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heraldo del campo

Una asociación con aroma de futuro

Varios productores de plantas aromáticas han creado una asociación para trabajar por el crecimiento de un cultivo prometedor que se enfrenta a algunos escollos.

En Aragón hay una veintena de agricultores de aromáticas y un centenar de hectáreas.
En Aragón hay una veintena de agricultores de aromáticas y un centenar de hectáreas.
Appama

El cultivo de plantas aromáticas está dejando de ser algo residual y crece de manera constante en los campos aragoneses. Este tipo de plantas no solo llevan siendo motivo de estudio en laboratorios de organismos como el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), sino que el descubrimiento de algunas de sus propiedades como, por ejemplo, la capacidad bioplaguicida de algunas de ellas, las están llevando de los laboratorios a los temperos, pese a ser unos cultivos que requieren de un fuerte esfuerzo inversor inicial.

Ante esta evolución y la "necesidad de dar visibilidad al sector", varios productores de este tipo de plantas decidían hace algunas semanas constituirse como asociación y crear la Appama, es decir, la Asociación de Productores de Plantas Aromáticas de Aragón.

Esta Asociación nace con diversos objetivos. Entre ellos, sus promotores inciden en "unificar a los profesionales del sector, dándoles más representatividad, crear un punto de encuentro donde puedan surgir iniciativas conjuntas y posibles colaboraciones, aportar recursos y formación entre sus asociados y tener mayores posibilidades de optar a proyectos y ayudas".

Presidida por David Escribano, la organización nace también con la idea de "adquirir peso institucional". Se dirige a profesionales del sector, tanto a productores (agricultores, viveristas) como transformadores (destilerías, secaderos, instalaciones de extracción). Sin embargo, no se baraja incorporar a empresas utilizadoras de estos productos transformados (laboratorios cosméticos, industria química, farmacéuticas, empresas de fabricación de plaguicidas naturales) ya que, "si bien la asociación puede servir como herramienta para crear vínculos y relaciones comerciales, la representatividad es del productor y del primer transformador", afirman.

El interés por estos cultivos, destacan desde la Asociación, "es creciente y se refleja en el crecimiento de los cultivos y los nuevos proyectos de transformación. En cuanto a transformación, hay actualmente dos destilerías en pleno funcionamiento en Aragón: Térvalis, en Teruel, y Savia Íbera, en Huesca, aunque hay más proyectadas: Cooperativa San Licer, Moncayo Herbal, SAT Aromas del Gállego, Valentia..., aunque ningún secadero por el momento".

Diversas aplicaciones

Las aplicaciones de las plantas aromáticas son muy diversas y abarcan multitud de ámbitos, desde prevención sanitaria, alimentación humana y animal, medicina o veterinaria, hasta cosmética, perfumería, productos de limpieza o fitoterapia.

Su buena adaptación a un territorio duro como el aragonés, debido a su rusticidad y al hecho de que muchas de ellas son autóctonas, su uso como herramienta para la diversificación de cultivos o su gran adaptación al cultivo ecológico son lo que las convierte en una herramienta clave para la sostenibilidad. Estas son algunas de las ventajas de este tipo de plantas que, como todo, también plantean algunas dificultades, como la falta de maquinaria específica o de aperos adaptados que faciliten su laboreo, la necesidad de formación específica en este ámbito, la falta de apoyo institucional o el cierre de los mercados a estos productos. Pero la principal dificultad estriba en la falta de una industria transformadora, que compromete la viabilidad del cultivo, estrechamente ligada a esta transformación, que ha sido uno de los principales factores que ha promovido la creación de esta Asociación.

Actualmente existen dos destilerías en Aragón.
Actualmente existen dos destilerías en Aragón.
Appama

Composición

Además de su presidente, David Escribano, de Moncayo Herbal, en Grisel (Zaragoza), componen la Junta Directiva de la Appama: un representante de la destilería Savia Ibera en Berbegal (Huesca), dedicada a destilería artesana de aceites esenciales e hidrolatos puros y a la elaboración de aromas naturales alimentarios a partir de plantas aromático-medicinales; Diego y Óscar Cagigos, de Aragotruf, en Tolva (Huesca), que además de al cultivo y comercialización de la trufa, se dedican al de plantas aromáticas como el lavandín, el romero y la salvia en una plantación experimental para producción de planta madre. También está representada en la Junta la SAT Aromas del Gállego, en Ayerbe (Huesca), dedicada al cultivo en extensivo de plantas aromáticas y que está desarrollando varios proyectos de cultivo de diversas plantas.

En Aragón, hay una veintena de agricultores que ya se han decidido por cultivar este tipo de plantas, aunque se totalizan apenas un centenar de hectáreas, por lo que es una actividad que prácticamente acaba de arrancar, pero desde diversos ámbitos (investigación, producción…), se incide en su carácter prometedor, entre otras cosas, por una rentabilidad que puede superar en un 30% a la del cereal.

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