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Fiestas del Pilar

Vicente Jiménez resalta el comportamiento "ejemplar" de quienes visitan el Pilar

El Administrador Apostólico de la Archidiócesis de Zaragoza pide que "la Virgen nos libre de esta pandemia y podamos celebrar al año próximo con alegría inusitada".

El Administrador Apostólico de la Archidiócesis de Zaragoza, monseñor Vicente Jiménez, ha resaltado el "ejemplar" comportamiento de los fieles que se han acercado a ver a la Virgen del Pilar a lo largo de estos días y, en especial, este lunes, 12 de octubre, día de su festividad.

"El comportamiento de los fieles es de admirar y alabar y quiero felicitarles a quienes se han acercado durante la novena y durante todo el tiempo de pandemia también", ha manifestado Jiménez en declaraciones a los medios de comunicación, antes de presidir la misa pontifical de las 12.00 en el altar mayor de la basílica. El hasta ahora arzobispo de Zaragoza ha destacado que a pesar de ser un día "atípico" por la pandemia, se puede celebrar "el gran día del Pilar".

"Hoy la Virgen del Pilar nos va a contagiar de su amor"y "dónde está la Virgen deben estar los hijos", ha dicho, al tiempo de que ha advertido de que "los hijos tienen que ser buenos, observar todas las normas y disposiciones sanitarias, de higiene, seguridad y la distancia física" para evitar la propagación de la covid-19, ha subrayado.

Durante la homilía, Jiménez ha apelado a "una globalización de la solidaridad, especialmente con las personas más vulnerables". "Vivimos tiempos de hondo sufrimiento, incertidumbre y perplejidad, que agudizan el cuidado de la fragilidad, especialmente de las personas ancianas. Ante el virus, debemos cultivar la confianza en Dios, que nunca nos abandona; crecer en responsabilidad personal y colectiva; y dar paso a la creatividad y a las propuestas constructivas", ha considerado monseñor Jiménez.

En palabras de monseñor Jiménez, "hoy, aún en medio de la crisis de la pandemia, festejamos con júbilo el día grande de nuestra Señora del Pilar, unidos a tantos hermanos de Aragón, de España y de las naciones hermanas de Hispanoamérica". 

El administrador apostólico de la archidiócesis ha dicho que padres y antepasados "siempre han acudido a la Virgen del Pilar para obtener su protección en momentos de peligro y angustia, en tiempos de guerra y de paz, en épocas de pestes y epidemias". A su entender, este lunes, 12 de octubre, es un día para celebrar la presencia de la Virgen del Pilar, para "mirar el futuro con esperanza y para la oración suplicante en estos tiempos de pandemia".

Ofrenda improvisada

En cuanto a la ofrenda de flores improvisada ante el altorrelieve ubicado en el centro de la fachada de la basílica del Pilar, que representa la Venida de la Virgen a la ciudad, monseñor Jiménez ha manifestado que es una muestra de que el "corazón habla" y los files expresan de muchas formas el amor que tiene a la Virgen: "Unas veces son con flores, otras con lágrimas, otras en los silencios, pero siempre se lleva el amor en el fondo del corazón", ha apuntado.

Sobre el aforo al 50% fijado para la basílica en estos días en que la ciudad está en fase 2, coincidiendo con las fechas en que se deberían celebrar las fiestas del Pilar, suspendidas por la pandemia, con un máximo de 366 fieles en la zona del altar mayor y de 166 en la de la Santa Capilla, el Administrador Apostólico ha indicado que respetan esta decisión ya que es una situación de pandemia. "Hay que ser comprensivos y hay que llamar a la responsabilidad", ha señalado.

La basílica se ha abierto este lunes a las 4.30, con la habitual misa de infantes y, desde las 7.00 a las 13.00 se han celebrado ceremonias cada hora. La actividad se retomará en el templo zaragozano a las 16.30y se desarrollarán otras cinco misas -a las 17.00, 18.00, 19.00, 20.00 y 21.00-, cerrándose a las 22.00.

Cierre para desinfección

Monseñor Jiménez ha comunicado que a lo largo del día se han escalonado las misas para cumplir con el aforo y se interrumpirán para cerrar el templo sobre las 14.00 y hasta las 16.30 para desinfectar los bancos y demás dependencias.

Según el Administrador Apostólico, "se están observando escrupulosamente todas las normas higiénicas y de seguridad" y ha recordado que "hay tiempo suficiente par que los fieles se acerquen a ver a la Virgen", insistiendo en que quieren que "discurra la fiesta con mucha paz, con mucha tranquilidad y con mucha responsabilidad".

Por último, Jiménez ha expresado que es un día emotivo porque es el último año que celebra esta festividad al frente a la archidiócesis. "El 21 de noviembre, como saben, vendrá ya el nuevo arzobispo. Por tanto voy a darle gracias a la Virgen del Pilar que me ha cuidado".

Jiménez ha concluido pidiendo por todos. "Que Virgen nos libre de esta pandemia y podamos celebrar al año próximo con alegría inusitada y con fervor multitudinario", ha manifestado.

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