Despliega el menú
Ocio y Cultura

FAMOSOS

Tamara Falcó en 'Masterchef': una pija entrañable con las manos en la masa

La hija de Isabel Preysler y el Marqués de Griñón cambia su imagen y vive un momento dulce de fama como una de las concursantes favoritas del exitoso programa de los miércoles en TVE.

Tamara Falcón, partiendo pancenta en 'Masterchef'.
Tamara Falcón, partiendo pancenta en 'Masterchef'.
TVE

En el imaginario colectivo de los españoles, el nombre de Tamara Falcó va asociado irremisiblemente al concepto de pija. Su particular deje al hablar, algunos de los titulares que ha dado en los últimos años o las publicitadas anécdotas que han venido salpicando su vida no han ayudado a desgastar el estereotipo. Hasta ahora. Enfundada en un delantal blanco en el 'reality' culinario 'Masterchef', se ha convertido miércoles a miércoles en una de las concursantes favoritas de la audiencia de TVE. Sus pelos revueltos mientras bolea masas para postres o despluma codornices o sus respuestas a los requiebros galantes de algún concursante o del propio juez Jordi Cruz tienen encandilado al personal, que comienza a ver en ella algo más que una niña de papá y mamá (o "mami", como a ella le gusta decir).

Mamá y papá son la celebérrima Isabel Preysler y el aristócrata Carlos Falcó, Marqués de Griñón, Grande de España. Divorciados en 1987, tras cinco años de matrimonio, Tamara ha conocido en casa a otras parejas de "mami". Primero, a Miguel Boyer, al que cariñosamente llamaba "tío Miguel", padre de su hermana Ana, a la que adora. Ahora, a Mario. O sea, Mario Vargas Llosa, el premio Nobel con nuevo libro recién publicado. Expuesta desde niña a la intelectualidad, Tamara, a sus 37 años, ofrece en 'Masterchef' un plato combinado de medida frivolidad, buenrollismo, elitismo genético y, por encima de todo, una exquisita educación en el trato que la hace entrañable. Con la misma naturalidad mundana, se arranca por coplas con Los Chunguitos como recuerda sus comidas de infancia en Zalacaín, uno de los restaurantes de más alto copete de Madrid, o se refiere a le pericia en los fogones de su cocinera de servicio, Ramona.

Como sus hermanos por parte de madre -Enrique, Julio José e Isabel Iglesias y Ana Boyer-, Tamara Falcó es famosa desde la cuna (los hijos del matrimonio anterior de Carlos Falcó llevan una vida alejada de los focos). Sin oficio conocido durante años, ella dijo a HERALDO durante una visita a Zaragoza en 2014 (la primera de su vida, aunque tiene amigas en Pedrola) que si tuviera que rellenar la casilla de profesión sería "márquetin y publicidad". Aunque la moda siempre ha llamado a su puerta. Primero, estudió diseño en el prestigioso Istituto Marangoni de Milán, donde conoció al modisto zaragozano Antonio Burillo. Con él puso los cimientos de una marca de ropa, The 2nd Skin Co. Una firma que  ha alcanzado hace solo unos días un hito vistiendo a la Reina Letizia, si bien, lo cierto es que el primer rostro conocido que se enfundó uno de sus vestidos fue el de Isabel Preysler. Tamara, no obstante, se apeó pronto del proyecto: "Vi que no era mi sitio. Aunque la parte creativa me gusta, me veo más en el estilismo", decía en 2014. Sin embargo, cinco años después, ha lanzado su propia firma TFP, cuyos diseños luce en ocasiones en el programa de TVE.

'We love Tamara', su primer 'reality'

Esta de 'Masterchef' es la ocasión en que la faceta televisiva de Tamara Falcó ha dado más que hablar, pero no es la primera vez que protagoniza un 'reality'. Lo hizo en 2013. En la estela del éxito que obtuvo 'Alaska y Mario', Cosmopolitan TV estrenó 'We love Tamara', un programa que seguía el día a día de la treintañera y que explotaba al máximo su imagen más frívola que ella, por otro lado, llevaba años abonando voluntaria o involuntariamente. Su juventud al volante fue un verdadero drama primermundista: tuvo un par de accidentes en Madrid que acabaron con unas cuantas jardineras y otra vez se quedó colgada sin gasolina a bordo de su Mini, en presencia de las cámaras de televisión.

Sobre 'We love Tamara' dijo: "No era sobre mi vida, era sobre algunos aspectos de mi vida. Lo que quería la productora y lo que quería yo eran cosas distintas, pero lo dirigí yo entero. Eran situaciones de mi vida muy concretas. Fue invasivo en el sentido de que nunca había trabajado en televisión, pero es verdad que luego con el equipo se formó una gran familia, lo pasamos muy bien".

De momento, tampoco tiene mucha suerte en el amor. Su primer pretendiente serio fue Alberto Comenge Barreiros, perteneciente al acaudalado clan Barreiros, relacionado con la automoción. Pero la relación duró poco. Posteriormente, estuvo saliendo con Bartolomé Fierro March, también perteneciente a una buena familia; y con Marco Noyer (36), el hombre con el que más tiempo ha estado: tres años. Luego llegó Tomaso Musini y, tan solo hace unas meses ha roto con la última de sus relaciones: Iván Miranda. A pesar de todo, aspira al amor para toda la vida. En 2014, decía: "La vida no es perfecta. Pero sí que dentro de una familia que no sigue un orden normal, como la mía, he sido muy agraciada, pero eso no quiere decir que no haya una fórmula más adecuada. En mi caso, mis padres no pudieron llevarla a cabo. Pero no es cosa de tirarles piedras, ellos lo intentaron hacer lo mejor posible, pero no salió. Aunque sí creo que existe la unión perfecta. Y aspiro a ello. Mis hermanos no se han separado ninguno".

Una profunda creyente

Pero si algo ha marcado la vida de la penúltima hija de Isabel Preysler en los últimos años ha sido su profunda fe católica. Se define como "cristiana nueva" y en varias ocasiones ha tenido que desmentir los rumores de que iba a meterse monja. "Jesús estaba haciendo tantas cosas en mi vida, tantos milagros, que me dije: «¿Por qué voy a renegar de él? ¿Por qué voy a esconder esto que me está pasando?». Tengo que compartirlo, contárselo a más gente", dijo a HERALDO.

Esta miércoles, Tamara volvéra a enfrentarse a los jueces de 'Masterchef',  sin Ana Milán como competidora, sorprendente expulsada de la semana pasada, y con Ana Obregón de regreso tras la repesca. Los concursantes reproducirán un plato internacional acompañados de ocho chefs que emigraron a España, prepararán cuatro platos para el menú inaugural de un restaurante de Benalmádena y, en la prueba eliminatoria, los aspirantes salvados robarán ocho ingredientes a los delantales negros.

Etiquetas
Comentarios