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La Bajada del Canal y las fiestas de Las Delicias también sucumben ante la covid

Numerosas actividades que organizan los barrios de Zaragoza a principios de septiembre habrán de cancelarse, posponerse o celebrarse de forma simbólica. Tampoco se celebrará San Pepe los próximos días.

BAJADA CANAL / 15-09-20019 / FOTO: GUILLERMO MESTRE [[[FOTOGRAFOS]]] [[[HA ARCHIVO]]]
Una estampa de la Bajada del Canal en la populosa edición de 2019.
Guillermo Mestre

Esta mañana debería celebrarse el Cipotegato pero sabido es que este año, con motivo de la crisis sanitaria, no se verán mareas humanas ni catapultas de tomates por las calles de Tarazona. El Ayuntamiento de Zaragoza también ha anunciado ya que renuncia a celebrar una Ofrenda multitudinaria y que el resto de las fiestas del Pilar también estarán un tanto descafeinadas porque los rebrotes -y el sentido común- impiden reuniones de grandes grupos de personas. Antes del Pilar, como preludio festivo, muchos barrios de Zaragoza suelen celebrar actos tradicionales que también mueven una ingente cantidad de vecinos y que este año tendrán que hacerse en ‘petit comité’ o ser sustituidos por gestos simbólicos.

Es el caso de la Bajada del Canal: a estas alturas de mes ya deberían estar impulsándose las inscripciones pero los organizadores entienden que este 2020 “hay que priorizar y la salud y la seguridad está por encima de todo”. Las asociaciones de vecinos de La Paz, Torrero y la cultural El Cantero han sido los responsables año tras año de la Bajada, que este año no se celebrará, salvo de forma testimonial o simbólica. “Nosotros, como junta, siempre nos encargábamos de pedir los permisos y hacer todos los trámites para que se pudiera hacer una Bajada con garantías, pero eso era algo imposible este año”, explica José Luis Villalobos, de Torrero, que recuerda que el año pasado se encontraron con un buen número de trabas administrativas para llevar a la actividad a cabo. Finalmente, los vecinos pudieron lanzarse al agua, pero con un amplio refuerzo de seguridad de Protección Civil e, incluso, de buzos de los Bomberos. 

La fiesta tradicional y reivindicativa celebraría este año pandémico su 38 edición, pero en ella resultaría prácticamente imposible mantener las distancias de seguridad y darse chapuzones con mascarilla tampoco es plato de gusto. “En Torrero preferimos redoblar esfuerzos en sacar adelante las actividades propias de la asociación, en lo relativo a cursos y talleres de, por ejemplo, música o artesanía”, explican desde la entidad vecinal. No descartan que haya algún acto simbólico en la segunda quincena de septiembre para recordar la importancia de estas bajadas, pero en ningún caso sería una cita multutidinaria como la del año pasado en la que llegaron a inscribirse 250 embarcaciones y 700 personas.

ARAGON CABEZUDOS EN LAS FIESTAS DEL BARRIO DELICIAS / 11-09-2017 / FOTO: ARANZAZU NAVARRO [[[FOTOGRAFOS]]] [[[HA ARCHIVO]]]
La comparsa de cabezudos de Las Delicias incluyen un personaje pirata.
ARANZAZU NAVARRO

También en septiembre, del 7 al 15, medio barrio de Las Delicias se echa a la calle para celebrar sus fiestas, cosa que será mejor que no hagan este año, dado que además es uno de los distritos de Zaragoza con más índice de contagios. Lo habitual era que los cabezudos recorrieran las calles y que en el parque Delicias se levantara una carpa para revista, conciertos y otras actuaciones (años atrás la ha reaprovechado después Interpeñas) pero este 2020 las fiestas de Las Delicias no serán ni sombra de lo que eran. “Este año y con buen criterio los vecinos ni siquiera han presentado solicitud para celebrarlas”, explica el concejal socialista Alfonso Gómez Gámez, presidente de la junta de distrito del barrio más populoso de la capital. Lo mismo sucedió con las comparsas y las charangas en otros rincones de la ciudad (La Almozara, el Rabal o Las Fuentes), que este año han renunciado a sus fiestas populares.

Un bonito encuentro que en las últimas ediciones ha perdido la inercia de hacerlo en septiembre en las calles es la Carrera del Gancho. Su labor y acción sociocomunitaria trabaja de forma sostenida todo el año y ya en 2019 decidieron que la Carrera no se celebrara como evento en un momento concreto sino que fuera una suerte de “espacio permanente en el barrio”. Aunque se hicieron actividades de octubre a diciembre, a finales de año sí se organizó una jornada creativa (el 21 de diciembre) en el que los vecinos pudieron ver en las calles exposiciones de los talleres realizados en Fogaral y los colegios Santo Domingo y Escolapios o una muestra de las terrazas “reverdes” del barrio. Este año se debería celebrar la 17ª Carrera del Gancho, cuya aventura comenzó en 2004, con unos 60 participantes y 500 personas de público. En las sucesivas ediciones fue creciendo y ofreció espectáculos  dedicados al río, los sueños, la memoria o los viajes, que involucraron a 80 colectivos, 300 artistas y unos 4.000 espectadores. El año pasado la Carrera se transformó en la Experiencia Pigantelli y celebró el resurgimiento de El Pajarico (antiguo bar del barrio) como espacio comunitario. Con la tutela de la Fundación Ozanam (que este mes ha lanzado una web de actividades virtuales), es una cita que fue seleccionada en 2013 como ‘Buena Práctica Europea en Acción Comunitaria Intercultural’ “por su fomento de la convivencia y la participación a nivel local”.

Y, por último, aunque no sea propio de estas fechas, también se preveía poder celebrar en septiembre la fiesta universitaria por excelencia: San Pepe. Lo suyo hubiera sido hacerla el pasado 20 de marzo, que es cuando estaba programada, pero ya semanas antes el Gobierno comenzó a limitar las concentraciones de más de mil personas (hasta 10.000 estudiantes acuden a San Pepe) y los responsables del Parque de Atracciones advirtieron de que se pospondría. Ese mismo fin de semana (14 de marzo) se declaró el estado de alarme y, aunque se dijo que se buscaría una nueva fecha a mediados de abril, justo en primavera la pandemia estaba en su peor pico. Fue entonces cuando se propuso llevar la fiesta a septiembre, pero las actuales condiciones sanitarias tampoco parecen las propicias para un evento en el que se juntan miles de jóvenes en los montes de Torrero. Algunos universitarios ya habían comprado su entrada por anticipado y los organizadores explican que serán válidas cuando se pueda convocar el nuevo San Pepe, pero -claro- hay estudiantes que han acabado sus carreras o se han vuelto a sus ciudades de origen y que exigen el reembolso.

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