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Aragón

5 destinos para el puente de diciembre en Aragón

Aventura, naturaleza, historia... este puente de la Constitución ofrece un montón de posibilidades de disfrutar del ocio, sin salir de la Comunidad aragonesa. Ofrecemos cinco propuestas.

La Tirolina Valle de Tena, en Hoz de Jaca, la más larga de Europa
La Tirolina Valle de Tena, en Hoz de Jaca, la más larga de Europa, inaugura el 6 de diciembre su campaña de invierno.
Tirolina Valle de Tena

Hay mil cosas que hacer en Aragón durante este puente de la Constitución. Mientras llega la nieve, pero también después, multitud de lugares y actividades ofrecen ocasiones para el ocio y el descanso. Ofrecemos cinco propuestas para disfrutar este puente de diciembre.

1. La tirolina más larga de Europa.

La Tirolina Valle de Tena, en Hoz de Jaca, abre este jueves 6 de diciembre su temporada de invierno. Con 1 km de recorrido y situada a 1.100 m de altitud, es la tirolina doble más larga y alta de toda Europa y permite sobrevolar el embalse de Búbal y deslizarse mientras disfrutas de la emoción del vuelo y de la belleza del paisaje, con la sierra Tendeñera a un lado y la de la Partacua al otro. “Con nieve es una experiencia aún más bonita, con los árboles entre el blanco de las montañas”, dicen desde la organización. La tirolina abre de miércoles a domingo (y festivos), de 11.00 a 17.00 durante diciembre y enero; de 11.00 a 18.00 en febrero; y de 11.00 a 19.00 en marzo y abril. Para grupos también se organizan citas fuera de esas fechas. El único requisito es pesar al menos 40 kilos, “la han usado gente de 80 años, y personas con discapacidad, tanto física como sensorial; las sujeciones permite salvar los problemas de vértigo”.

Además de la cercana estación de esquí de Panticosa, en la zona se encuentras también otros recursos turísticos como el parque faunístico de Lacuniacha, y atractivos naturales como el Hayedo de Betato, un bosque que parece de cuento, y la Senda de Izarbe, un recorrido singular entre árboles y piedras con dibujos de animales que encantará a los niños. Desde la propia Hoz de Jaca, el mirador ofrece unas hermosas vistas del entorno.

Todo el Valle de Tena cuenta con numerosos alojamientos, tanto en las estaciones de esquí, como en casas rurales. Si se desea disfrutar de la talasoterapia, cercano está el balnerario de Panticosa. Más económico, en la cercana Piedrafita de Jaca se encuentra el Refugio Telera. A 8 km, Tramacastilla de Tena cuenta con varios restaurantes.

2. Monasterio de Piedra: la magia del agua.

En un bucólico bosque, el rumor del agua y la belleza de las cascadas, lagos y arroyos acompañan al paseante que recorra el parque natural del Monasterio de Piedra, situado en Nuévalos (Comarca de Calatayud), a poco más de una hora (110 km) de Zaragoza. Junto a la belleza natural de este enclave, el monasterio, que este 2018 cumple 800 años desde su fundación, es un bello edificio cisterciense construido en la transición del románico al gótico. Su visita permite recorrer pasadizos, capillas y un maravilloso claustro en el que disfrutar de la arquitectura y de la placidez de la vida monacal. Se trata de un monumento declarado Bien de Interés Cultural, ahora ocupado por un hotel spa. Cuenta con dos restaurantes para comer tanto a la carta como en raciones y bocadillos. La capital Calatayud dispone también de afamados restaurantes como el Mesón de la Dolores, que es también hospedería con decoración de sabor popular y todas las comodidades. La comarca cultiva viñedos desde tiempos inmemoriales y sus vinos cuentan con Denominación de Origen y numerosas actividades enoturísticas que se agrupan en su Ruta del Vino.

Los aficionados al golf pueden hacerse unos hoyos en el Agusta Club Calatayud y quienes disfruten del senderismo cuentan con numerosos caminos, el tramo del GR 24 que va de Ibdes a Jaraba es uno de los mejores para respirar aire libre, para todo tipo de públicos. Tierra de balnearios, en la misma Jaraba se cuenta con tres: Sicilia, La Virgen y Serón; mientras que la vecina Alhama de Aragón ofrece dos: las Termas Pallarés y el histórico balneario de Alhama.

3. Gallocanta, grullas en el humedal.

Hasta 30.000 grullas se espera este puente en Gallocanta, entre las que llegan en su migración al sur y aquellas que han decidido quedarse a pasar el invierno en la laguna. Desde su histórico Albergue Allucant, Javier Mañas organiza visitas con guía “en el amanecer, que es el momento más bonito para ver la laguna y las grullas cuando salen volando hacia los campos”. Estas visitas fueron finalistas en el premio Mejor Experiencia Turística de Aragón, otorgado por la DGA. En sus dos edificios, el establecimiento ofrece habitaciones desde los 60 euros (doble con baño) a los 13 (cuádruple con baño compartido).

Este año, el buen nivel de la lámina de agua ha hecho que se hayan animado más pobladores alados: “Hay muchísimos patos: cucharas, silbones, cercetas, ansares… y rapaces como el aguilucho pálido o el esmerejón”. “Y por supuesto, -añade- nuestras aves esteparias: este año hay un bando de 19 sisones, que es muy bonito verlos pasar volando lento, con sus pecheras blancas”.

También el centro de interpretación de la laguna de Gallocanta organiza este puente salidas guiadas, a las 11.00 y a las 15.30, en las que puede verse a las grullas desde distintos observatorios.

En la misma comarca de Campo de Daroca, el Aguallueve de Anento es un hermoso fenómeno natural para visitar; desde la misma población sale un sendero circular que nos permitirá recorrer este paraje en un bonito y sencillo recorrido de 1 h 30 min. El pinsapar de Orcajo, uno de los bosques más singulares de Aragón, es otro enclave en que disfrutar durante una mañana de paseo.

Daroca, ciudad monumental, también merece una visita con sus murallas y su castillo medieval como principales reclamos. En Anento, Mainar y Romanos cuentan con albergue municipal; mientras que en Daroca La Posada de Almudi es un hotel de tres estrellas en el que alojarse. En esta misma ciudad existen también varios restaurantes. En Berrueco, en el entorno natural de la laguna de Gallocanta, se encuentra el restaurante La Huella.

4. Peracense, el castillo que se hace roca.

Esta impresionante fortaleza en la provincia de Teruel ha estrenado ya su horario de invierno: sábados y domingos, de 10.30 a 14.00 y de 15.30 a 18.00. Pero este puente de diciembre estará abierto al público todos los días del 6 al 9. Además del recorrido por todas las dependencias del castillo, desde cuyas almenas podemos sentirnos inmersos en 'Juego de Tronos', en la fortaleza se exhibe una muestra de máquinas antiguas de guerra, que acaba de ampliarse a las 18 piezas. La favorita de los niños, según Antonio Hernández, de la asociación Acrotea, que lo gestiona “es la ballesta de torsión, no es manual pero es la más parecida al tamaño humano; les gusta mucho igualmente un ariete con cubierta de madera, porque se meten dentro. Pero el artefacto que más impresiona a todo el mundo es el trabuco, un sistema de poleas y contrapesos que lanza piedras a gran distancia”. La impresionante estampa de este castillo, que aprovecha la orografía del terreno, y destaca por el color rojo del rodeno, ofrece sus mejores vistas desde el mirador situado enfrente de la fortaleza.

En el bar del pueblo de Peracense se puede comer un plato combinado o un bocadillo, y si se prefiere un restaurante se puede encontrar en la vecina Rodenas. Restauración y alojamiento se encuentran en las poblaciones de Santa Eulalia y Monreal del Campo. Los amantes del camping tienen una buena opción en Bronchales.

En Monreal puede visitarse también el Museo del Azafrán. Luco de Jiloca, con su bonito puente romano, se encuentra a unos 50 km.

5. Recreaciones en el Castillo de Monzón.

Antigua fortaleza musulmana, el castillo de Monzón fue cedido a la orden de los templarios en el siglo XII. Entre sus muros se han vivido algunos episodios significados de las historia de Aragón, cuyas Cortes se reunieron siempre en este castillo, desde el siglo XI hasta la Edad Moderna. Allí se educó de niño el rey Jaime I, bajo la tutela del abad, caballero templario Guillem de Mont Rodón. Este puente se recupera la figura del rey Jaime I, conocido como El Conquistador, durante la recreación que se realizará el jueves 6 de diciembre (a las 10.30 y 12.00). Quienes se acerquen conocerán ‘en persona’ al legendario monarca, su carácter rebelde y sus vivencias, contadas por él mismo. El sábado día 8 serán dos de sus hijos los que protagonicen la recreación: el infante Fernán Sánchez de Castro se rebela contra su padre y este manda a otro vástago, el futuro Pedro III el Grande, a acabar con su rebelión. Pedro III demostrará no tener piedad. Se realizará un único pase a las 10.00. Todavía puede verse en el castillo la exposición temporal ‘Reyes de Aragón’.

Estos días se celebra en Monzón la Feria del Libro Aragónes, que convierte a la ciudad del Cinca en el epicentro de la literatura y la edición de la Comunidad.

Las huellas templarias pueden contemplarse también en Estiche, donde todavía se conservan en las puertas las marcas de la Orden. Como testimonio de la época renacentista, Fonz cuenta con un extraordinario conjunto urbano de esa época.

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