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La Fundación del Hidrógeno afianza su apuesta por la descarbonización en su XV aniversario

La entidad aragonesa gana protagonismo con los planes políticos sobre transición energética. Arpa y Arasaf Industrial, últimas incorporaciones a un patronato con 74 miembros.

Dos trabajadores de la Fundación del Hidrógeno en las instalaciones de la entidad en en el parque Walqa de Huesca.
Dos trabajadores de la Fundación del Hidrógeno en las instalaciones de la entidad en en el parque Walqa de Huesca.
Rafael Gobantes

Inició su andadura en diciembre de 2003 con el impulso del entonces consejero aragonés de Industria, Arturo Aliaga, en un momento en el que General Motors hablaba de popularizar a futuro un vehículo de hidrógeno tras fabricar un prototipo espectacular. Había inquietud empresarial en la comunidad autónoma por participar en los coches que pudieran ensamblarse a varios años vista, pero también en apostar por un vector energético con muchas aplicaciones y muy amigable con el medio ambiente. Quince años después, la denominada Fundación para el Desarrollo de las Nuevas Tecnologías del Hidrógeno en Aragón sigue en la brecha e incluso gana protagonismo en un escenario –en España, en Europa– más propicio a acelerar la transición energética para reducir las emisiones de CO2.

La Fundación del Hidrógeno en Aragón celebra su XVaninversario intensificando su actividad en iniciativas que afrontan el reto de esa transición y contribuyen a la descarbonización del transporte y del sector energético, desafíos en los que el hidrógeno, apuntan desde la entidad, "está llamado a jugar un importante papel por su sostenibilidad, versatilidad y transversalidad, en línea con lo que las principales estrategias e instituciones de ámbito europeo y mundial están propugnando". Con sede en el parque tecnológico Walqa, en Huesca, con una plantilla de entre 20 y 25 personas –la mayoría ingenieros–, la fundación cuenta ya en su patronato con 74 miembros tras la reciente incorporación de Arpa, empresa que fabrica y comercializa equipos móviles de campaña, y Arasaf Industrial, compañía auxiliar metalúrgica que se ha diversificado a sectores como el industrial o los de climatización y hostelería.

"Trabajamos a nivel tecnológico en toda la cadena de valor de la producción del hidrógeno a través de renovables", apunta Fernando Palacín, director de la Fundación del Hidrógeno, quien prefiere hablar más de transición tecnológica que energética. Producir hidrógeno, almacenarlo (con la empresa aragonesa Calvera como gran exponente) y promover sus aplicaciones (en movilidad, carretillas para logística o en el sector vivienda), así como realizar labores de sensibilización y difusión centran la actividad de la entidad, que es un referente en su especialidad en España y es muy respetada en ámbitos europeos muy amplios.

En estos quince años, reseña Palacín, la fundación ha participado activamente en más de un centenar de proyectos, muchos de ellos especialmente punteros y que han ayudado a promocionar y mejorar la actividad que realizan empresas aragonesas. Calvera es el ejemplo más claro, no en vano tiene una excelente reputación conseguida en Escocia y en otras iniciativas, pero hay otras compañías que han crecido o tienen muy buenas perspectivas construidas con la organización, entre ellas Zoilo Ríos, Inycom o Epic Power.

Y es por ahí donde Palacín ve que se enfoca en parte el futuro de la fundación. En seguir trabajando para favorecer esa economía del hidrógeno de la que han hablado expertos como Jeremy Rifkin, utilizando procesos diferentes y para un abanico más amplio de aplicaciones respecto al existente hace unos años, y favoreciendo la participación en todo este ecosistema de más empresas aragonesas. Recuerda el director de la entidad que es mucho lo que se está avanzando en la obtención de hidrógeno en procesos de descarbonización del gas natural y del biogás y que las posibilidades que se están abriendo en materia de utilización del hidrógeno trascienden en mucho lo que tiene que ver con la movilidad y los coches eléctricos (que pueden funcionar con pila de hidrógeno en vez de con baterías).

En un escenario europeo en el que el hidrógeno gana enteros como solución energética, con países como Alemania, Francia o los nórdicos apostando fuerte, y un creciente interés por favorecer la reducción de CO2 en la legislación (en España se está ultimando el Plan Nacional de Energía y Clima 2021-2030), las perspectivas de trabajo a futuro de la Fundación de Hidrógeno son positivas. Dar ahí la talla es el gran reto.

Hyundai como referente y otras marcas 

Hyundai es el fabricante de automóviles que más claramente está apostando por la pila de combustible de hidrógeno. Su ‘todocamino’ Nexo, que tiene una autonomía de 666 kilómetros y se recarga al 100% en cinco minutos, es ya una realidad. En la marca creen que el futuro debe ir por ahí, tanto porque reduce las emisiones contaminantes y evita la dependencia energética de otros mercados como porque en países como España, donde más del 70% de los automóviles duermen en la calle, es difícil recargar los vehículos eléctricos. Honda, Toyota, Mercedes y BMW también impulsan coches de hidrógeno, que deben ser «una opción más» de movilidad junto al eléctrico o al de combustión, según Fernando Palacín. 

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