?

Vamos a buscar la eficiencia energética y la sostenibilidad. Apostaremos por tener el mínimo gasto posible de dióxido de carbono, por la cercanía de los materiales, el aprovechamiento del agua, la recogida de las pluviales y su posterior aprovechamiento.

¿Tendrá capacidad para generar su propia energía?

Estamos trabajando en todas las posibilidades. Una es lograr el máximo ahorro de agua en los aseos, que son importantes en un estadio. En cuanto a las energías renovables, estamos pensando en instalar paneles fotovoltaicos en la cubierta y en utilizar energía geotérmica. Pero todo está en proceso de decisión porque estamos con todos los cálculos que son pertinentes en el proyecto ejecutivo.

Hablemos de los otros usos de La Romareda. ¿Cómo se podrá 'vender' el estadio para captar grandes conciertos?

En cuanto a capacidad, será muy similar al aforo del estadio, lo que está muy bien. El recinto va a tener unas características sonoras muy buenas también. Estamos contemplando todas las cuestiones que tienen que ver con la accesibilidad para los montajes de escenarios, los accesos y las evacuaciones para el 'modo concierto'. 

En el modo concierto, ¿dónde se ubicaría el escenario?

Se puede ubicar en varias posiciones. Al final depende mucho de los propios organizadores, del artista, de la dimensión del concierto. 

¿Se podrán ofrecer aforos diferentes, de 10.000 a 35.000 personas?

Claro, claro. Eso va a ser así. Tiene un montón de posibilidades.

Con la situación actual del Real Zaragoza en Segunda División, habrá quien se pregunte si el club se merece un estadio como el que proyecta. ¿Qué les diría?

El Real Zaragoza se merece un estadio de 5 estrellas y la ciudad, también. Es una de las más importantes de España y tiene que tener un equipo en las posiciones más importantes. Hay circunstancias que hacen que, como es el caso, un club esté en Segunda División, pero el Zaragoza tiene que estar en Primera y Zaragoza se merece tener un equipamiento de este nivel.

La iluminación en blanco y azul incrementará la identificación de los zaragocistas con La Romareda. 

Será una iluminación sencilla y elegante, acorde con los colores del club. La cubierta será una pieza muy singular y muy atractiva e integrada. El objetivo es que el visitante retenga en su memoria la imagen del estadio.  

Hace casi un año, un recurso de Podemos a punto estuvo de enterrar el anteproyecto en un cajón de nuevo. ¿Hasta qué punto le preocupó?

Procuramos estar un poco al margen de todas estas cuestiones. Nosotros vamos al dictado de lo que nos encargan. Vamos a ver cuál es el graderío perfecto para el club, el 'hospitality', los usos terciarios... Lo otro son cuestiones que todos conocemos.

¿Pueden estar convencidos los zaragozanos y los zaragocistas de que esta es la definitiva?

Yo estoy muy convencido. Espero que ellos también. 

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