Aurora Gallego, la panadería de Ágreda que lleva más de diez años triunfando en Tarazona

La actual es la quinta generación al frente de este negocio que los bisabuelos iniciaron a finales del siglo XIX en la localidad soriana. 

La panadería Aurora Gallego, procedente de Ágreda, tiene un pequeño despacho en Tarazona.
La panadería Aurora Gallego, procedente de Ágreda, tiene un pequeño despacho en Tarazona.
Heraldo.es

Hace 13 años la panadería Aurora Gallego, cuyo obrador está en la localidad soriana de Ágreda, llegó a Tarazona para cautivar a los vecinos aragoneses con sus panes, pastas y otros productos de repostería. Ambos municipios están solo a 20 kilómetros de distancia y es muy común que la relación entre uno y otro, pese a ser de Comunidades Autónomas diferentes, sea habitual. Por eso, cuando la familia Gallego decidió ampliar el negocio, tiró hacia Aragón

Los fundadores del negocio fueron los bisabuelos de los tres hermanos, Raquel, Esther y Eduardo, que están actualmente al mando del obrador, capitaneados por su madre, Aurora Gallego. Desde los inicios han pasado más de cien años y ahora el obrador está enfrente del originario. También se han introducido algunas máquinas, como batidoras, y las variedades de pan se han ido ampliando, para responder a la demanda. 

Los moncayitos

Pero lo que no ha cambiado son las recetas genuinas con las que todavía hoy se elaboran productos tradicionales, como los buñuelos o, una de las especialidades, los moncayitos. “Son unos mantecados hojaldrados de vino blanco con un poco de anís. También tenemos suspiros de los milagros, que son unas rosquillas finas hechas de nata y almendra laminada crujiente, o tejas de almendra, que van en cajitas y se llevan mucho para regalar”, explica Raquel. 

Actualmente ella está en el despacho de Ágreda donde, junto con su hermana Esther, se encarga de atender al cliente y de las elaboraciones. En el obrador está su hermano Eduardo, el panadero, y para el despacho de Tarazona tienen a dos empleadas. Está en la avenida Reino de Aragón, 6 y abre todos los días, de 9.00 a 14.00. Cuenta, además, con un pequeño espacio de cafetería. “Desde el principio tuvimos muy buena acogida por los vecinos de Tarazona y nunca hemos sentido que nos vieran como intrusos ni hemos tenido ningún problema”, asegura Raquel, que desde la apertura en 2011 hasta la pandemia estuvo al frente de esta tienda. Ella ya había estudiado anteriormente en Tarazona por lo que conocía a mucha gente y lo siente como si fuera su casa. 

Hablando de la pandemia, asegura que, desde que su madre y los tres hermanos cogieron el negocio, hace 18 años, ha sido una de las etapas más duras, y eso que han pasado por varias crisis. “La gente se limitaba a no salir de casa y a comprar lo mínimo”, recuerda. El momento presente tampoco está para echar cohetes. “Ahora esta crisis económica y la subida de los precios se está notando e incluso hemos tenido que subir nosotros también, pero de forma muy ajustada porque, en el caso del pan, es un bien de primera necesidad”, relata. 

En los últimos años, en el mostrador de sus dos tiendas se han ido incorporando nuevos tipos de pan. “Empezamos con el común, las hogazas y los billetes. Ahora hacemos también panes de especialidad, como el de centeno, el de espelta con semillas de chía, el de aceite o los molletes andaluces”, explica Raquel. En cuanto a la repostería, nunca faltan dulces típicos de la zona como las españoletas, los cocos, los mantecados o los hojaldres. En casos puntuales, todavía se siguen haciendo rosquillas huecas. 

Sobre las tartas, actualmente están haciendo un curso para poder innovar en este campo y ofrecer un servicio más personalizado. Por el momento, su especialidad es una variante de la tarta costrada típica de Soria que, en el caso de la panadería Aurora Gallego, es como yema tostada por arriba. 

Sus productos, sobre todo el pan, también llegan a la Comunidad Foral de Navarra, con reparto en pueblos cercanos como Murchante, Tudela o Cintruénigo; así como a municipios de La Rioja. “Es lo que tiene estar en el límite de cuatro Comunidades”, puntualiza Raquel. 

En cuanto al futuro, ella no tiene hijos, pero su hermana Esther, sí. “Muchas veces bromeamos con que ojalá no quieran continuar con esto porque es muy sacrificado”, asegura. Tanto ellas como Eduardo lo han vivido desde siempre y son conscientes de las muchas cosas que se han perdido y que han tenido que sacrificar por el negocio familiar. Además, la de panadero no es una profesión cualquiera, ya que conlleva horarios muy exigentes y mucho trabajo, tanto de cara al público como de puertas para adentro, en el obrador. 

Pero, por suerte para sus clientes, para que los hermanos Ruiz Gallego se puedan jubilar todavía quedan muchos años por delante. Hasta entonces, si todo sigue tan bien como hasta ahora, sus panes y el resto de productos se podrán comprar todos los días del año, excepto Navidad y Año Nuevo, en horario de mañanas. En Ágreda a las cinco de la mañana ya aparecen los primeros por la tienda, que cierra sobre las 14.30. El despacho de Tarazona, por su parte, abre sobre las 8.00. También los sábados y domingos en ambas localidades.

Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión