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La televisión española se lanza a las superproducciones históricas y con conexión aragonesa

La zaragozana Elena Rivera acaba de estrenar en Amazon 'Inés del alma mía' y ya está muy avanzado el rodaje de 'El Cid', que pasó por La Aljafería.

Elena Rivera, en 'Inés del alma mía'.
Elena Rivera, en 'Inés del alma mía'.
Amazon Prime Video

Que en proporción a sus posibilidades, la historia de España no ha sido suficientemente explotada por los creadores televisivos españoles parece un hecho comúnmente admitido, sobre todo si lo comparamos con otros países como Reino Unido, Estados Unidos y, en parte, Francia.

Pero ejemplos de series como 'Isabel', sobre la Reina Católica, o la original aproximación de 'El Ministerio del tiempo' avalan el interés que suscita esta temática, que aquí ha tenido casi siempre el mismo obstáculo añadido: lo costosas económicamente que suelen ser estas producciones.

Sin embargo, dos series, una recién estrenada y otra, pandemia mediante, prevista para el último trimestre de este año, parecen determinadas en dar al traste con la secular sequía de títulos históricos con grandes ambiciones. Y ambas tiene conexiones con Aragón.

En el primer caso, 'Inés del alma mía', a través de su protagonista, la zaragozana Elena Rivera. La serie puede verse desde el pasado viernes en Amazon Prime Video (después se ofrecerá en TVE) y está basada en la novela del mismo título de Isabel Allende que, a su vez, recrea la figura histórica de Inés Suárez, una mujer  avanzada a su tiempo, que partió en 1537 para las Indias en busca de su marido y terminó por convertirse en una conquistadora que nunca volvió a España y que encontró allí al amor de su vida.

La crítica coincide en destacar la interpretación de Rivera, quien explica que en la serie "está muy bien retratada esa época en la que hay un español que en ocasiones asesinaba, maltrataba y violaba incluso gratuitamente, y había otros españoles que no lo veían así".

En cartera está 'El Cid', también con Amazon detrás, cuyo caro rodaje pasó el pasado mes de noviembre por el Palacio de la Aljafería de Zaragoza y por Albarracín

Esta superproducción, cuyo presupuesto no se ha revelado, pero se presume alto, grabó en la capital aragonesa vistosas escenas que incluían a tropas en caballos perfectamente uniformadas con sus cascos, cotas de malla y armas. Después se trasladó a la localidad turolense, donde algunos de los lugares elegidos para las escenas fueron el Portal del Agua, el Portal de Molina y las escaleras que suben a la iglesia de Santiago.

Solo en Zaragoza, más de 200 personas participaron en el rodaje de los episodios, que han contado, en general, con 4.000 metros cuadrados de decorados y 11.000 figurantes.

Jaime Lorente es el protagonista de esta historia, en la que encarna Rodrigo Díaz de Vivar. Le acompañan por José Luis García-Pérez en el papel del rey Fernando I, Elia Galera como la reina Sancha, Carlos Bardem como el conde de León y Juan Echanove en el papel del obispo. Alicia Sanz se ha unido al equipo como la infanta Urraca, Fran Ortiz es Sancho, Jaime Olías encarna a Alfonso VI, Lucía Guerrero a Jimena y Lucía Díez es la infanta Elvira. Nicolás Illoro interpreta el papel del rey García; Juan Fernández es Rodrigo, el abuelo del Cid ; Pablo Álvarez dará vida a Orduño, antagonista de Ruy Díaz de Vivar; Ginés García Millán será el rey Ramiro de Navarra; Daniel Tatay participa en el rodaje como Beltrán, el hijo de Ramiro; David Castillo lo hace como el escudero Lisardo; y Álvaro Rico como Nuño. Completan el reparto Amr Waked, Zohar Liba y un aragonés: el popular Jorge Asín, que aparece en la segunda temporada, que está ya rodada.

La serie se basa en 'El Cantar de Mío Cid', una de las obras más importantes de la literatura medieval española, y que ambienta gran parte de las hazañas de don Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, en Aragón. La vinculación de este héroe con la Comunidad aragonesa se remonta al año 1081, cuando es desterrado por Alfonso VI tras protagonizar un enfrentamiento con el monarca musulmán de Toledo.

En ese momento, don Rodrigo comienza su servicio al lado del rey taifa de Zaragoza, al-Muqtadir, en el Palacio de la Aljafería, donde permanece varios años defendiendo la frontera del Reino de Zaragoza, conocido, en ese momento, como la Medina Albaida (ciudad blanca).

Durante su estancia en el palacio taifa, el Cid derrotó al rey de la Taifa de Lérida, su principal enemigo y, aunque en 1088 dejó de estar al servicio de la ciudad, continuó librando batallas en otros territorios del actual Aragón, como Calamocha o Albarracín

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