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Aragón, un país de montañas

La senda de Izarbe, una ruta que divertirá a los niños

Ciervos, indios o dinosaurios esperan, pintados en el entorno, a los paseantes que se acerquen al bonito pueblo de Caldearenas, en la comarca de Alto Gállego, para recorrer este sencillo y divertido sendero.

El hermoso entorno de Caldearenas es el espacio por el que discurre la senda de Izarbe.
Laura Uranga

En el extremo suroccidental de la Comarca del Alto Gállego se encuentra la población de Caldearenas y su entorno, un conjunto de pequeños pueblos donde las estaciones no son días pintados en el calendario si no que se perciben en las modificaciones que va sufriendo la naturaleza que se muestra viva ante nuestros ojos.

En este entorno se encuentra la senda de Izarbe, una ruta senderista muy bonita para hacer con niños. No solo por ese entorno verde y relajante que va a rodearnos, sino también por las obras que la artista Maribel Rey realizó a lo largo de este recorrido. Los caminantes se van a encontrar coloridos árboles y piedras que convierten la senda en una experiencia sensorial, y un sorprendente espacio que no dejará de divertir y fascinar a los niños.

El camino discurre por la cabañera, es decir, el paso de ganado que unía Caldearenas con la vecina población de Anzánigo. Esto significa que, antes de que se inventase el asfalto, este camino ya se encontraba libre de vegetación, abierto al paso del caminante y de los rebaños. La ruta apenas tiene desnivel y, con una duración de 2 horas, resulta un recorrido sencillo para todas las edades.

La senda se encuentra señalizada, por lo que es fácil de seguir. Se sale de Caldearenas por las pistas deportivas hacia la ribera del Gállego. Seguimos por la orilla del río hasta cruzar un puente que salva un pequeño riachuelo. Seguidamente pasamos bajo las vías del tren por un túnel, una experiencia que para los más pequeños puede ser ya una aventura.

Pero la verdadera diversión comienza en este punto, ya que es el comienzo de la senda de Izarbe: ciervos, indios, dinosaurios, reptiles… pintados por Maribel Rey y un equipo de voluntarios esperan al caminante. Todos los dibujos se encuentran integrados en el paisaje, en las rocas o en los robles y bojes que componen el bosque por el que discurre.

La senda concluye en un descampado con una gran ‘S’ formada con piedras en el suelo y donde en dos antiguos refugios de rabadanes se ha instalado el Centro de Interpretación de la Vida Pastoril, un curioso espacio que recrea la forma de vida de los pastores, que se explica de manera didáctica en varios paneles. Para poder visitarlo hay que solicitarlo previamente en el Ayuntamiento (Tfno: 974 359 773).

En este mismo número se puede solicitar también la visita a la antigua fábrica de harinas de La Dolores. Esta vieja factoría funcionó desde 1925 hasta 1986. Muy bien conservada, su maquinaria totalmente de madera permite al visitante trasladarse a la época en la que estos mecanismos, entonces revolucionarios, sustituyeron a los molinos tradicionales.

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