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Mora de Rubielos: del castillo de los Fernández de Heredia a la fuente del Hocino

La capital de la comarca turolense de Gúdar-Javalambre va recuperando el turismo con la llegada de visitantes atraídos por el encanto de esta villa medieval.

El castillo de los Fernández de Heredia, en Mora de Rubielos, está incluido en los Bienes de Interés Cultural del patrimonio aragonés.
El castillo de los Fernández de Heredia, en Mora de Rubielos, está incluido en los Bienes de Interés Cultural del patrimonio aragonés.
Antonio garcía/Bykofoto

Fortaleza, palacio, convento, cárcel y cuartel de la Guardia Civil. El castillo de Mora de Rubielos ha sido muchas cosas durante su historia, manteniéndose, eso sí, siempre imperioso en lo alto de la localidad. Construido por los Fernández de Heredia en el siglo XIV, es uno de los principales puntos de interés de esta villa medieval, capital de la comarca turolense de Gúdar-Javalambre.

Pero esta fortaleza no es el único atractivo del lugar, cuyo casco histórico fue declarado en 1978 conjunto histórico-artístico. No es para menos, ya que la villa conserva cuatro portales de acceso así como numerosas casas nobles, torres y otros edificios que reflejan el esplendor pasado de Mora de Rubielos.

Junto con el castillo, la excolegiata de Santa María es el otro gran monumento de la localidad. Construida de inicio en estilo románico se remodeló al gótico posteriormente, por orden de los Fernández de Heredia. Su nave, de 19 metros de ancho, es la segunda más ancha de España, tan solo superada por la catedral de Gerona.

Con la paulatina flexibilización de la movilidad, primero entre provincias y, más tarde, entre comunidades autónomas, Mora de Rubielos va recuperando poco a poco el volumen de visitantes que recibe habitualmente, especialmente en los meses de verano.

Para reactivar el turismo y siempre con las oportunas medidas de seguridad, el castillo fue uno de los primeros grandes monumentos aragoneses en volver a abrir sus puertas. Así, se puede visitar por libre desde el 31 de mayo. Más tarde, a mediados de junio, se recuperarían las visitas guiadas organizadas desde la Oficina de Turismo.

Visitas guiadas al castillo, la ex-colegiata y la villa

Existen dos opciones para visitar el castillo de Mora de Rubielos. Por un lado, se puede acceder por libre, adquiriendo una entrada en la misma puerta, al precio de cinco euros. Por otro lado, la oficina de Turismo ofrece visitas guiadas que incluyen la citada fortaleza, así como la ex-colegiata de Santa María y un paseo por el casco antiguo de la localidad, con paradas en las casas, portales, calles y otros puntos de interés.

En este caso, el precio estándar es de diez euros y se debe contratar en la oficina de Turismo. Durante el mes de julio, hay visitas de miércoles a sábado, a las 12 y a las 17.15 horas, y los domingos solo por la mañana. En agosto, los pases se ofrecerán todos los días. La actividad tiene una duración de una hora y media aproximada y el aforo actual se ha reducido al 75% para evitar aglomeraciones.

En todo caso, según indican desde la oficina de Turismo, por el momento, el grupo de mayor tamaño recibido ha sido de 25 personas, un autobús de una excursión organizada llegada desde Castellón el domingo pasado. “Cada vez se van animando más visitantes, sobre todo los fines de semana”, explica Consuelo, una de las guías que acompaña a los turistas en estas visitas.

En cuanto a los grupos que han acudido por libre a Mora, el de mayor tamaño ha sido hasta la fecha de once personas. “En las primeras semanas recibimos a muchos turistas de Zaragoza y de Huesca que no conocían la localidad”, comenta Consuelo. Ahora, con la apertura de las fronteras entre comunidades, los valencianos, muchos de los cuales tienen su segunda residencia en el municipio turolense, vuelven a encabezar la lista de visitantes.

Junto con la reducción del aforo, la mascarilla y el gel desinfectante están presentes en todas las visitas que, por lo demás, no presentan ningún inconveniente dada la amplitud de los espacios que se recorren. En cualquier caso, las estancias del castillo están señalizadas con el número máximo de personas que puedan acceder a ellas de forma simultánea. De este modo, Consuelo ofrece las explicaciones oportunas en una zona más amplia para que, posteriormente, el turista acceda a la sala.

Una vez conocidos el castillo y la ex-colegiata de Santa María, Mora de Rubielos invita a recorrer sus calles para conocer el pasado y el presente de una localidad que ha sabido conservar la riqueza de su patrimonio histórico en cada esquina.

Aunque perderse por cualquiera de las vías de Mora es una buena opción, se recomienda dejarse caer por la calle de las Parras. Es la que reúne el mejor repertorio de casonas hidalgas adineradas, destacando el caserón de los Cortel de la Fuen del Olmo, del siglo XV.

La casa consistorial, en la plaza de la Villa y donde se localiza actualmente el Ayuntamiento, o la de los García Herranz, fechada en el año 1750 con una capilla de planta poligonal adosada, son otros puntos a marcar en el mapa.

No es de extrañar que al doblar una esquina aparezca un portal. Es símbolo de que Mora de Rubielos es una de villas medievales mejor conservadas, manteniendo los portales que daban acceso al recinto amurallado: los de Rubielos (el viejo y el nuevo), el de Alcalá y el de la Cabra. Además, sobreviven también las torres de una segunda fortificación, tallada en la cantera.

Turismo de naturaleza en plena Sierra de Gúdar

Enclavada en la Sierra de Gúdar, a unos 1.300 metros de altitud, Mora de Rubielos ofrece también alternativas de turismo activo, una práctica cada vez más demandada. Combinar la ruta por la localidad con senderismo u otras actividades al aire libre es una opción para los amantes de la naturaleza que pasen por la zona.

Si, tras la visita a la villa, uno se quiere evadir del gentío y tomarse un respiro, a apenas 5 kilómetros del casco urbano de Mora en coche se encuentra la Fuente del Hocino, un espacio habilitado como merendero. A este remanso de paz, entre árboles y vegetación, se llega por la carretera A-232, en dirección Rubielos de Mora. Es de fácil acceso, recomendado para familias.

Para los adictos a las buenas vistas, se dice que el pico Chaparroso, a algo más de 1.800 metros de altitud, ofrece la mejor panorámica de la zona. Se encuentra próximo a Fuen Hortalán, otra zona natural acondicionada para realizar comidas campestres o pasear.

En cuanto a recursos hidrológicos, el entorno de Mora de Rubielos cuenta con el barranco de Fuen Narices, con la cascada de la Hiedra, y los ríos Mijares y Mora se encargan de salpicar la zona con lagos, ya sean naturales o artificiales.

Pero si se habla de agua no se puede pasar por alto el embalse de las Tosquillas, un paraje para disfrutar en familia a cinco minutos en coche desde el centro de Mora. Cuenta con un área recreativa, un mirador de estrellas y una senda fluvial que rodea todo el embalse.

Con todas estas referencias, no es de extrañar que Mora de Rubielos acabe de entrar en la lista de Pueblos Mágicos de España. Es una clasificación nacional, similar a la de los más bonitos, de la que forman parte actualmente otras cinco localidades aragonesas. Tres, además de Mora, están en Teruel: La Iglesuela del Cid, La Fresneda y Mosqueruela. Las otras dos son Uncastillo y Borja, en la provincia de Zaragoza.

 

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