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coronavirus

La vacunación comienza a notarse en las residencias, donde los brotes caen un 38,8% desde noviembre

Aunque en el último mes y medio crecía la transmisión comunitaria, en los centros sociosanitarios la curva permanecía estable. Los expertos achacan los buenos datos al efecto positivo del inicio de la inmunización.

Los sanitarios suministran la primera dosis de las vacunas en la residencia Ballesol Puerta del Carmen.
Los sanitarios suministran la primera dosis de las vacunas en una residencia del centro de Zaragoza.
José Miguel Marco

Aún es pronto para constatar su incidencia, pero todo apunta a que la vacunación ya está teniendo efectos muy positivos en las residencias de mayores. Los brotes en estos espacios, que fueron el epicentro de la pandemia en la primera ola, han descendido cerca de un 40% desde el pasado mes de noviembre y los nuevos contagios se han contenido desde que comenzaron a suministrarse las vacunas de Pfizer hace casi mes y medio. Esto es lo que se deduce de los datos del Ministerio de Sanidad, que identifica el origen de los brotes de los contagios y en donde se ve cómo, mientras en el ámbito laboral y familiar la curva ha sido ascendente tras la Navidad, en las residencias los contagios masivos han ido cayendo.

Es un fenómeno que también se observa en Aragón si se comparan las cifras de unos meses a otros. Por ejemplo, el jueves 12 de noviembre se notificaron 85 brotes en residencias de la Comunidad, mientras que el último dato de residencias facilitado por la DGA corresponde al pasado día 4 de febrero e indica que los brotes en los centros de mayores se han reducido hasta los 52 (un 38,8% menos). Hace tres meses había entorno a 1.500 ancianos contagiados en las residencias (más otros 500 trabajadores) y en el balance de esta semana se rebaja a 929 y 283, respectivamente. Hay que incidir también en que de los 52 brotes, sólo 36 corresponden al mes de enero, mientras que los 17 restantes eran anteriores (‘heredados’) a la administración de la primera dosis de la vacuna.

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La tendencia descendente en estos centros se aprecia perfectamente en un gráfico que del Gobierno aragonés que compara la transmisión comunitaria con la que se ha dado en los centros socio-sanitarios desde que comenzó la pandemia. En la primera ola (la curva de la primavera de 2020) la covid se cebó con las residencias y el gráfico muestra una cresta altísima en relación al resto de transmisiones. En la segunda y tercera ola, los contagios genéricos y los de las residencias marchan muy a la par. Sin embargo, desde comienzos de 2021 los contagios en los centros de mayores se han mantenido con un perfil bajo a pesar del crecimiento disparado en el resto de ámbitos tras la Navidad.

El director general de Salud Pública del Gobierno de Aragón, Francisco Javier Falo, explicó el pasado martes en rueda de prensa que después de muchos meses se había registrado el primer día sin ningún caso nuevo notificado en una residencia (ni en interno ni en trabajadores), lo que abre la puerta a la esperanza, "puede empezar a marcar lo que puede pasar de aquí en adelante" y demuestra también las bondades de la vacuna. Tras comenzar a administrar la vacuna, "ha llegado un momento en que los contagios han sido infinitamente menores en residencias, algo muy demostrativo de que estamos haciéndolo bien, de que estamos protegiendo", afirma la consejera Sira Ripollés.

La inmunización completa se alcanza alrededor de una semana después de la segunda dosis

En estos momento, según el Gobierno de Aragón que actualiza los datos de las residencias todos los jueves, hay 75 personas de estos centros que se encuentran ingresadas en hospitales de la Comunidad. Además, los ‘centros covid’ atienden a 43 personas: en Casetas hay residentes positivos por coronavirus, mientras que en Gea de Albarracín y Yéqueda atienden a residentes negativos.

El número de brotes en residencias aragonesas se ha mantenido más o menos estable en torno a los 50 en los últimos dos meses. No obstante, el número de internos contagiados sí ha ido descendiendo, por ejemplo, de los 1.490 del 10 de diciembre a los 929 actuales. ¿Es la vacuna la que obra el milagro? Evidentemente, tiene su gran parte de responsabilidad, aunque estos datos también se benefician de una tendencia general positiva que se atribuye a los confinamientos y a las restricciones impuestas tras el relajo que supuso la Navidad.

A nivel nacional, el Ministerio de Sanidad mostró su preocupación a inicios de enero por que el virus tan letal volviera a hacer de las suyas en los centros de mayores. El inicio de la inmunización masiva no logró frenar en las primeras semanas de enero los positivos porque la inmunización completa se alcanza alrededor de una semana después de la segunda dosis. En cambio, entre el final de enero y el principio de febrero, cuando gran parte de los residentes ya ha recibido la segunda dosis y ha pasado un tiempo prudencial desde el pinchazo la tendencia ha cambiado.

Emilia Nájera, primera vacunada en Aragón
Emilia Nájera fue el pasado 27 de diciembre la primera vacunada en Aragón
DGA

En Aragón, en la semana del 24 diciembre, la previa al comienzo de las vacunaciones, las residencias registraron 1.118 afectados; en la semana del 31 de diciembre, 1.172 contagiados; en la del 7 de enero 778, y en la del 15 de enero, 741. Actualmente la cifra ha vuelto a subir a los 929 residentes (el 64% de los casos se concentran en tres centros), pero hay que contar con que algunos contagios podrían haberse producido antes de completar la inmunización con la segunda dosis. Es, por ejemplo, el caso de cuatro usuarios y tres trabajadores de la residencia comarcal de Tamarite de Litera, que se contagiaron tras recibir la primera dosis el pasado 30 de diciembre. También es preciso recordar que en las residencias con contagios no se ha procedido aún a la vacunación, por lo que el patógeno en los centros responde a una actividad anterior a los datos que se están analizando. Desde que comenzó la segunda ola de coronavirus en Aragón han fallecido 714 personas en las residencias de mayores de la Comunidad.

En los brotes en los centros sociosanitario la media de infectados supera las 16 personas

La importancia de controlar los brotes en las residencias es fundamental, dado que es este el ámbito en el que el virus, desde el comienzo de la pandemia, está causando más estragos. Así, aunque también se han identificado brotes en el ámbito escolar o laboral, estos tienes consecuencias mucho menos trágicas. Los brotes en centros educativos provocan relativamente pocos afectados de media (6,2), todo lo contrario ocurre con los brotes en centros sociosanitario, donde se incluyen las residencias de ancianos y la media de infectados es de 16,1. “Cuando el virus entra en un centro de mayores, arrasa con todo”, explican los expertos, que atribuyen la gran letalidad en estos espacios a las patologías previas de los mayores. 

Según el Ministerio de Sanidad, en las primeras semanas de 2021 cuando el virus entró en los geriátricos lo hizo mayoritariamente a través de los trabajadores y en muy pocos casos tras la visita de un residente a un hospital. Aunque se trató de protegerlas y de aislarlas, “las residencias somos una parte de la sociedad y no hemos podido escaparnos de lo que ha sucedido después de Navidad”, explica Ignacio Fernández-Cid, presidente de la Federación Empresarial de la Dependencia.

Sonia Martínez, directora de la residencia Ballesol Puerta del Carmen, recibe la vacuna.
Sonia Martínez, directora de la residencia Ballesol Puerta del Carmen, recibe la vacuna.
José Miguel Marco

En los centros zaragozanos son muy prudentes, invitan a no bajar la guardia, pero a la vez admiten que los datos les permiten ser optimistas para ir dejando atrás la pesadilla que ha supuesto meses y meses de crisis sanitaria. "Nuestros residentes recibieron la segunda dosis los pasados días 1 y 2 de febrero, con lo que se supone que ya cuentan con inmunidad", explica Vanessa García, directora de la residencia Mariana Pineda Ballesol del Actur. "Hemos hecho un cribado a tres trabajadores y, efectivamente, hemos comprobado que habían desarrollado anticuerpos". 

 “La vacuna es una luz al final del túnel. Después de un año tan duro como el que hemos dejado atrás, teníamos toda la esperanza depositada en la vacunas”, explica su compañera Sonia Martínez, directora del centro de Puerta del Carmen. El mayor temor para ambas son las visitas -que siguen un estricto protocolo de la DGA- y las salidas del centro. "Tendremos temor hasta que la mayoría de la población esté vacunada porque es posible que vuelva a entrar el virus aunque los síntomas sean ahora más leves", explican. Además, cada vez que entran cinco nuevos residentes, las directoras han de contactar con el centro de salud para que acerquen un vial y vacunen a los nuevos internos. Así, admiten que la vacuna les ha brindado "un importante alivio", pero saben que es pronto para cantar victoria. 

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