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La cafetería del Centro de Historias lleva meses cerrada

En marzo terminó su actividad el restaurante Snovi. Ahora el centro se encuentra en fase de sacar a concurso la licitación, una situación que prevé resolver en octubre.

La cafetería del Centro de Historias, cerrada desde el pasado mes de marzo.
La cafetería del Centro de Historias, cerrada desde el pasado mes de marzo.
P. B. P.

"Cerrado hasta nueva concesión". Así se encuentra el restaurante del Centro de Historias, un lugar emblemático de la ciudad que colgó hace meses el cartel de cerrado a la espera de que salga a concurso la gestión de la cafetería y se resuelva la situación actual.

Según informa su director, Joaquín Merchán, el cierre del negocio fue algo "sobrevenido" para el centro, lo cual explica la demora en abrir de nuevo el establecimiento. "Por razones que desconozco, la empresa empezó a ir mal y los últimos meses no pagaba el canon. Era una empresa que tenía bastantes concesiones, y lógicamente así no podíamos mantenerla. Esto ocurrió en marzo, y ahora estamos en fase de sacar a concurso la licitación", afirma Merchán, quien explica que el proceso lleva un tiempo de trámites administrativos y que se está a la espera de los mismos. "Hay cuestiones problemáticas que retrasan todo. En cuanto se resuelvan, lo que haremos será hacer la concesión correspondiente. Cuando las concesiones no son de forma natural por vencimiento de contrato y se dan por impagos, todo el procedimiento se vuelve más complicado", añade el director del centro. 

La empresa que lo gestionaba hasta el pasado mes de marzo llevaba también otros establecimientos de la ciudad, como el Stadium Venecia. Su trabajo en el Centro de Historias comenzó en 2016 con el restaurante Snovi, que abrió con la ilusión de convertir la cafetería del restaurante del Centro de Historias en un referente gastronómico de la ciudad. Su propio nombre, 'snovi' (que en croata significa sueño), hablaba de ello. Pero los problemas comenzaron al poco tiempo. "Si ellos hubieran cumplido el contrato, la cafetería seguiría abierta. Pero me temo que el tema económico de la empresa ha sido complicado. A nosotros nos dejaron de ingresar el canon y eso es motivo de rescisión de contrato. Les hemos dado un plazo para ver si se recuperaban, pero creo que es un problema más global… Coincidió con otras actividades que llevaba la empresa, como la concesión del Stadium Venecia, que también tuvieron que dejar", informa el director del centro.

Una imagen de la cafetería del Centro de Historias, que permanece cerrada.
Una imagen de la cafetería del Centro de Historias, que permanece cerrada.
P. B. P.

Interés por la nueva concesión

Entre tanto, los meses pasan y la gente se impacienta por cuándo volverá a abrir la cafetería del museo. Pero no solo los visitantes preguntan, también hay quienes se interesan por las condiciones del nuevo contrato. "La gente pregunta y les decimos que estamos en proceso. No esperábamos que pasara esto. Fue algo sobrevenido que retrasa todo. Estos señores tenían un año de concesión prorrogable a otro año y ahora hasta que no salga el pliego no podemos abrirla. La concesión administrativa debe hacerse por concurso público", reitera Merchán, quien reconoce que se han acercado muchas personas hasta el museo interesándose por la concesión. "Nos ha cogido en plenas elecciones y con eso se paraliza también todo... Pero espero que en octubre, siendo optimistas, esté el tema resuelto", augura el director, quien matiza que la cafetería es un servicio complementario al Centro de Historias y sus actividades. Así pues, aunque la gente se interesa y pregunta por el uso de la misma, el 80% de los que acuden al centro van a ver las exposiciones y demás actividades programadas. "La cafetería es un elemento complementario importante. Hay resentimiento en ese sentido por no tener un lugar de este tipo en el centro. Tenemos bastante gente que llama y se acerca incluso a preguntar. Pero como no está en nuestra mano… hay que seguir el procedimiento establecido que debe hacerse conforme a la ley", subraya el director, quien lamenta asimismo que el cese de la cafetería coincida con otro emblemático en la zona: la terraza del Parque Bruil, cerrada en este caso por obras. 

"Lo bueno que tenemos es la ubicación. Siempre hay servicios complementarios en la zona. El parque está al lado y, además, enseguida encuentras bares y terrazas en la misma plaza de La Magdalena. De momento el espacio de la cafetería lo seguimos utilizando si se hace un festival de cine o un evento que requiere el espacio físico. Está como un espacio más del centro para dar servicio, no se usan las máquinas, pero se mantiene en buen estado aunque esté vacío", afirma. 

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