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Casademont Zaragoza: una primera vuelta bajo mínimos

El equipo aragonés ha alcanzado el ecuador de la temporada con cinco únicas victorias en la Liga Endesa. Al menos, sí ha mejorado en sus últimos partidos y ya está clasificado para la siguiente ronda de Champions League.     

CASADEMONT - UNICAJA / 30-10-2020 / FOTO: GUILLERMO MESTRE [[[FOTOGRAFOS]]][[[HA ARCHIVO]]]
Nico Brussino, alero del Casademont, en el partido ante el Unicaja.
Guillermo Mestre

El Casademont comenzó el curso con dudas, con su silueta desfigurada, y protagonizó el peor inicio de su historia en la Liga ACB: dos únicas victorias en sus ocho primeros partidos, lo que conllevó la destitución de su entrenador, Diego Ocampo, el pasado 10 de noviembre. Se contrató entonces a Sergio Hernández, subcampeón mundial con la selección de Argentina, pero al cuadro zaragozano le costó sobremanera reaccionar. Víctima de su indolencia defensiva –encaja 89,5 puntos por partido–, el Casademont ha rendido por debajo de las expectativas generadas en el torneo doméstico, donde sigue marcado por los rigores de la clasificación: se alinea en la actualidad en la decimoquinta posición de la tabla, tras haber alcanzado el ecuador de la temporada con sólo cinco triunfos en su haber. Una primera vuelta deficiente, bajo mínimos, para una plantilla que conserva hasta 10 jugadores del exitoso curso anterior, y que cuenta con importantes argumentos en todas las posiciones de la pista.

Al menos, el equipo sí ha elevado sus prestaciones en sus compromisos más recientes, en la Liga Endesa y en la Champions League, y ya exhibe una versión más acorde con su verdadero potencial. En el campeonato nacional, su notable mejoría se tradujo en los triunfos ante el Bilbao Basket (105-76) y el Real Betis (96-95), dos rivales directos en la lucha por la permanencia, al margen de ofrecer una tenaz resistencia frente al Baskonia (89-92) –el actual campeón– y de sorprender a domicilio al Andorra (83-98); y en la competición europea, la reciente victoria en Rusia ante el Nizhny Novgorod (92-98), muy meritoria, le reportó una recompensa considerable: su acceso a la siguiente ronda del torneo, y además como primer clasificado.

En este sentido, el Casademont parece haberse reencontrado, por fin, después de un inicio de temporada desalentador. En el primer tramo del curso, el conjunto aragonés ofreció evidentes signos de debilidad, sobre todo en la faceta defensiva, que le condenaron irremediablemente a la derrota en seis de sus ocho primeros compromisos: perdió en casa frente al San Pablo Burgos (86-100) y el Unicaja de Málaga (63-92), e hizo lo propio en sus desplazamientos a Tenerife (91-86), Madrid (102-83), Valencia (93-84) y San Sebastián (70-67). Especialmente pernicioso resultó el tropiezo ante el cuadro vasco, último clasificado, donde la aportación ofensiva de los zaragozanos se redujo a los 67 puntos anotados. En estas ocho primeras jornadas, con Ocampo en el banquillo, los dos únicos triunfos en la Liga Endesa llegaron ante el Herbalife Gran Canaria (88-71) y el UCAM Murcia (98-86), ambos en el pabellón Príncipe Felipe.

Al mal inicio liguero contribuyó un exigente calendario, cargado de partidos y ante oponentes de entidad. Desde que comenzó el curso en Tenerife el pasado 21 de septiembre, el conjunto zaragozano sumó diez partidos oficiales en apenas cuatro semanas, al haberse incrustado en los primeros días de octubre la Final a Ocho de la Champions League 2019-20.

Las lesiones

No tuvo tregua el conjunto zaragozano, castigado también por el infortunio de las lesiones: comenzó la temporada sin el pívot Javier Justiz, su principal referencia en el juego interior, quien acaba de recuperarse de la artroscopia a la que se sometió en febrero para solventar la rotura de menisco de la pierna izquierda. El cubano, ahora con problemas musculares, ha participado en un único partido oficial en la presente campaña. Además, el base Vit Krejci se lesionó el pasado 25 de septiembre, en la segunda jornada de la Liga Endesa, y se perderá toda la temporada por la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda; Sulaimon permaneció ocho semanas apartado de las pistas por una lesión en el adductor que se produjo ante el AEK de Atenas, en la fase final de la Champions League, el pasado 2 de octubre; mientras que San Miguel, operado en diciembre del ligamento de la mano izquierda, no volverá a competir al menos hasta marzo. Contratiempos que redujeron las rotaciones, ya de por sí excesivamente cortas por la escasa incidencia de Jaime Fernández y de Sagaba Konate –ya fuera de la plantilla aragonesa–.

Tras una primera vuelta bajo mínimos, el Casademont sí ha evidenciado una notable mejoría en las últimas jornadas. Aunque por momentos sigue mostrando cierta anarquía en su juego, ya es un bloque más sólido, más equilibrado, más intenso, más cuajado y seguro de sus fuerzas. Al menos, ya es capaz de competir.       

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