Despliega el menú
Aragón

Educación

Las familias sufren esperas de dos horas para tramitar las becas de comedor en Zaragoza

La afluencia al punto de apoyo de Fapar se dispara al hacerse las gestiones en plenas vacaciones. Los padres critican los plazos y piden a la DGA que se puedan solicitar junto a las ayudas de libros.

SOLICITUD DE LAS BECAS DE COMEDOR / 26/08/2019 / FOTO : OLIVER DUCH [[[FOTOGRAFOS]]]
Las familias, ayer, esperan en el pasillo a ser atendidos en el punto de ayuda de Fapar, en el edificio del Carei.
Oliver Duch

Una media de casi dos horas de espera tienen que soportar estos días las familias que piden por primera vez una beca de comedor. Las filas de personas aguardando su turno comenzaron el viernes y continuaron ayer ante la oficina en la que dos técnicos de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de la escuela pública (Fapar) ayudan a rellenar la solicitud por internet en su sede de la calle de San Antonio Abad de Zaragoza. Después, una vez que la petición ya está impresa y firmada por los progenitores o tutores legales, tienen que pasar a registrarla por el dispositivo especial que el Departamento de Educación ha habilitado en la primera planta de este mismo edificio, sede del Carei (Centro Aragonés de Recursos para la Educación Inclusiva).

La afluencia de gente en este punto de apoyo, que Fapar pone en marcha cada año tanto para esta prestación como para las ayudas de material curricular, se ha disparado al tener que presentar toda la documentación de estas becas en plenas vacaciones, cuando los colegios todavía están cerrados.

"Hemos dejado de facilitar número a los interesados que vienen sobre la una de la tarde, porque no podemos atender a todo el mundo. Hoy (por ayer) hemos dado el turno a unas 40 personas y algunas de ellas han cumplimentado tres y cuatro solicitudes. El viernes, el primer día dimos también otros 47 números", explicó Nieves Burón, la secretaria de organización de Fapar.

El plazo comenzó el pasado 23 de agosto y se alargará hasta el 5 de septiembre. Otros años, los trámites se han hecho en periodo lectivo, de forma simultánea a los de las ayudas de libros, lo que permitía a los beneficiarios contar con el asesoramiento de las secretarías y de los equipos directivos de los centros educativos (el curso pasado las gestiones se realizaron del 27 de mayo al 7 de junio). Un respaldo con el que de momento no pueden contar, ya que la mayoría de los colegios están cerrados hasta el 2 de septiembre.

Este sostén a las familias que se enfrentan a su primera solicitud de beca de comedor lo intenta prestar estos días el servicio que Educación puso en marcha ayer en las dependencias del Carei, que se encuentra en el mismo inmueble que la sede de Fapar. En una sala hay cinco ordenadores para rellenar las solicitudes e imprimirlas, además de dos personas que asesoran y resuelven dudas. Aquí, algunos estuvieron en capilla una hora. En otra estancia se registran las peticiones. Sobre las 13.00 se habían formalizado unas 60, aunque el número de usuarios atendidos fue sensiblemente superior, ya que algunos tienen que volver otra vez al no llevar consigo toda la documentación que se requiere o necesitar la firma de otro progenitor. Está abierto hasta el próximo viernes de 9.00 a 14.00.

Desde la DGA apuntaron ayer que el dispositivo del Carei es "algo excepcional" y que también se está recibiendo y atendiendo a las familias en los servicios provinciales de Educación. Asimismo, recordaron que los que ya tuvieron esta beca el curso pasado dejaron todos sus datos en los centros ya en junio, cuando pidieron las ayudas para los libros, y ahora solo tienen que firmar la documentación. Estos anexos que se recogieron, unos 11.000, según Educación, ya están en las secretarias de los colegios correspondientes para que los firmen las familias la semana que viene, o esta misma si el centro ya está abierto. Los equipos directivos trabajan ya estos días puertas hacia dentro y algunos tienen previsto abrir las secretarías antes del lunes.

Educación va a tener que trabajar a contrarreloj para que los listados de los beneficiarios estén listos de cara al comienzo de curso el 10 de septiembre. Las escuelas tienen que facilitar con tiempo estos datos a las empresas de cáterin que prestan el servicio, que los necesitan para hacer sus previsiones.

¿Por qué se cambia la fecha?

Los sindicatos CGT y STEA reiteraron ayer sus críticas por el plazo fijado por la DGA en la última semana de agosto y que va a suponer una sobrecarga a los colegios en el inicio del curso. Acusaron a Educación de "falta de previsión y responsabilidad" y apuntaron que el "caos" puede ser aún mayor, ya que coincide también con el estreno del nuevo sistema de banco de libros.

¿A qué se debe el cambio en las fechas del plazo de solicitud? Algunas fuentes apuntan que al ser la beca de comedor una prestación social y la de libros una ayuda se rigen por normativas diferentes y se ha querido evitar el problema bucrocrático que se produjo el curso pasado cuando se tramitaron de forma simultánea. Otras fuentes lo achacan a una "cierta paralización" que sufrieron algunas cuestiones con motivo de la campaña electoral. De momento, Educación no ha ofrecido una explicación oficial.

"Es mucho más lógico y cómodo pedirlas en junio"

"Antes las dos becas, de libros y comedor, se pedían a través de los colegios. Es mucho más lógico y cómodo para todos hacer este papeleo en junio, coincidiendo con el final de curso". Esta es la opinión de Lara Mezcua, una de las madres que ayer hacían fila ante la oficina de Fapar. Con el número 31, llevaba más de una hora aguardando y aún le quedaban una decena de personas por delante. "Para mí, como autónoma, es un pequeño estrago perder este tiempo de trabajo. No acabo de entender por qué han puesto estas fechas", lamentó.

Con paciencia asumía la situación a su lado Diana Rodríguez, que llegó hace tres meses a la capital aragonesa con su hijo, que intentaba aburrirse lo menos posible sentado en el suelo del pasillo. "Es la primera vez que vengo, por lo que lo único que espero es haber traído bien toda la documentación para no tener que volver", reconoció.

Algo más llevadera se le hizo la mañana en el servicio habilitado por la DGA en el Carei a José David Gracia, que en poco más de una hora solventó la papeleta. «Hemos venido porque teníamos una duda con el tema de familia numerosa para hacerla nosotros por internet. Nos hemos trasladado desde Tarazona, donde estamos pasando unos días, y cuando salgamos de aquí volveremos y retomaremos nuestras vacaciones», comentó.

Para el curso 2019-2020 la partida económica prevista para becas de comedor es de 12.020.000 euros con cargo a los presupuestos del año que viene. El pasado año lectivo, un total de 11.801 estudiantes se beneficiaron de estas ayudas, un número que se prevé sea similar.

Etiquetas
Comentarios