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La Policía estará preparada para blindar la plaza del Pilar en "cinco minutos"

Cientos de agentes se despliegan desde este viernes y hasta el 14 de octubre en torno a la basílica para evitar aglomeraciones.

La Policía comenzó a desplegarse anoche en el entorno de la basílica y las riberas del Ebro.
La Policía comenzó a desplegarse anoche en el entorno de la basílica y las riberas del Ebro.
Francisco Jiménez

El sábado 10 de octubre estaba señalado en el calendario de 2020 como el día en que miles de zaragozanos se darían cita bajo el balcón consistorial para festejar el inicio oficial de sus fiestas. Pero esta tarde no habrá charangas, ni pregón, ni cachirulos al viento. Tampoco habrá vivas, ni cohete anunciador, ni fuegos de artificio surcando el cielo. Lo que sí habrá será un enorme despliegue policial en torno a la plaza del Pilar y centenares de vallas dispuestas en sus aledaños para blindarla al público, si fuera necesario, en cuestión de "cinco minutos". Así lo anunció este viernes el subdelegado del Gobierno en Zaragoza, Fernando Beltrán, tras la constitución del centro de coordinación que velará por la seguridad y el cumplimiento de las medidas sanitarias en la ciudad entre el 9 y el 14 de octubre.

El principal objetivo es evitar que la fuerza de la costumbre y la enorme devoción hacia la Virgen del Pilar se traduzcan durante los próximos días en una incontrolable aglomeración de gente en torno a la basílica. Según los responsables del dispositivo de seguridad -que será, dicen, "flexible y dinámico"-, se trata de hacer compatible el culto a la patrona de Zaragoza con un escrupuloso respeto a las medidas de seguridad impuestas por las autoridades sanitarias para evitar la propagación de la covid-19.

Los 18.000 metros cuadrados de la plaza del Pilar permiten prever un tránsito fluido de personas, pero preocupan especialmente los accesos al templo, que se ordenarán de la siguiente forma: los fieles que asistan a los actos religiosos entrarán por la puerta Alta, mientras que aquellos visitantes que solo deseen pasar por la Santa Capilla accederán por la puerta Baja. En ambos casos, a la hora de abandonar la basílica, lo harán por las puertas que dan al paseo de Echegaray y Caballero.

La decisión de retroceder Zaragoza a la fase 2 ha limitado el aforo del Pilar al 50%, por lo que el personal de seguridad hará un conteo continuo para evitar rebasarlo. En principio, las mayores complicaciones se esperan el lunes, 12 de octubre. La pandemia impedirá celebrar la tradicional y multitudinaria Ofrenda de Flores a la Virgen, pero habrá ceremonias religiosas durante toda la jornada. El exarzobispo de Zaragoza y administrador apostólico, Vicente Jiménez, presidirá a las 12.00 la misa solemne en el altar mayor.

Otros puntos sensibles

Pero la Policía Nacional, la Unidad Adscrita, la Policía Local y la Guardia Civil no solo se desplegarán en torno a la plaza del Pilar, donde están previstas incluso patrullas aéreas. Los agentes empezaron a vigilar este viernes por la noche otros puntos sensibles, como las riberas del Ebro y los ocho parques de la ciudad con más problemas de botellón. Los entornos de Grancasa y La Romareda, donde también se han detectado concentraciones de jóvenes para consumir alcohol, serán igualmente controlados estos días.

El plan de seguridad diseñado para este atípico puente del Pilar contempla muchas más casuísticas, incluidas las bautizadas como ‘fiestas covid’. "La Policía Nacional ha contactado con los propietarios de alojamientos turísticos para que les avisen si detectan grandes grupos de jóvenes. También se controlarán los barrios rurales y los polígonos industriales", señalaban ayer desde la Delegación del Gobierno.

Como vienen haciendo durante los últimos fines de semana, la Policía Nacional y la Local han dispuesto patrullas conjuntas para inspeccionar bares y establecimientos de hostelería. Se pondrá especial atención a los aforos, pero también a las distancias de seguridad y al uso apropiado de las mascarillas.

"Estamos en unos días diferentes. Ahora toca quedarse en casa y reflexionar, porque la situación sanitaria en Aragón está contenida, pero podría dispararse si se producen descuidos", advertía ayer el subdelegado del Gobierno en Zaragoza, invitando a evitar celebraciones tanto con amigos como con la familia.

Azcón: "Os pido que seamos conscientes de lo mucho que nos jugamos"

Se acercan fechas muy importantes para Zaragoza. Este año, lo son especialmente por la necesidad de seguir respetando las medidas de seguridad para que no se dispare el número de contagios de coronavirus. El alcalde de la ciudad, Jorge Azcón, pidió ayer "responsabilidad" y "solidaridad" a los ciudadanos, a los que recordó que "este año no toca celebrar nada". Por eso, firmó un bando en el que insta a evitar cualquier comportamiento que ayude a la propagación de la pandemia. "Os pido que seamos conscientes de lo mucho que nos jugamos", reza el escrito.

"Este año no puede ni debe haber fiestas -enfatizó el regidor-. Es muy duro, pero es absolutamente necesario". Mencionó lo ocurrido en otras localidades, como Ejea de los Caballeros, que tuvo que ser confinada perimetralmente por la DGA después de la semana en la que se hubieran celebrado sus fiestas patronales. "Zaragoza no puede cometer ese error", sentenció.

Azcón reconoció que no celebrar las fiestas "es igual de triste que necesario". "Si no entendemos que este año no puede haber fiestas y actuáramos como ni nada pasara seria una irresponsabilidad que dañaría la salud de toda la ciudad", añadió.

Proyectores de luz en las riberas del Ebro para combatir el botellón

Se acabó la oscuridad en las riberas. El Ayuntamiento de Zaragoza instaló este viernes proyectores en varios parques y zonas verdes en los que suele ser habitual la concentración de jóvenes en torno al consumo de bebidas alcohólicas. Con esta medida, que se suma a la modificación de la ordenanza para prohibir el botellón, el gobierno PP-Cs espera ayudar a frenar esta práctica y evitar que se produzcan aglomeraciones durante el puente del Pilar.

El concreto, el área de Infraestructuras ha reforzado la iluminación en los parques de Macanaz y de San Pablo donde, según informaron desde el Consistorio, se colocaron proyectores con nuevos puntos de luz más elevados para cubrir no solo las áreas de tránsito, sino también la zona del césped.

También se actuó en el entorno del Náutico, en el paseo de Echegaray y Caballero, para iluminar las zonas internas pegadas al río y en la avenida de José Atarés, junto al puente de La Almozara, donde se colocaron proyectores que iluminan la ladera verde. El alumbrado extra se encendió en la noche de ayer y se mantendrá hasta el próximo domingo, 18 de octubre.

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