Despliega el menú
Aragón

aragón es extraordinario

Bronchales: todo muy bueno y con altura

De la tradición visitante por problemas respiratorios se ha pasado a un turista de objetivos múltiples, amante de la naturaleza en estado puro y del deporte.

No es una exageración: desde hace más de medio siglo, las clases pudientes aragonesas con familiares aquejados de problemas respiratorios se planteaban estancias prolongadas en lugares altos y oxigenados, para ‘ensanchar’ los pulmones, y la opción más comentada (quizá a tenor de lo abultada que estuviese la cuenta bancaria familiar) eran los Alpes o Bronchales. Sin menospreciar a Saint Moritz ni hacer comparaciones odiosas con las excelencias de las cumbres suizas, la opción de la Sierra de Albarracín no era en absoluto desdeñable y, de hecho, muchos con posibles la preferían.

El monte de Bronchales es un tesoro: caminar, respirar entre los pinares, zamparse unas chuletas a la brasa en las numerosas fuentes, darle a la bici... un lujo. Donde ahora se yergue el Camping de las Corralizas, a 1.727 metros de altitud y a mitad de camino entre el pueblo y la Fuente del Canto había desde siempre antes mucha acampada libre. En 1996 se reguló la actividad campista en la zona y se hizo el recinto del Camping, de propiedad municipal; tenía unos servicios mínimos, sin agua caliente ni electricidad.

Jorge Alonso, hijo de la localidad, empezó a gestionarlo en 1998. “Es una concesión administrativa que ha salido varias veces a concurso, he conseguido mantener la gestión y he hecho una buena inversión en estos 22 años; mis padres me ayudaron en los primeros tiempos. Aquí hay 112 parcelas, 10 de ellas bungalós de madera, y 85.000 metros cuadrados de naturaleza agreste, con una intervención mínima, más la zona de restauración. Hemos nivelado alguna parcelita, porque el terreno es totalmente boscoso. En 2003 se hizo el restaurante y se electrificó el campin, y en 2008 ya obtuvimos la licencia de camping de segunda categoría, hasta entonces éramos campamento. Ahora ofrecemos (lascorralizas.com) unas instalaciones magníficas y muchos servicios”. El restaurante 1727 del recinto tiene tirón por sí solo, especialmente por el tratamiento de las carnes y entrantes como las arancinis, croquetas de risotto con queso de cabra de Santa Eulalia.

Matices a las previsiones

Jorge cree que las predicciones sobre el ‘boom’ del turismo rural para este verano post estado de alarma no le van a afectar. “En los últimos años hemos tenido una ocupación estupenda; ahora no llenaremos a tope, por cuestiones de seguridad, pero hay que tener en cuenta que hemos perdido Semana Santa y los puentes. Está muy bien que haya gente que se sienta atraída ahora por el turismo rural y mire lugares como el nuestro por disfrutar de espacios abiertos y distancia social natural; salvaremos la temporada, pero no va a ser el mejor año de la historia, desde luego”.

Jorge enarbola un discurso proactivo y lleno de positivismo. “Ojalá haya más gente que valore de verdad la idea de venir a vivir a nuestra sierra; ahora, con la dura experiencia que hemos vivido y que aún no concluye del todo, hemos comprobado que el teletrabajo es una alternativa viable para muchos casos. Ganarse la vida rodeado de belleza es un privilegio, y en Bronchales hay recursos para cubrir las necesidades básicas, además de tener la suficiente proximidad de Teruel capital para lo que no hay aquí”.

De fuente en fuente, con el mimo a los pulmones muy presente

Bronchales es aire puro, bosque, setas, deporte... y fuentes. La Fuente del Canto es la más emblemática, muy cerca de Las Corralizas, pero en su entorno y dentro del término municipal hay hasta 50 identificadas: algunas de las más bonitas son el Ojuelo, Las Tejedas, El Pilar, Sierra Alta, El Molino, La Fombuena, El Acebo, La Sarga, La Hoya de Pedro Carrasco, El Borrocal, Cueva de la Leona y Fuente de los Maquis.

El pueblo comenzó a brillar como enclave turístico a raíz de la apertura en 1928 del hotel Ballester, pionero en la provincia de Teruel, y las bondades del clima de altura en la sierra de Albarracín para las personas afectadas por problemas respiratorios. A finales de los 40 abrieron en Bronchales la Fonda Isabel y el Hotel Suiza, de los más antiguos de Aragón con apertura ininterrumpida junto al Hostal Manzanera y el Hostal Aragón de Teruel. “La gente venía –explica Jorge Alonso– y se pasaba una temporada para mejorar su salud, lo que generó relaciones duraderas entre las familias visitantes y sus vecinos de Bronchales o los propios naturales del pueblo”.

Con la actual situación y dada la evolución del turismo hacia el entorno local, Bronchales vuelve a ser un referente. El deporte ha traído muchas alegrías a la zona, especialmente la Trail (que este año no podrá disputarse) y los entrenamientos de profesionales en altura, desde equipos ciclistas profesionales hasta atletas como el fondista internacional aragonés Toni Abadía, futurible miembro del equipo olímpico en Tokio. No hay que olvidar que Bronchales es el cuarto municipio más alto de España, además, presenta bajos desniveles, lo que permite largos recorridos sin pendientes que castiguen demasiado.

Jorge Alonso presume de paisano al hablar de Chema García. “Chema es de Bronchales, no se dedica profesionalmente al atletismo, pero corrió seis maratones seguidas hace mes y medio por toda la comarca por motivos solidarios. Sí se involucra mucho en todo tipo de actividades deportivas en la zona”.

Las setas

La pasión por la micología es mayor cada año en Bronchales y sus alrededores; de hecho, hay un coto micológico preparado del que se espera gran impacto este próximo otoño si la situación sanitaria lo permite, con varias jornadas de formación y recolecta previstas. Jorge Alonso cree que es otro pilar decisivo en el atractivo de la zona, junto a la nieve. “Aunque no haya pistas alpinas aquí, a la gente le encanta pisarla, sobre todo a los valencianos, y tenemos el circuito de esquí de fondo de Griegos, aquí al lado, que va a tener restaurante. También somos zona de reserva Starlight, común a la comarca de la Sierra de Albarracín, con unos parámetros de oscuridad excelentes para la observación, a lo que se une la altitud; un recurso incipiente que promete ser muy interesante”.

No se puede obviar el atractivo del propio pueblo; las calles son amigables con los que prefieran caminar en este entorno, y la plaza de la Fuente también es un punto idóneo para reposar cuerpo y mente.

Embutidos La Tinaja, ejemplares en la dificultad y en la normalidad

Manuel Sáez y su hermano Ricardo han hecho de Embutidos La Tinaja, el pequeño y bien surtido supermercado de Bronchales, un negocio ejemplar durante el estado de alarma. “En esta zona hay mucha gente mayor, algo común a casi todos los pueblos –explica Manuel– y más que una oportunidad de negocio, vimos que había necesidad de ayudarles llevando la compra a sus casas; no solo de Bronchales, sino de otros pueblos. Con los hijos en Teruel o en otras ciudades sin poder moverse… pues eso, que lo pensamos y lo hicimos. Hablamos con Begoña Sierra, gerente de Turismo Sierra de Albarracín, que vive en Moscardón, y enseguida aplaudió la idea. La primera semana ya llegaron más pedidos de los que pensábamos, y luego se disparó; ahora ya se ha normalizado, pero siguen llegando. La gente estuvo y está feliz, muchos nos han dicho que siguiéramos con esto –sonríe– y hacemos caso.

Cómo llegar a Bronchales y curiosidades

Comarca. Sierra de Albarracín.

Cómo llegar. Desde Teruel, su capital de provincia, hay 52 kilómetros por la autovía Mudéjar, saliendo en el desvío de Cella (A-2515) y siguiendo luego por la TE-V-9021 y la A-1511. Se tarda lo mismo (10 kilómetros más) siguiendo por la autovía hasta Santa Eulalia y cogiendo ahí la A-1511 vía Pozondón.

Comer y dormir. Hay varias casas rurales: Fombuena, Lahuerta, El Lavadero... también están los apartamentos el Nido, Rosalía, el hostal y restaurante Isabel y el histórico hotel Suiza.

Jamones Bronchales. Paco Nacher y su familia llevan el secadero más alto de España; extraordinario producto propio y tienda que incluye viandas gourmet de kilómetro cero (jamonesbronchales.com).

Agua mineral. La embotelladora Bronchales se surte de agua mineral de manantial. Activa desde 2003, y trabaja con distribuidores y minoristas de media España desde aguadebronchales.es.

Reportaje de la serie ‘Aragón es extraordinario’.

Etiquetas
Comentarios