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Aragón

URBANISMO

Las más de 200 plazas de Zaragoza persiguen su corazón verde

El Ayuntamiento inicia la reforma de Santa Engracia, Salamero y los Sitios, ante la queja de los barrios, que denuncian el abandono de los espacios públicos alejados del centro.

Así quedará la plaza Santa Engracia tras la remodelación
Así quedará la plaza Santa Engracia tras la remodelación
Heraldo.es

Durante años se abonaron al granito y al asfalto, pero ahora buscan volver a florecer, quitarse los coches de encima y resultar amables para los ciudadanos. El Ayuntamiento de Zaragoza ha emprendido la reforma de algunas de sus plazas más emblemáticas -bien ‘motu propio’, como en Santa Engracia, o forzados por las circunstancias, como en Salamero- con la intención de hacerlas “más verdes y sostenibles”. Son éstas dos palabras que los urbanistas repiten como un mantra en cualquier proyecto de nuevo cuño, a las que también se añaden otras expresiones como “peatonalización blanda” o “supermanzanas". Pero, ¿cómo se diseñan las plazas del futuro? ¿Qué características han de tener estos espacios públicos?

“No hay que olvidar que las plazas son el ágora, el lugar común donde ser visibles”, apunta la arquitecta Naira Gallardo, recordando que son un elemento primordial de la ciudad mediterránea. Las plazas combinan el ser lugar de paso (o paseo) y de estancia, como demuestra el que la plaza del Pilar, por ejemplo, sea conocida con el sobrenombre del "salón de la ciudad". Explican los urbanistas que en la segunda mitad del siglo XX se optó por hacer “plazas duras” bajo el argumento de evitar la suciedad y ahorrarse costes de mantenimiento que generan las zonas verdes. Es así como desapareció buena parte de la vegetación y el viejo arbolado, que fue sustituido -en el mejor de los casos- por maceteros desmontables. Ahora la tendencia es exactamente la contraria, es más, en Santa Engracia incluso se ‘naturalizará’ el pavimento al salpicarlo de grietas verdes (lágrimas de vida), en recuerdo a la huerta que hubo antiguamente en esta zona.

Con excesos de cemento se conseguía ahorrar 
en el mantenimiento de las zonas verdes

Además, también en aquellos años se continuó dando prioridad al coche privado y, en consecuencia, se optó por crear aparcamientos subterráneos bajo las plazas públicas lo que, en principio, no tenían contraindicaciones. Luego se demostró que estas construcciones limitan la posibilidad de plantar en superficie árboles de gran tamaño porque se puede sobrecargar el peso de las losas de hormigón.

Este -recordarán las grietas de la techumbre del párquin- ha sido uno de los males de la plaza de Salamero, en la que el Consistorio busca ahora “un área muy peatonalizada, con un amplio espectro de supermanzana, donde no haya barreras arquitectónicas y recuperando el espacio para los ciudadanos", en palabras del concejal de Urbanismo, Víctor Serrano.

PLAZA DE LOS SITIOS. OBRAS PARTERRES / 02/11/2020 / FOTO: GUILLERMO MESTRE [[[FOTOGRAFOS]]]
Vista aérea de la plaza de Salamero, donde se quiere hacer una gran espacio peatonal.
Guillermo Mestre

En el entramado urbano de Zaragoza hay la friolera de 203 plazas, que “se van reformando poco a poco, sobre todo por el área de Infraestructuras que va cambiando, mejorando, sustituyendo elementos”, explican fuentes consistoriales. Los tres proyectos actuales en marcha dependen de tres áreas distintas, pues los fallos en la cubierta -como se ha dicho- hicieron que Urbanismo interviniera en Salamero, en los Sitios las mejoras de las praderas y de los servicios son cosa de Servicios Públicos, mientras que en Santa Engracia la reforma la impulsa el área de Infraestructuras. Ninguna corporación suele hacer grandes proyectos de plazas, a no ser que sean en el Centro o en el Casco Histórico, donde las reformas suelen afectar a elementos patrimoniales, lo que exige que las intervenciones requieran el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio.

De vuelta al terreno, la Carta del Urbanismo Europeo apuesta por una mejora del diseño urbano que proteja los espacios públicos (calles, plazas y corredores verdes) porque se consideran “un foco de vida y crean espíritu de barrio”. Quizá el avance más significativo sea que se veta cada vez en mayor medida la entrada de los vehículos particulares -siempre se salva el carga y descarga- para hacerlas más “habitables”. Este lunes el alcalde Jorge Azcón decía que ayer era “el último día que los coches entran en la plaza de Santa Engracia y eso es una buena noticia”.

Los urbanistas apuestan por unificar los criterios estéticos del excesivo mobiliario urbano

¿Qué otros elementos son fundamentales en el as de guía de las nuevas plazas? La lucha contra las barreras arquitectónicas es una constante -todo se pone a cota cero- y también hay una intención de despejar los espacios de mobiliario urbano (dejarlo en el mínimo imprescindible), cuyos criterios estéticos deberían tender a unificarse. Más discusión existe sobre si las zonas verdes deberían ser accesibles o meramente decorativas. Hay setos y puntos de agua que pueden proteger las partes más delicadas, pero las praderas -como las que ya se intuyen en los Sitios- sí deben ser “disfrutables” como “alfombras urbanas” para la ciudadanía. Hay que recordar que las zonas verdes “son fundamentales para el bienestar integral de las personas”, según la Organización Mundial de la Salud, que recomienda un mínimo de entre 10 y 15 metros cuadrados por habitante. ¿Y qué pasa con las estatuas? Generalmente se suelen “poner en valor”, como dicen los políticos, dado que refuerza la identidad del barrio, si bien ya ha trascendido que, por ejemplo, el busto de Joaquín Costa de Santa Engracia se trasladará unos metros hacia la calle que lleva su nombre. En una zona más céntrica de la nueva plaza, cuya reforma se prolongará durante cuatro meses, se colocará un memorial recuerdo a las víctimas de la covid, que habrá de ser discreto para obtener los parabienes de Patrimonio.

PLAZA DE LOS SITIOS. OBRAS PARTERRES / 02/11/2020 / FOTO: GUILLERMO MESTRE [[[FOTOGRAFOS]]]
Los trabajos del cambio de vegetación en la plaza de Los Sitios.
Guillermo Mestre

Otra tendencia para “abrir y socializar” las plazas es la de contar con la participación ciudadana a la hora de rediseñar estos espacios. Las directivas europeas recomiendan que los proyectos de regeneración urbana y creación de paisajes se debatan con los vecinos implicados y, en este sentido, el Consistorio zaragozano puede anotarse una de cal y otra de arena. Varias entidades vecinales, comerciales e, incluso, la comunidad educativa del Casco (Compañía de María, Escolapias y Santa Rosa) fueron llamados a consultas para analizar la reforma de Salamero, pero la Federación de Asociaciones de Barrios (FABZ) recelan de la necesidad de los proyectos emprendidos y, sobre todo, hablan de agravios comparativos porque “existen plazas de primera y plazas de segunda”. Denuncian que el equipo de Gobierno “dedica cuantiosos recursos municipales a remodelar las plazas más céntricas de la ciudad mientras olvida la penosa situación de estos espacios en San José, el Arrabal, el barrio Oliver”, por citar solo algunos distritos.

En la web de la FABZ han ido colgando imágenes de plazas con pavimentos levantados por las raíces de los árboles, juegos infantiles obsoletos, bancos destrozados o grandes calvas de césped. Critican la Federación el gasto de 700.000 euros en Santa Engracia para crear una zona ajardinada de 2.600 metros cuadrados, donde no consideran necesaria una intervención “máxime en tiempos de crisis como los que atravesamos”. En todo caso, alegan, este desembolso debería hacerse fuera de la “zona noble”, donde citan decenas de ejemplos de espacios deteriorados como la plaza de la Albada, del barrio de la Jota, o la de la Memoria Histórica, en Torrero, “sin una sola sombra ni sistemas de drenaje”. El Consistorio, por su parte, justifica la alta inversión en que los proyectos incluyen la renovación de los servicios urbanos como las tuberías de distribución de agua y de saneamiento o el alumbrado público y, en el controvertido caso de los Sitios, aseguran que la plaza “no había recibido cuidado ni apenas inversiones en años anteriores”.

Los trabajos preparatorios iniciados este lunes en Santa Engracia.
Los trabajos preparatorios iniciados este lunes en Santa Engracia.
C. P. B.

En la Unión Vecinal Cesaraugusta, por su parte, sí celebran que el Consistorio se haya decidido a remozar las citadas plazas en pro de “una ciudad en la que se vea la tierra, y no solo asfalto o baldosas”. Constancio Navarro, presidente de la entidad vecinal, explica que la presente crisis del coronavirus también se notará en la pretensión de contar con espacios abiertos más cuidados. “Tenemos las ciudades más densas de toda Europa y somos el país donde más ascensores se instalan -apunta-. Necesitamos suficientes espacios públicos porque echamos en falta el aire limpio el contacto con lo natural”, dice Navarro, que apuesta por que ninguna vivienda esté a más de 250 metros de un espacio verde. La Unión también llama la atención sobre el hecho de que haya salido a licitación el proyecto de reforma de la zona del entorno de la iglesia de Santiago (también llamada de San Ildefonso) y destacan otra variable como es la importancia del pequeño comercio y de las tiendas de las plantas bajas en las plazas circundadas por edificios de viviendas.

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