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Zaragoza

El propósito estrella de principios de año se desploma: las inscripciones en los gimnasios se dan "con cuentagotas"

Las restricciones por la pandemia provocan que las nuevas incorporaciones a los gimnasios zaragozanos sean testimoniales y que algunos socios se den de baja. Además, las clases 'online' no tienen gran aceptación. Desde el sector recalcan: "El deporte es salud".

“Con mascarilla, guardando la distancia y cumpliendo con el aforo permitido”. Así son las clases en Anytime Fitness Zaragoza.
“Con mascarilla, guardando la distancia y cumpliendo con el aforo permitido”. Así son las clases en Anytime Fitness Zaragoza.
Anytime Fitness Zaragoza.

Las inscripciones a gimnasios “se duplicaban en un mes de enero respecto a un mes normal”.  Los excesos de las fiestas unidos a los propósitos del nuevo año provocaban este efecto en las instalaciones deportivas desde hacía varios años, pero la pandemia ha cambiado la tendencia.

“En estos primeros días del año, las nuevas incorporaciones se dan con cuentagotas”, asegura Osiris Andrade, directora del centro Anytime Fitness Zaragoza. “El cambio en los horarios de cierre unido al hecho de que en otras zonas de España ya han decretado, de nuevo, la clausura de los gimnasios ha provocado que prácticamente no haya nuevas altas y que los socios piensen, incluso, en darse de baja. De hecho, desde las últimas restricciones ya hemos tenido cuatro bajas. Hay cansancio y desmotivación”.

Y es que, tras más de un mes cerrados en Aragón, los gimnasios pudieron volver a abrir sus puertas el pasado 15 de diciembre; ahora, desde el día 4 de enero, se ha decretado el cierre de todos los establecimientos no esenciales a las 20.00  y desde el pasado 16, de viernes a domingo, el cierre será a las 18.00. “Las 20.00 es justo el horario en el que la gente joven suele acudir a nuestro centro. Muchos se dieron de baja con esta medida”, anota Elena Martínez, una de los socios de Iron Salfer, un gimnasio de la capital aragonesa. Sin embargo, el adelanto de la hora durante los viernes, sábados y domingos parece no afectar tanto: “En la mayoría de los gimnasios los viernes y los fines de semana la afluencia baja bastante”, señalan desde Anytime Fitness Zaragoza.

“Pero el verdadero problema, más allá del económico, es que el deporte es salud”, apunta una de los socios de Iron Salfer. “Muchas de las personas que vienen a nuestros centros necesitan hacer deporte, por ejemplo para no agravar un problema de salud o para rehabilitarse, y ahora no están pudiendo venir”.

“Yo creo que todos somos conscientes de que la actividad física es fundamental. No solo para el cuerpo, sino para la mente. Es una vía de escape”, añaden desde el gimnasio Palladium en Zaragoza, que este año ni siquiera han podido hacer las promociones que suelen hacer otros años para atraer a nuevos socios. “Además, se debe tener en cuenta que la vuelta de nuestros socios no será tan rápida como en otros sectores, ya que hacer deporte requiere un esfuerzo. Nuestro sector no se recuperará tan rápido”.

Y es que a pesar de que muchos siguen con las campañas de principios de año, como es el caso del centro zaragozano Open Las Fuentes, “no tienen la misma aceptación”. “Las restricciones de aforo y horario, unido al miedo, han provocado que las nuevas incorporaciones, tan típicas a principio de año, no se estén dando”, señala la directora de este centro, Ana Rosario García. “Además, las restricciones de horario lo que han provocado es que tengamos que adelantar las clases. Una medida que desde el punto de vista sanitario tampoco consideramos que sea positiva, ya que se concentran un mayor número de clases en el mismo horario. Mientras que antes se repartían más”.

Clases 'online', ¿una alternativa?

“También contamos con clases en directo 'online'”, continúa García. “Desde el confinamiento pusimos en marcha esta modalidad, y a pesar de que algunas personas lo prefieren, no está teniendo una gran aceptación. Nuestros socios lo utilizan más en momentos concretos, como por ejemplo si por haber tenido un contacto directo con algún positivo y, a pesar de haber dado negativo, tienen que guardar cuarentena”, explica la misma. “Y es que lo atrayente del gimnasio, al menos del nuestro, es el grupo que hacen nuestros socios. Aquí tienen su sitio, es un lugar familiar donde, además de hacer ejercicio, socializan”.

“En nuestro caso —indican desde Iron Salfer—, contábamos ya antes del confinamiento con una aplicación para hacer entrenamientos 'online'. Pero hay que ser conscientes de que realizar un buen entrenamiento virtual no es tan sencillo. Ni siquiera para algunos socios con más años de experiencia. Al final una de las labores más importantes del monitor es corregir posturas y eso resulta muy complicado hacerlo a través de una pantalla”.

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