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Aragón

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Roma está ‘presa’ en Almonacid de la Cuba

Los visitantes de esta localidad del Campo de Belchite acuden con las ganas de apresar y atesorar la visión de la inmensa mole pétrea del siglo I desde su base.

Foto de Almonacid de la Cuba
Presa romana del S.I
Laura Uranga

El alguacil de Almonacid de la Cuba se llama Alipio y nació en un pueblo cercano a la ciudad peruana de Jauja, que acaba de concluir un mes de fiestas como extensión de las celebraciones navideñas. En su actual lugar de residencia también disfrutan de las fiestas, aunque con algo más de mesura; también es cierto que Almonacid celebra cada día la magnífica estampa de su presa romana, Bien de Interés Cultural: Data del año 83 de nuestra era, tiene 32 metros de altura (durante 1.500 años fue la más alta del mundo) y 107 de anchura. Desde el 7 de marzo del año pasado, por cierto, se puede ver de una manera nueva; ese día se inauguró el primer tramo de pasarelas. Enrique Martínez lo recuerda. “Estar a los pies de la presa es algo emocionante, incluso para los que la vemos a diario. Ha sido un cambio radical; hasta ahora se admiraba desde arriba, en el dique, pero estas 103 escalones que bajan hasta el primer tramo de pasarelas permiten una vista increíble”.

El alcalde quiere rematar la primera gran fase de adecuación de este tesoro patrimonial con el punto de información turística a pleno rendimiento. “El reto es acabarlo antes del verano. Habrá personal fijo para atender al público, y ya preparamos la segunda y tercera fase de las pasarelas, que unirán la presa con las casas del pueblo. La visita es mejor hacerla desde el punto de información, y subir por los escalones hasta lo alto de la presa, a la entrada del pueblo. El proyecto final es unir la presa con el Pozo de los Chorros, situado a medio camino entre Belchite y Almonacid de la Cuba, para visitar en un día el Pueblo Viejo de Belchite, el Pozo de los Chorros y nuestra presa romana. Con el Ayuntamiento de Belchite hay muy buen entendimiento”.

En la presa destaca el Ojo de la Cuba, un aliviadero del siglo XIII; hay un punto llamado La Raja del Diablo, marcado actualmente por un gran tronco arrastrado desde la parte alta de la presa, tras una avenida de agua del río. “De chiquillos –confiesa Enrique- la saltábamos como un rito; una locura, porque si te caes no lo cuentas. Cuando lo hacías ya eras de los mayores. Ahora se ve muy bien desde el puente de las pasarelas”.

La Feria Romana en Almonacid de la Cuba

Hace 12 años, la Asociación Cultural Albayar comenzó a ‘romanizar’ un poco más Almonacid de la Cuba un fin de semana de cada verano. La organización pasó luego al Ayuntamiento, aunque Albayar sigue colaborando. “Este año –detalla Enrique– será el segundo fin de semana de julio, viernes y sábado. El primer día, el Tribuno del pueblo recibe al Cónsul, se ofrecen flores y frutos a la diosa Ceres, se visita la presa y hay un aperitivo en la terraza del punto de información, con visita al molino harinero. Luego llega la cena... el sábado se desfila hasta el pabellón; hay gladiadores, charlas y juegos. Por la tarde se celebra la boda patricia: se buscan a los novios en sus casas, se casan en el pabellón y hay malabares entre cada acto de la ceremonia; tras la cual el nuevo matrimonio camina hasta su nueva casa. Cerramos con cena, espectáculo una discomóvil. No faltan los puestos de feriantes y, sobre todo, destaca la implicación de todo el pueblo; aquí se viste el 99% de la gente”. Patricios, plebeyos y bárbaros se unen en la fiesta/; todos hijos de la loba romana.

Roma en Aragón; presente, vigente y pródiga en alicientes visuales

La sombra de la Antigua Roma es alargada en nuestra tierra. Tanto es así, que el Gobierno de Aragón propone en la denominada Ruta Romana un recorrido por los principales vestigios en nuestra comunidad. Se divide en cinco tramos: Norte de Aragón, Valle Medio del Ebro, Sur de Zaragoza y Campo de Belchite, Comarca de Calatayud y Provincia de Teruel. El mapa de la ruta está plagado de puntos de interés, imposibles de recopilar al completo en este espacio, y es que la huella de la Hispania romana en Aragón tiene recorrido más allá de los merecidamente famosos yacimientos de la antigua Cesaraugusta, Bilbilis, Celsa o Turiaso. Recorrer esta ruta servirá para comprender cómo eran las ciudades y el día a día de nuestros antepasados; destacan, como es el caso de La Cuba de Almonacid, las admirables obras hidráulicas, con técnicas que los romanos manejaban con gran maestría.

La Fintiruela, pequeño y mágico reino de los árboles latoneros

Anda que te anda, machadianamente, se hace un nuevo camino al andar cuando el caserío del pueblo queda a la izquierda y arriba; la puerta de las piscinas y un gran allondero o latonero, imponente árbol que crece incluso en roca, marcan el inicio del camino de la Fintiruela (también llamada fuente pequeña), catalogado como paraje natural gracias a esos latoneros. De ahí se sacaban antiguamente las horcas y gayatas, los mangos de las azadas... una madera dúctil y recia al mismo tiempo. además de los mangos de las azadas. “En el XIX había 5 localidades llamadas Almonacid en España –explica el alcalde Enrique Martínez– y se buscaba el apellido a todas ellas; la nuestra estuvo a punto de llamarse De Las Horcas por estos árboles. El nombre castellano de la horca es almed; el fruto del allondero es el allondo, una bolita que sale en octubre y que de chiquillos comíamos mucho. Ahora se usa mucho como árbol decorativo de jardín”.

Uno de los retos actuales del pueblo es rehabilitar y acondicionar el sendero para que sea transitable con mayor comodidad; aunque parte del encanto es precisamente la abundantísima vegetación que exhibe, sí es necesaria algo de limpieza en los laterales y, quizá, la habilitación de alguna zona de descanso. “Es un paseo muy bonito, lleno de árboles centenarios con oquedades, vegetación que se mete en el propio camino, canalillos de agua y charcas a distintos niveles. Haremos todo lo que podamos con nuestros limitados recursos, si conseguimos superar las dificultades logísticas y poner de acuerdo a los propietarios de parcelas”.

El sendero llega hasta el cauce del barranco de Barcalién; hay que caminar por ahí, y si el arroyo lleva agua hay que vadearlo en varios puntos cuando el paseo ya ha avanzado. En la otra punta del pueblo, como si saludara a la propia presa, hay un cactus del que brotan hermosas flores amarillas.

La presa romana es todo un imán turístico en el Campo de Belchite
Laura Uranga

Así es Almonacid de la Cuba

Comarca. Campo de Belchite.

Cómo llegar. Desde Zaragoza, su capital de provincia, hay 59 kilómetros y la ruta más rápida es por la N-232 y luego la A-222 hasta Belchite, donde se toma la A-1506.

Nuevos servicios. Se ha abierto un servicio de catering, La Deliciosa, que funciona en toda la comarca, y la panadería La Presa hace unas ricas empanadas con el logotipo de la presa romana; hace 20 años que se había perdido el servicio en el pueblo.

Atención turística. Aunque pronto se ampliarán horarios, actualmente se atiende los sábados y domingos de 11.00 a 14.00. Hay visitas guiadas los sábados y domingos a las 12.00, y el sábado también hay visita a las 16.00. Teléfonos de contacto: 684271669 y 976837401.

La parroquia. La iglesia de Santa María está en el centro del pueblo, junto a la calle Mayor. Delante de la portada del templo se ha colocado una reproducción de la presa romana que se usa como fuente.

Reportaje de la serie 'Aragón es extraordinario'.

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