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Ocio y Cultura

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Diez títulos para la Feria del Libro de Zaragoza, 2019

Recomendaciones de autores aragoneses de novela y relato, ensayo, artículos literarios, periodismo y libros ilustrados para leer o adquirir estos días.

Cartel de la Feria del Libro de Zaragoza
Cartel de la Feria del Libro de Zaragoza del ilustrador Jesús Cisneros, quien, tras varios años en México, acaba de volver a su ciudad: Zaragoza.
Heraldo

Heraldo.es dedicará diversas entregas, día tras día, a la Feria del Libro: reportajes, entrevistas, recomendaciones por géneros (novela, ensayo, historia, cómics, libros ilustrados, etc.). Y hoy, en vísperas del inicio de la cita con la palabra y sus autores, y los lectores, sugiere diez títulos de autores aragoneses para adquirir o para buscar la firma del escritor.

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1.-Miguel Mena. Canciones ligeras. Pregunta.

El escritor y locutor de Radio Zaragoza Miguel Mena llevaba muchos años trabajando en esta novela sobre la música de los 60. ‘Canciones ligeras’ narra la historia de una vocalista, Irene Abós, de Los 3 del Mediterráneo, que se irá de gira por Oriente. Mena aborda una vida de mujer llena de pliegues y repliegues familiares, y aborda el impacto de la música y las bases americanas. Habla de la amistad y de un sinfín de temas en una narración que avanza atenta a los detalles, a la emoción, a la historia, y que nunca cede en su riqueza de asuntos (entre ellos, la transformación paulatina del país) ni en su fluidez, sin dejar de la mano la hondura y complejidad de sus criaturas.

2.-Joaquín Berges. Los desertores. Tusquets,

Joaquín Berges es un escritor vocacional que tiene un gran mérito: cada una de sus novelas es diferente. Emprende una aventura de indagación y de humor. Esta es la más distinta a todos: sucede durante la I Guerra Mundial en la batalla del Somme, en 1916, y narra la historia de dos jóvenes, Albert Ingham y Alfred Longshaw, que no sentían impulso alguno por el combate. El escritor, que recorrió los escenarios en 2017, descubrió más cosas: su epistolario, sus poemas de amor, desconcierto y guerra, y firma una de sus novelas más rotundas y logradas, donde hay muchas cosas: desde una meditación sobre el pacifismo, una descripción el horror y el miedo a un canto a la amistad.

3. -Soledad Puértolas. Música de cámara. Anagrama.

La Guerra Civil, en apariencia, le quedaba muy lejos a Soledad Puértolas. Sin embargo, esta novela familiar arranca en ese período en una ciudad que se parece mucho a Zaragoza, y cuenta la historia de una mujer, que se acaba de quedar viuda, y que tiene dos hijos muy diferentes: uno partirá al frente y otro huye a Francia, y allí, en plena contienda vivirá una existencia gozosa, llena de libros y quizá de amor. La se prolonga con dos mujeres más, su sobrina y su nieta, y llega hasta nuestros días en un relato minucioso, claramente femenino, donde asoman las decepciones y algunos sueños truncados, pero también la ópera y los viajes.

4.-Olga Bernad. El polvo nihilista. Los libros del gato negro.

Olga Bernad se forjó, inicialmente, en las redes sociales. Y de allí saltó a la poesía con fuerza. Durante mucho tiempo había ido escribiendo diversas prosas, especialmente relatos. Ahora publica su primer libro de cuentos, donde hay un poco de todo: pasiones, violencia de género, erotismo, viajes, pero también el suicidio, la desaparición de alguien, el regreso de los fantasmas del pasado. El libro, en apariencia disperso, tiene un leve hilván, o quizá no tan leve, que le da unidad a un conjunto donde hablan y suenan distintas voces.

5.-Alejandro Corral. El desafío de Florencia. Ediciones B

Alejandro Corral se había prometido a sí mismo que huiría de la novela histórica. Cayó con ‘El Batallador’, y vuelve a hacerlo en solitario en esta narración que explica la relación de Leonardo Da Vinci y Miguel Ángel Buonarotti. Al principio, el joven admiraba al maestro, buscó su amparo, pero luego ambos tuvieron varias disputas por la pintura mural e incluso por la esculura. Da Vinci era un seductor y desafiaba su época con su amor por los jóvenes (Alejandro Corral no huye del erotismo explícito), mientras que el gran escultor era huraño, muy religioso, como si controlase todo el tiempo sus pasiones con el freno de la culpa. Dos genios frente a frente.

6.-Sergio del Molino. Lugares fuera de sitio. Espasa

Sergio del Molino empezó con gran fuerza en el periodismo y sus primeros libros siempre tuvieron una conexión con la prensa: ahí está ese espléndido libro que es ‘Soldados en el jardín de la paz’. Más tarde, tras el escalofrío de la novela ‘La hora violeta’, publicó ‘La España vacía’. Y ahí halló una visión, un filón, una reflexión de fondo sobre la España que fuimos y la España que somos. ‘Lugares fuera de sitio’ es un paso más de análisis y de crónica, de denuncia y de pasión por las vidas humanas. Libro sobre la frontera, sobre los márgenes, que pueden ser Olivenza, Andorra, Ceuta y Melilla, Sarrión... En el fondo, vuelve a ser una forma viajera de repensar España.

7.-José Luis Melero. El lector incorregible. Xordica

José Luis Melero es muchas cosas: ensayista, contador de historias, académico, bibliófilo, y sobre todo lector. Cada jueves publica aquí pequeñas píldoras de conocimiento y de emoción: le interesa casi todo. Las historias menudas, llenas de humanidad, de drama, de ternura. Las vidas escondidas de los libros y sus autores. Da igual su filiación o su origen: desde Ildefonso-Manuel Gil a Jesús Moncada o Rosendo Tello y tantos y tantos otros. Crea una ficción muy libresca, con su vicerrectora favorita de coprotagonista, y convierte su enfermedad de los libros en una humorística forma de contar y de divulgar sus hallazgos. Jorge Gay, inspirado, vuelve a diseñar la portada.

8.-Patricia Esteban Erlés. Fondo de armario. Contraseña.

Patricia Esteban Erlés se maneja como pocos en el microcuento y ha debutado en la novela por la puerta grande: ‘Las madres negras’, un libro que también recomendamos. Ahora publica este ‘Fondo de armario’, artículos que ofrece cada quince días en HERALDO. Son retazos de vida, ecos de lectura, defensas de lo femenino y combates contra la injusticia, apuestas por una literatura específica (el terror, lo gótico...) y también hay exaltaciones y elogios: por ejemplo, de esa Marilyn Monroe, que leía mucho, que escribía poemas y dietarios y que se resistió a ser la carne rubia y mortal despojada de sensibilidad e inteligencia que algunos han retratado.

9.--Irene Vallejo y Inés Ramón. La mañana descalza. Olifante.

Irene Vallejo está en estado de gracia. Es la pregonera de la Feria del Libro y ahijada remota de Marcial. Eleva cuanto toca. Desde sus columnas de los lunes en estas páginas hasta sus reinterpretaciones de los clásicos, sea en compañía de José Luis Cano o de Lina Vila. Aquí fue Inés Ramón la que se interesó por sus textos, por sus columnas-poema, a veces, y partir de ellos ha escrito unos versos que aspiran a la belleza, a la sabiduría, a la nobleza, a la elegancia. Aquí se alían dos formas de entender el mundo y la escritura, y se entrelazan con armonía y una gran capacidad de sugerencia.

10.-Ana Alcolea. El maravilloso mundo de la ópera. Ilustraciones de Óscar T. Pérez. Anaya.

Una de las pasiones de la escritora Ana Alcolea -que también presenta ‘El abrazo de la sirena’ (Anaya), con ilustraciones de David Guirao- es la ópera. En su editorial le pidieron que seleccionase 30 y aquí está el resultado: un libro precioso, donde habla del contexto, del autor, de la pieza y de su argumento, acompañada de las bellas ilustraciones de Óscar T. Pérez y de la posibilidad de oír fragmentos con QR. Ana Alcolea arranca con ‘Orfeo’ de Monteverdi, incluye piezas como ‘Don Giovanni’ y ‘La flauta mágica’ de Mozart, explora el ‘bel cantismo’, describe ‘El trovador’ de Verdi, de la que dice que es una de sus obras más queridas, y cierra con ‘María Moliner’, de Antoni Parera Fons. Confiesa: “María Moliner es una gran heroína del siglo XX y encarna la historia de amor con las palabras”.

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