Zaragoza aprueba la operación Romareda a la espera de la licitación de las obras en abril

La modificación del PGOU sale adelante con el apoyo de PP, Cs y Vox y duras críticas de la izquierda, que habla de “privatización”. 

Vista del interior del campo municipal de fútbol de La Romareda, con el hospital Miguel Servet al fondo
Vista del interior del campo municipal de fútbol de La Romareda, con el hospital Miguel Servet al fondo
Oliver Duch

La operación Romareda, la cuarta en 20 años después de tres proyectos fallidos, ha completado su procelosa tramitación urbanística. Los grupos de PP, Cs y Vox han aprobado este miércoles en el pleno municipal la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que permitirá la construcción del futuro estadio y posibilitará su modelo de financiación. 

Mientras el gobierno ha defendido la necesidad del nuevo equipamiento para aspirar a ser subsede del Mundial 2030 si finalmente lo organiza España, la izquierda se ha opuesto en bloque porque en su opinión es una “privatización” y ha responsabilizado al gobierno PP-Cs de la falta de consenso.

El expediente aprobado permite agrupar en una sola parcela los usos deportivos y terciarios existentes en la zona. El solar del estadio pasa a ser un sistema general deportivo de uso privado, en lugar de público como en la actualidad, para posibilitar así la cesión durante un periodo máximo de 75 años de las instalaciones mediante un derecho de superficie. El adjudicatario se hará cargo de las obras y del mantenimiento de las instalaciones.

Este es uno de los aspectos controvertidos de la operación, dado que la DGA considera que por este motivo debería ser el Consejo Provincial de Urbanismo, que depende de la administración autonómica, el que aprobara la modificación del PGOU, en contra del criterio municipal. El Ejecutivo también ha reclamado 3.600 metros de acera o ha considerado que el Consistorio no puede aprobar este cambio del planeamiento por no haber presentado un texto refundido del PGOU. De momento, el Gobierno de Aragón ha amenazado con acudir a los tribunales, circunstancia que se convierte en la principal incertidumbre que se cierne sobre el futuro del proyecto.

La nueva Romareda incorpora además 22.500 metros cuadrados para tiendas, oficinas y restaurantes y usos similares para que el adjudicatario de la explotación pueda obtener ingresos que le permitan construir y mantener las instalaciones, que tienen un precio estimado de unos 140 millones de euros. Si se cumplen las previsiones del gobierno, este mes de abril saldrían a concurso las obras del campo de fútbol, que se adjudicarían ya en verano, después de las elecciones municipales.

El debate ha sonado a gastado, por la cantidad de veces que se han reproducido los mismos argumentos durante las últimas semanas. No obstante, los grupos han perfilado sus estrategias de cara al proceso electoral que se avecina, con La Romareda como principal proyecto de ciudad para los próximos años.

"Señora Ranera, ¿va a parar el campo?"

Mientras el PSOE, que ha defendido una concesión a 40 años a través de una enmienda que ha sido rechazada, ha logrado hacer piña con el resto de grupos de la izquierda para evidenciar la falta de consenso de plan, el gobierno PP-Cs ha desplazado la presión a la candidata socialista, Lola Ranera, que no ha intervenido en la sesión. 

En un tono muy duro, el alcalde, Jorge Azcón, ha cerrado la discusión con esta pregunta: “¿Qué va a hacer si gana las elecciones, lo que no va a ocurrir? ¿Va a parar la Romareda? ¿Va a parar una inversión de 150 millones de euros y a dejar la ciudad fuera del Mundial?”.

“De aquí al 28 de mayo lo va a tener que decir porque La Romareda no se va a adjudicar antes. Tendrá posibilidad de pararlo. Dígalo”, ha inquirido el alcalde. A esto, el concejal de Urbanismo, Víctor Serrano, ha invitado a la edil del PSOE a que el próximo 19 de abril, día en que los técnicos de la Federación Española de Fútbol examinarán la candidatura aragonesa, que muestre su apoyo al proyecto para no perjudicar las opciones de ser subsede mundialista. No ha habido respuesta.

Serrano ha centrado su mensaje en atacar “el zigzagueante” posición del PSOE, cuya “única intención ha sido retrasar y torpedear la posibilidad de un campo de fútbol”. De hecho ha subrayado que la intención inicial del Ayuntamiento de hacer una sociedad mixta para gestionar el estadio se vio frustrada por la negativa de la DGA “a poner ni un euro” en el campo. “Esta modificación del PGOU va a permitir un estadio de primerísimo nivel que no va a hacer con el dinero de los zaragozanos, sin asaltar su bolsillo”, ha declarado.

“Gigantesco trampantojo”

Horacio Royo, del PSOE, ha calificado toda la tramitación del estadio como “un gigantesco trampantojo” para generar “la ilusión” de que el gobierno buscaba la participación y el consenso cuando “entre bambalinas escribía el libro”. “Han querido maximizar su beneficio partidista”, ha dicho.

Víctor Serrano y la edil del PP, Natalia Chueca, en el pleno del Ayuntamiento de Zaragoza de este miércoles.
Víctor Serrano y la edil del PP, Natalia Chueca, en el pleno del Ayuntamiento de Zaragoza de este miércoles.
Francisco Jiménez

El concejal socialista ha responsabilizado al alcalde de la falta de acuerdo. “Sabemos que es un político alérgico al consenso y adicto a la confrontación y la crispación. Oculta su inanidad política en el ruido y la bronca”, ha afirmado Royo, que ha lamentado que en la sesión de este miércoles “se haya perdido la oportunidad de llegar a un acuerdo" en torno a su enmienda.

Y se ha dirigido al alcalde para decirle: “Su verdadero interés ha sido entregar un equipamiento de todos los zaragozanos a unos fondos de inversión. Y la historia de los fondos de inversión es cómo mínimo volátil. Sabemos lo que ocurre cuando ustedes en el PP venden a fondos de inversión viviendas sociales. Y eso va a ser siempre su responsabilidad, va a ser el legado grabado a fuego de su decisión de no querer llegar a un acuerdo, de ocultarnos sus negociaciones tras las cortinas y de llevarnos a una privatización que entrega el estadio a unos fondos de inversión”.

ZEC ha lamentado que no se haya apostado por la remodelación del estadio, más económica que el proyecto actual. “¿Por qué pasan de una concesión demanial a una privatización de estadio? Los riesgos se van a la ciudad y los beneficios a unos fondos de inversión, Eso es lo que ocurre cuando se pierde el control público”, ha afirmado Pedro Santisteve.

Fernando Rivarés, de Podemos, ha criticado que “no se haya cumplido” el acuerdo que su grupo firmó con el gobierno para impulsar el estadio. “La Romareda dejó de ser un proyecto de ciudad a ser un negocio para los fondos de inversión”, ha cuestionado el edil, que ha asegurado que el proyecto actual no garantiza la construcción de la futura Ciudad del Deporte. “En lugar de sumar, el gobierno elige la división”, ha dicho.

Julio Calvo, de Vox, ha explicado que el proyecto actual garantiza “que el campo continuará en su actual emplazamiento, que la operación fuera transparente y legal y que no costará un euro a los zaragozanos”. Además, ha cargado contra “la mala fe” del Gobierno de Aragón y del PSOE con “el objetivo de impedir la operación”.

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