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Los Paturros ponen la pata a pie de calle

Los patos de goma vestidos de baturros, un 'souvenir' para turistas y aragoneses, dan el salto de la página web al escaparate de su nueva tienda, en pleno centro de Zaragoza.

Apertura de la tienda Paturros, en el centro de Zaragoza.
Apertura de la tienda Paturros, en el centro de Zaragoza.
Toni Galán

Hace algo más de un año que rompieron el cascarón y ahora los Paturros ya se pueden ver a pie de calle en Zaragoza. Son unos patos de goma ataviados con moño o cachirulo, faja o mantón, al más puro estilo baturro. Raúl de Jesús es su padre y quien los lanzó primero a navegar por la red. Desde que los creó pueden comprarse en la página web y en algunos mercadillos, pero desde esta semana ya cuentan con una tienda propia.

"Cuando pasó el verano, comencé a explorar el mercado para abrir una tienda y vi que habían bajado mucho los alquileres. Por eso me he lanzado", reconoce Raúl. Le dicen que es "un valiente", pero él responde que parte de la senda la tenía caminada: "Al haber empezado con la venta en línea es menos arriesgado que si se me hubiera ocurrido ahora y hubiese decidido montar la tienda física sin la trayectoria previa. Juego con la ventaja de que muchos ya me conocen". Ha pasado del comercio ‘online’ al tradicional.

Los patos de goma vestidos de baturros dan el salto de la página web al escaparate de su nueva tienda, en Zaragoza.
"A pesar de ser final de mes y haber abierto entre semana, la gente está respondiendo muy bien"

"¡Anda, la tienda de los Paturros!", reproduce De Jesús que exclaman algunos ciudadanos cuando pasan por sus escaparates. Patitos colgados de un árbol de Navidad, con gorros de Papá Noel -aunque con estampado de cachirulo- o como unas figuras más del belén lucen tras los ventanales de este comercio de la calle de Espoz y Mina de la capital aragonesa, a pocos metros de la calle de Alfonso I. También ha sido una oportunidad para darse a conocer entre otros ciudadanos, aquellos que no frecuentaban los parajes digitales. El balance está siendo bueno. "Estoy supercontento. A pesar de ser final de mes y haber abierto entre semana, la gente está respondiendo muy bien", celebra. “Aquellos que pasan por la puerta me desean suerte y me dicen que es una idea original”, añade De Jesús.

Raúl de Jesús residió en Barcelona durante un tiempo. En un paseo por la Ciudad Condal un mes antes de regresar se le encendió la bombilla. "Encontré una tienda de patos de goma en el barrio Gótico, con 200 o 300 modelos diferentes. Entré y me vino a la cabeza un pato de goma vestido de baturro", rememora De Jesús. "Me metía en una cosa que no tenía ni idea", confiesa. Los diseñó, investigó dónde fabricarlos, cómo seguir la normativa y un año después comenzó la venta.

Una pareja de Paturros.
Una pareja de Paturros.
Paturros
"Trato de modernizar el ‘souvenir’ de la ciudad"

Nadan con fuerza en el abanico de 'souvenirs' de la ciudad, entre los muñecos de baturros, las camisetas donde leer 'he estado en Zaragoza' o la Virgen del Pilar que dice 'buen viaje': "Trato de modernizar el 'souvenir' de la ciudad". "Llega a un público muy amplio; de varias edades, de Aragón, de fuera, que sean de aquí y ahora residan en otro lugar", analiza Raúl. Recibe encargos para niños pequeños, como regalo de nacimiento o para poner en el salón de aragoneses que viven lejos de su cuna.

Apertura de la tienda Paturros, en el centro de Zaragoza.
Apertura de la tienda Paturros, en el centro de Zaragoza.
Toni Galán

A pesar de que no entiendan de fechas del año, Raúl ha creado productos más específicos de Navidad porque, como dice el creador, "dan mucho juego". "Al margen de la decoración, pueden regalarse como amigo invisible porque casi todo ronda un precio en torno a los 10 euros", sostiene De Jesús.

Este zaragozano no ha navegado solo, sino que se lanzó al agua junto a otras empresas aragonesas, con las que ha trabajado en la creación de calcetines o tazas, la última incorporación. "Las tazas, obra de Víctor Meneses, han sido un acierto, un éxito. Los paturros se han echado al Ebro para bailar una jota en el río, con la Seo y el Pilar de fondo", las describe De Jesús. El abanico de productos del catálogo de los Paturros no se queda ahí: a mediados de diciembre tiene previsto recibir las sudaderas.

No faltan las mascarillas, con estampados muy aragoneses: cachirulo rojo -por Zaragoza-, morado -por Teruel- o de tela lisa verde -en honor a la pañoleta laurentina de San Lorenzo-. "Durante la pandemia pensé en hacer mascarillas. Estudié las normativas y aprendí a coserlas junto a mi madre", explica. Además, en los estantes hay hueco para productos más dulces: "Mi primo tiene una confitería en Calatayud y vendo sus frutas de Aragón, guindas, chocolates, guirlache, todo artesanal".

Este comercio no solo se ha concebido como un templo a los patitos de goma aragoneses. "Es un escaparate a la ciudad, un espacio donde vender y un lugar donde trabajar", dice este zaragozano, creador también de 'ZaragozaGo' y de tickets.zaragozago.com, páginas web que impulsan el turismo de la ciudad.

El guiño de la tierra y la situación del local -cerca de enclaves potencialmente turísticos como la plaza del Pilar y ubicarse en el entorno de varios edificios de apartamentos turísticos- son algunos de los alicientes donde se asienta la esperanza de este emprendedor. "Si estos meses aguanto y puedo sorbrellevarlo, podré seguir porque todo irá a mejor", concluye con ilusión De Jesús.

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