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Zaragoza

CULTURA

"Hay paredes de sobra en las ciudades como para ir borrando murales"

Las artistas aragonesas lamentan que el Ayuntamiento de Madrid vaya a borrar un mural de mujeres ilustres por considerarlo "feminista". ¿Se han dado casos semejantes a orillas del Ebro?

INAUGURACION DEL MURAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GENERO / FUENTE DE LA HISPANIDAD ( ZARAGOZA ) / 26/09/2017 / FOTO : OLIVER DUCH [[[FOTOGRAFOS]]][[[HA ARCHIVO]]]
El mural contra la violencia de género, en la trasera de la fuente de la Hispanidad.
Oliver Duch

Van más de 50.000 firmas contra el borrado. La solidaridad artística también ha traspasado fronteras y algunas ciudades como Córdoba se han ofrecido para recrear o repintar el mural. Se trata de una pintura que el Ayuntamiento de Madrid ha decidido borrar no sin polémica. El mural, en Ciudad Lineal, representa a mujeres que han roto barreras en la historia (desde la pintora Frida Kahlo a la cosmonauta Valentina Tereshkova) bajo el título ‘La unión hace la fuerza’. El Consistorio madrileño, no obstante, ha decidido borrarlo por “su mensaje político”, a propuesta de Vox y con el apoyo de PP y Cs.

En Zaragoza sabemos bien lo que es borrar murales artísticos -que se lo pregunten a los responsables del festival Asalto- y, también, lo que es no acertar con obras que tratan de reivindicar la fuerza de las mujeres. Es lo que sucedió hace ya tres años cuando se convocó un concurso para rendir homenaje a quienes luchan contra la violencia machista y la obra ganadora, una escultura de Fernando Clavo Sanz, no fue del gusto de las víctimas y de muchos colectivos de mujeres. En lugar de brindar una imagen femenina poderosa, fuerte o segura de sí misma, la asociación Somos Más contra la Violencia Machista incluso convocó concentraciones por considerar la escultura "ofensiva, humillante y vejatoria".

Protestas vecinales contra el borrado del mural.
Protestas vecinales contra el borrado del mural.
EFE

La solución que improvisó el entonces gobierno de ZEC fue arropar la pieza de otras intervenciones artísticas, entre las que destacaba el ‘Jardín Nocturno’, de la ilustradora aragonesa Arantxa Recio. “Traté de representar todo tipo de mujeres y las redes que se van entretejiendo entre sí. Que todas tengan cabida, que en cada una de ellas se perciba su personalidad propia y se vean libres”, explica la autora, que considera un despropósito el borrado del mural madrileño. “Es un mural en el que se valora y se da visibilidad a una pluralidad de mujeres intelectuales de muy diversos ámbitos. ¿De verdad es necesario borrarlo? ¿No será que no hay más muros y paredes en Madrid para hacer otras cosas?”, reflexiona la artista, al tiempo que considera que la polémica es únicamente política.

En lo que respecta a la reivindicación de la figura de la mujer en las calles de Zaragoza llama la atención como el artista Me Bes, que se dedica a colocar rostros de personajes conocidos hechos en ‘stencil’ por lugares muy transitados, está echando mano últimamente de más y más mujeres. Entre sus últimas intervenciones, se identifican los rostros de la cantante Nina Simone o la artista Louise Bourgeois (la de la araña del Guggenheim). Martha Cooper, Simone de Beauvoir o Ascensión Mendieta son otras de las mujeres representadas en retratos hiperrealistas por los solares del Casco Histórico.

Algunas de las últimas obras de Me Bes en Zaragoza.
Algunas de las últimas obras de Me Bes en Zaragoza.
IG @me_bes

¿Es necesario reinvindicar la presencia femenina en el arte? Paula Gonzalo presentó hace unos meses un estudio que constata la escasez de artistas mujeres en las colecciones zaragozanas. El inventario recoge 1.125 obras, de las cuales apenas se pueden ver cinco expuestas. Este documento, que se enmarca en el II Plan de Igualdad del Ayuntamiento de Zaragoza que concluye justo este año, demuestra que es el Pablo Serrano el museo con más piezas de mujeres (409 de 151 artistas), pero la mayoría están en almacenes y no forman parte de la colección permanente. En el Museo Goya, por ejemplo, sí pueden verse obras de Juana Francés, Menchu Gal, María Revenga o Alice Wilmer, mientras que en el Museo de Zaragoza destaca el doble retrato de Lavinia Fontanta. Quizá debido a este escaso escaparate es por lo que se llevan a cabo exposiciones temporales como la que hasta el 8 de marzo puede verse en el Pablo Gargallo dedicada a las ‘Dibujantas’. Se reivindica allí, con tesoros de la colección de ABC, el papel de las ilustradoras de finales del siglo XIX hasta la actualidad.

Las obras de Ángeles Torres Cervera y Mª Dolores Esparza, en la muestra 'Dibujantas'.
Las obras de Ángeles Torres Cervera y Mª Dolores Esparza, en la muestra 'Dibujantas'.
Heraldo.es

Esta misma fórmula se puso en práctica hace un par de años con la muestra colectiva ‘Cierta luz’, que reunió en la Lonja el trabajo de 52 fotógrafas aragonesas. ¿Qué distingue la mirada de una fotógrafa a la de un fotógrafo? “Nada. Precisamente es eso lo que queremos decir, que podemos hacer lo mismo. Lo que reivindicamos es la igualdad, aunque las mujeres solemos ser menos visibles. Es un grito de ‘ey’ estamos aquí”, apunta Lorena Cosba, que se felicita de que la exposición recibiera 80.000 visitas, “con lo que se van plantando semillitas en las cabezas”.

En apenas unos días, del 1 al 21 de febrero, se recuperarán también en Zaragoza los llamados paseos por los escaparates del pequeño comercio que celebren el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Son hasta 63 tiendas las que buscan, con la ayuda de la red creativa Made in Zaragoza, “visibilizar las mujeres en la ciencia y romper estereotipos”. Estos escaparates serán efímeros -muchos se hacen con pintura sobre el cristal- pero intervenciones como el ‘Jardín nocturno’ están llamados a quedarse, así como la reciente obra de Recio, también repleta de figuras femeninas, para el Hotel Innside Meliá.

La obra de Arantxa Recio en el Innside Melia.
La obra más reciente de Arantxa Recio en el Innside Meliá.
IG @harsa_pati

Los murales zaragozanos del celebérrimo festival Asalto, que ya ha cumplido su 15ª edición, también están llamados a permanecer, pero en muchas ocasiones la falta de mantenimiento o el vandalismo les llevan a desaparecer. Peor es cuando se invita a un artista internacional a participar y el resultado no gusta a los vecinos residentes del entorno y deciden borrarlo. Fue lo que sucedió en 2014 con una araña tecnológica y gigante del mexicano Smithe en la calle de Santiago (justo el solar con una Virgen del Pilar pixelada que sí se conserva). La obra duró apenas unos meses, hasta que fue borrada por las brigadas municipales, en lo que los artistas consideraron un “acto de censura”. En este sentido, María Luisa Grau, doctora en Historia del Arte que dedicó su tesis a 'La pintura mural en la esfera pública de Zaragoza’, apunta que "mientras que a la escultura en el espacio urbano se le adjudica un carácter oficial con mayor solemnidad, el arte urbano no disfruta, ni mucho menos, de esa aceptación". De hecho, para la también fundadora junto a Beatriz Lucea del proyecto Believe in Art muchos en muchas ocasiones el supuesto “carácter efímero” es la perfecta coartada para justificar la eliminación de una obra sin aportar más argumentación.

Calle Santiago Grafitti del Festival internacional Asalto tapado /18-2-2014/ Foto: Asier Alcorta[[[HA ARCHIVO]]]
Las grúas tras el borrado del mural de Smithe en la calle de Santiago.
A. Alcorta/Heraldo

Otro caso curioso analizando la trayectoria del festival Asalto fue el que se dio en 2016 cuando desapareció un mural que se había hecho muy popular en la plaza del Pilar. Se trata del ‘Porque sueño no estoy loco’, del colectivo Boa Mistura, que estaba en lo que era un solar frente a la Delegación del Gobierno. Estuvo allí desde 2012 hasta que comenzaron a levantarse los pisos de la llamada ‘manzana de oro’. «El día de su derribo, tras una humilde convocatoria, acudió un número inesperado de población para poder llevarse un trocito de la pared y mantener el recuerdo”, recuerdan los organizadores de los Asalto.

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