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Fútbol

derbi aragonés

Un derbi, dos aficiones hermanas, la del Real Zaragoza y la de la SD Huesca

Aunque sin poder estar presentes en La Romareda, el partido será igualmente vivido con gran intensidad por los hinchas de los dos equipos.

Varios aficionados del Real Zaragoza y la SD Huesca se citaron el domingo en La Romareda.
Varios aficionados del Real Zaragoza y la SD Huesca se citaron el domingo en La Romareda.
Guillermo Mestre

En los bares, en las sedes de las peñas, en los domicilios... El derbi aragonés de la noche de este lunes (21.45) se vivirá con la misma o incluso mayor intensidad que siempre, pero de una forma muy diferente y que lo hace ser más especial aún que lo que lo deportivo indica. Sin las aficiones de uno y otro equipo abarrotando las gradas de La Romareda, como sin duda alguna hubiese ocurrido en circunstancias normales, los hinchas del Real Zaragoza y la SD Huesca se preparan para seguir de la mejor forma posible el gran duelo de rivalidad regional.

"Va a ser algo muy distinto a lo que se entiende que debe ser una cita de este tipo", explica Fernando Lobera, presidente de la peña Fenómenos Oscenses, que recuerda cómo en la primera ocasión en la que ambos clubes se cruzaron en Segunda División, allá por 2008, fueron 5.000 los altoaragoneses que se desplazaron a la capital del Ebro. "La fiesta del fútbol aragonés no podrá celebrarse", lamenta. "La afición va a ser la gran ausente y sin ella se pierde una parte importante del espectáculo, pero por encima de todo están las medidas de seguridad sanitarias que todos debemos cumplir", le acompaña Vicente Casanova, presidente de la Federación de Peñas del Real Zaragoza, al que su mente enseguida le invita a imaginar cómo se hubiese desarrollado el choque entre blanquillos y azulgranas sin la covid-19. "Hubiese sido perfecto, con los dos equipos jugándose el ascenso, en primavera y con la posibilidad de que todo el mundo hubiese podido viajar", pinta un escenario con tonos festivos con el hermanamiento entre las dos aficiones como objetivo común.

Para al menos tratar de simbolizarlo, Lobera y Casanova, acompañados por hinchas de ambos conjuntos se reunieron ayer en las inmediaciones de La Romareda. Fue una forma de devolver la visita que los zaragocistas ya habían hecho en la primera vuelta a los altoaragoneses cuando varios miembros de la federación de peñas participó en la comida organizada por Fenómenos Oscenses, una de las agrupaciones de seguidores de la SD Huesca más representativa. En esta ocasión, la delegación llegada a la capital aragonesa fue recibida por socios de las peñas zaragocistas Alifantes, La Copeta, Corazón de León, Valdespartera y Garrapinillos. El buen ambiente y los comentarios acerca de lo que puede deparar el partido fueron la tónica dominante de un acto cordial que se alargó durante varias horas.

"El fútbol es un pasatiempo, algo para disfrutar con tus amigos y una ocasión para conocer lugares y gentes, y si esto lo venimos pregonando para toda España, con nuestros hermanos de Huesca la obligación es multiplicar el mensaje", afirma Casanova. "Independientemente de la sana rivalidad, el deporte está para unir, no para dividir y aunque cada uno queramos que gane nuestro equipo a todos nos gustaría que el próximo derbi sea en Primera División", le apoya Lobera.

Casanova, cuyo mandato está llegando a su fin, tiene previsto seguir el partido en la peña de Cuarte de Huerva, "porque este tipo de partidos hay que vivirlos en compañía", mientras que Lobera lo verá "con muchos nervios en un bar junto a amigos" después de que la terraza en la que venían siguiendo los anteriores compromisos del Huesca haya sido clausurada por una ordenanza municipal que impide la instalación de pantallas en exteriores.

En Zaragoza, donde ya hay balcones y puentes engalanados, los de Víctor Fernández serán escoltados en su desplazamiento en autobús a La Romareda por taxis a lo largo de un trayecto en el que diversas iniciativas en las redes sociales animan a que haya aficionados jaleando.

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