Despliega el menú
Ocio y Cultura

consumo

El Black Friday en el pequeño comercio: de la imaginación a la resistencia

'Outlets', mercadillos como el White Sunday, talleres de consumo responsable o, directamente, no hacerlo son algunas de sus maneras de lidiar con esta moda de descuentos importada de Estados Unidos.

El Black Friday es una moda que ha llegado para quedarse.
El Black Friday es una moda que ha llegado para quedarse.
Ana Escobar/EFE

En medio de la tormenta perfecta, el barco del pequeño comercio rema como puede en un proceloso océano en el que las grandes superficies y el comercio 'on line' generan no pocos 'tsunamis'. El último, desde costas estadounidenses. Se llama 'Black Friday' y parece haber llegado para quedarse. Así lo piensa, por ejemplo, Eva Celiméndiz, vicepresidenta de Vive Méndez Núñez y propietaria de Latastienda. De los 20 miembros de esta joven asociación de comerciantes, nacida para animar las compras en esta céntrica zona de Zaragoza, solo dos tienen previsto acogerse a la campaña de descuentos del último viernes de noviembre (si bien muchos comercios -y hasta bancos- llevan con ofertas toda la semana). "Es un fenómeno que ha arraigado", opina Eva. "La gente lo espera, pero la mayoría de nosotros ni podemos ni queremos asumirlo", sostiene. Los motivos son varios. Por un lado, explica, "el pequeño comercio, en su mayoría, no puede asumir los márgenes que imponen descuentos en todos los productos de la tienda". A la vez, en Vive Méndez Núñez apuestan por otra forma de relacionarse con el cliente: "En ocasiones como el Black Friday lo que se hace es que se obliga a comprar al cliente lo que quiere el comerciante y no lo que el cliente quiere". De hecho, la mayoría de las tiendas, incluidas las grandes superficies, no rebajan todo el género, sino solo productos seleccionados.

Otra cosa es hacer pequeños guiños al consumidor, con zonas de 'outlet'. En esta línea trabajan en la tienda de ropa Urban Vicart, situada en el 12 de la zaragozana calle Zurita. A juicio de sus dueños, Víctor Plou y Arturo Borraz, "el Black Friday está tan instaurado que si no entras, mueres. Desgraciadamente es así". Pero ellos se unen a la moda "a la manera original". Es decir, siguiendo la estela del motivo que lo impulsó en Estados Unidos: dar salida al 'stockage'. Así, ya han comenzado la campaña sacando a la tienda prendas de colecciones de otros años. "Las de temporada no las tocamos, salvo alguna marca concreta que tenga mucha venta 'on line' y haga descuentos en Internet", explican. "La propuesta está funcionando y la gente entiende perfectamente que los descuentos sean del 'stock', explica Víctor. A su juicio, "aquí el Black Friday está desvirtualizado, porque en Estados Unidos la gente se compra ahora un ordenador, pero no el último modelo".

"Aquí el Black Friday está desvirtualizado, porque en Estados Unidos la gente se compra ahora un ordenador, pero no el último modelo". Víctor Plou (Urban Vicart)

Más allá de las técnicas puntuales de venta, el Black Friday revela algo más profundo, que tiene que ver con las nuevas maneras de consumo, con la gestión de la compulsión compradora y la guerra de precios derivada de la crisis económica global.

"El concepto 'low cost' se ha impuesto desde los tiempos de la crisis", opina Miguel Mateo, de la tienda de ropa sostenible Elisa Muresan (Pedro María Ric, 21). A su juicio, "en realidad se han impuesto los descuentos todo el año, ha llegado el Black Friday como podía haber sido cualquier otra cosa. A nosotros nos han llegado a preguntar que cuándo empiezan los 'descuentos de Navidad'... ¡Pero si eso no existe!".

"La venta navideña se pierde mucho"

Miguel entiende que a ciertos comercios el Black Friday "les puede venir bien para dar salida al 'stock', pero a largo plazo es perjudicial, porque la venta navideña "se pierde mucho". Mateo alerta de lo que esta dinámica supone para un pequeño comercio incapaz de asumir unos márgenes tan exiguos, sobre todo en el caso de la venta de ropa. "Muchos se están ahogando", se lamenta.

Taymir Faye, de La Modateca, situada en la zaragozana calle de Santa Isabel, también pone su granito de arena en la creciente corriente del consumo sostenible. Para este sábado, no invita a comprar en su tienda con sugerentes rebajas, sino a participar en un taller de costura práctica "bajo el lema de las 3R": "reduce el consumo, repara las prendas olvidadas y recicla tu armario".

En Elisa Muresan, por su parte, cortan por lo sano: no se unen al Black Friday. Aunque el motivo, sobre todo, es el de la sostenibilidad: "No queremos entrar en ese consumismo absurdo". Miguel Mateo entiende a los comercios que hacen Black Friday y a quienes, por ejemplo, aprovechan para cambiar de teléfono en estas fechas de ofertas, pero la mayoría, cree, "compra estos días cosas que no necesita".

Eva Celiméndiz abunda en el factor del calendario: "La Navidad se adelanta cada vez más, hay mucha presión. Antes el inicio de las compras navideñas las marcaba el puente de la Inmaculada, pero ahora el pistoletazo de salida es el Black Friday". Algo particulamente perjudicial para el comercio pequeño, víctima de una campaña de descuentos llegada de un país cuyos ritmos comerciales nada tienen que ver con el español, en el que la Navidad se alarga hasta el 6 de enero.

En SaGas, la asociación que agrupa a segundas y terceras generaciones de comercios tradicionales zaragozanos, su presidenta, Belén Morales, aboga por ofrecer "un producto cuidado y un trato especial con el cliente". Algo que escenificarán el próximo domingo, 1 de diciembre, con la sexta edición de su mercadillo 'pop up' en el Gran Hotel, que han bautizado, no sin intención, 'White Sunday'. En él habrá moda, complementos y gastronomía. "No estamos en contra del Black Friday", expone Morales, pero sí que apoyan otras formas de vender que tienen que ver con "la tradición, la diferencia y el trato al cliente, que no están reñidas con las nuevas tendencias, como las redes sociales o estas tiendas efímeras, en las que salimos al encuentro de nuestra clientela en un ambiente distinto y más especial".

La 'pop up' estará abierta de 11.00 a 20.00 y en ella participarán comercios como La Parisién, Montal, Peletería Gabriel, Carrilé, Bodegas Care, Viñuales Centro Óptico, Fajas La Peña, Luis Uribetxebarria, Cefa Toys, Elva Bags, Mi Limonero Kids, Nacho Vergara, Nana&Taté Shop, NTC Sons&Beverages, Automóviles Sánchez y Julunggul.

Etiquetas
Comentarios