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En qué fijarse al contratar un curso de inglés en el extranjero

Reino Unido sigue siendo el destino preferido para salir a estudiar, pero las dudas sobre lo que ocurrirá a partir del 31 de diciembre hacen que gane atractivo Irlanda.

Grupo de estudiantes de un viaje organizado por la agencia oscense Newlink.
Un grupo de estudiantes aragonesas en un viaje organizado por la agencia Newlink Education.
Newlink

Consultar varias opciones antes de optar por una y recabar la máxima información del programa antes de contratarlo figuran entre los consejos a la hora de elegir una estancia en otro país para aprender idiomas desde la Asociación española de promotores de cursos en el extranjero, Aseproce. Durante estos meses comienzan las consultas de quienes se plantean salir en verano a estudiar o buscar una oportunidad laboral en otro país. Los problemas más frecuentes tienen que ver con que el alojamiento o la familia con la que se convive no coincidan con lo que se esperaba.

Informarse sobre el papeleo necesario, los detalles del alojamiento, el seguro que cubre a los estudiantes y qué incluye el precio (traslados, monitor, excursiones...) están también entre las dudas que hay que resolver antes de decidirse. En 2019, más de 120.000 españoles salieron a estudiar un idioma a otro país, de los que unos 3.600 fueron aragoneses. Del total, un 38% procedían de Madrid, el 22% de Cataluña, un 10% de Andalucía, un 7% a la Comunidad Valenciana y un 5% al País Vasco. Aragón está en el grupo de comunidades con Galicia, Cantabria y Castilla-León que suponen un 3% en el total de estudiantes en el extranjero.

El sector señala que también puede producirse el llamado "choque cultural", que Aseproce define como "un estado de ansiedad provocado por el contacto con una cultura, costumbres diferentes que provoca un sentimiento de confusión". Cambian los horarios, las comidas y las costumbres en casa, entre otros ejemplos. Ante ello "cada persona responde de diferente manera", explica, pero la situación puede terminar provocando rechazo e inadaptación. Remite en estos casos a solicitar ayuda a la agencia a través de la que se contrató "que siempre tiene que estar pendiente del estudiante" y de las familias. 

Seguro de asistencia

Además, "las empresas del sector debemos tener seguro de asistencia y responsabilidad civil", explican desde Newlink Education, organizadora de estancias en el extranjero fundada en Huesca y con presencia nacional. La firma espera que este verano sea de "récord" en Irlanda para los cursos en inglés por las dudas que genera el 'brexit', algo que empiezan a notar en las primeras reservas, aunque siguen informando a sus clientes de que este año todo sigue igual en el Reino Unido, pese a su salida de la Unión Europea desde el pasado 31 de enero. 

De producirse un cambio de tendencia se notará cuando llegue el balance de este ejercicio de transición tras la ruptura británica. De momento, el Reino Unido es el destino preferido para el 34% de los españoles que se pueden permitir salir a aprender inglés al extranjero, seguido de Irlanda con un 27%, según los datos de  Aseproce. Un 15% eligieron Estados Unidos y un 14%, Canadá. "Las tendencias se mantienen a pesar del 'brexit'", afirman desde la organización porque sigue habiendo  "necesidad de saber idiomas" y porque "Gran Bretaña es un país con una gran tradición en la enseñanza del idioma y van a trabajar por potenciarlo a pesar de las circunstancias", aseguran.

"Los DNI todavía son válidos este año en el Reino Unido" y se espera que a partir del que viene "será necesario el pasaporte", explica David Morgan, director del centro de estudios de inglés CES Wimbledon de Londres, al que llegan estudiantes de Aragón y del resto de España enviados por Newlink Education. Confía en que el Reino Unido siga manteniendo su atractivo para atraer a estudiantes, en cualquier caso, CES es una red de centros con presencia también en Irlanda.

 "El mercado de la educación tanto en Reino Unido como Irlanda es clave, como en España el turismo", añaden desde Newlink Education, que acaba de lanzar la plataforma Ynsitu, un portal para buscar y comparar cursos, reservar alojamientos, gestionar visados y contratar seguros. Tiene 12.9000 cursos disponibles en 11 idiomas, repartidos en 39 países y 246 ciudades, con formación en inglés, alemán, chino, ruso, japonés, árabe, italiano, español, coreano y portugués, entre otros.

El 75% de los alumnos que hacen cursos fuera son estudiantes de menos de 18 años, más del 80% van a clases durante un mes, generalmente en verano, y el 94% optan por el inglés, según Aseproce. Julio es el mes elegido para estudiar, ya que agosto se suele reservar para las vacaciones familiares.

El sector de los viajes de estudios empezó a crecer en los años 90 y "en el último lustro han pegado un estirón", aseguran desde Aseproce. Incluso afirman que con la crisis "se mantuvieron las cifras", ya que se "puso de manifiesto que si antes era fundamental saber un idioma, ahora incluso es un plus saber otro más". 

Cambio con la crisis

Desde las empresas del sector reconocen que la crisis cambió el perfil de usuario. Había más jóvenes mayores de edad que  "se iban con la idea de hacer un curso y encontrar un trabajo", apuntan desde Interlink, empresa zaragozana que organiza estancias en el extranjero. La situación económica se nota en la duración de los cursos contratados. "Cuando es mejor se pueden permitir un curso más largo y cuando es peor, más corto", añaden. Siguen aconsejando ir al Reino Unido este verano, pero son conscientes de que "el estudiante que se va a partir de septiembre y se plantea una estancia larga no se va a plantear ir por la incertidumbre". El periodo de transición termina el 31 de diciembre y aún no sé sabe qué cambios se aplicarán después.

La opción de estudiar fuera requiere un esfuerzo económico importante. Los precios en el sector pueden ir desde unos 500 euros de media una semana a rondar los 3.000 euros para una estancia de un mes (con vuelos, traslados, cursos y alojamiento) y cursar un año en el extranjero supera los 10.000 euros, dependiendo del país.

"A la gente más joven (11-13 años) le gustan los destinos familiares como Irlanda, en ciudades como Dublín o localidades más pequeñas en las que los padres se quedan más tranquilos", explican desde Newlink Education. De 15 a 18 años los padres añaden Reino Unido o Malta. En las distancias más largas "lo más popular suele ser Estados Unidos y Canadá".  Mientras, si el curso lo contratan adultos que trabajan para mejorar el idioma "buscan un destino europeo".

La preferencia por el Reino Unido se mantiene en el caso de los viajes individuales y habría aumentado Irlanda para los grupos, según la experiencia de Ancar, otra empresa zaragozana que organiza estancias en el extranjero. "El año pasado ya notamos que muchos clientes se decantaron por Irlanda por la inquietud de qué iba a pasar pero este año seguimos ofertando Reino Unido" ya que recalcan que no hay cambios aún.

Cursar un año escolar en el extranjero requiere más desembolso económico y más papeleo. Por ejemplo, para cursos en un colegio público en EE. UU.  el estudiante debe tener entre 15 y 18 años, un expediente académico aceptable y un nivel medio de inglés, indica Aseproce. En colegios privados en todos los países, los estudiantes pueden ir a cualquier edad y a cualquier curso, pero "es preferible que tengan un nivel medio del idioma y un expediente académico aceptable", aconsejan.

En Estados Unidos es necesario contar con el visado de estudiante, que requiere hacer varios trámites antes de ir al país, incluida una entrevista personal en la embajada de Estados Unidos en Madrid en la que se pregunta desde la motivación del estudiante a si tiene capacidad financiera para afrontar los costes del viaje y la estancia. También se le toman las huellas dactilares.

El principal consejo para conseguir una buena experiencia es que los estudiantes "se adapten a la cultura de allí, a las costumbres, la comida y los horarios", apuntan desde Ancar. Y que vayan "con la mente abierta", añaden desde Interlink. 

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