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Alme Organic, el aceite de almendras que se hace en Alfamén y es alabado por la revista 'Vogue'

Miriam Salas está detrás de esta marca de cuidado facial y corporal cuya materia prima se obtiene de los almendros de la familia.

Miriam Salas, en el campo de almendros familiar (Alfamén) de donde extrae la materia prima para sus creaciones.
Miriam Salas, en el campo de almendros familiar (Alfamén) de donde extrae la materia prima para sus creaciones.
H.A.

Aunque estudió informática y trabajó varios años en el sector de la logística en bodega, lo que a Miriam Salas siempre le había llamado la atención era la cosmética y los productos de cuidado facial y corporal respetuosos. Tras pasar una temporada viviendo en Irlanda para cambiar de aires, volvió a su Alfamén natal con la idea de montar su propio negocio.

 “Llevaba tiempo con la necesidad de emprender un proyecto empresarial alineado con mis valores personales. Algo que me permitiese trabajar en y para la naturaleza”, resume. Así es como nació Alme Organic, la marca bajo la que Miriam comercializa productos de cuidado personal con materias primas naturales y de cercanía. Su ingrediente principal es el aceite puro de almendras que ella misma prensa de los almendros de su familia.

Hace poco más de cuatro años que esta emprendedora de 38 años puso en marcha este proyecto. La prueba piloto fue la boda de una amiga, donde los detalles que se regaló a los invitados fueron unos botes pequeños con el aceite de almendras de Miriam. “Me di cuenta de que con la prensa que yo usaba salía un producto de mucha mejor calidad que el que había encontrado en cualquier otro sitio. Fue algo muy casero pero, a raíz de la buena aceptación que tuvo, me animé a seguir adelante con todo”, explica. 

"Mi familia tiene almendros y yo quería buscar un producto que surgiera de la transformación de esa materia prima"

Los primeros aceites los elaboró con una prensa a manivela que compró en Bélgica. Por aquel entonces todavía tenía un trabajo por cuenta ajena que dejó a los nueve meses para dedicarse íntegramente a Alme. “Mi familia tiene almendros y yo quería buscar un producto que surgiera de la transformación de esa materia prima. Aquí casi todo se cultiva y se vende pero no se transforma para llevarlo al consumidor final”, relata.

En este camino, el apoyo familiar ha sido fundamental para Miriam. “Vivir en una zona rural me dio la oportunidad de poner el proyecto en marcha. El acceso a un local sin costes o la ayuda de mi familia han sido cuestiones decisivas para poder avanzar”, reconoce. El taller lo tiene instalado en los bajos de casa de sus padres, en Alfamén, y ella vive con su pareja en La Almunia de Doña Godina.

 “Me gustaría haber vivido en mi pueblo pero no encontré nada. Ahora que las instalaciones se están quedando pequeñas también querría trasladarlas a un sitio más grande pero dentro de Alfamén”, comenta Miriam. Y es que el éxito de Alme va en aumento y todo el tiempo invertido en el negocio es poco. “Estoy en ese punto en el que necesitaría a otra persona pero es pronto y quiero esperar a consolidarme algo más”.

Con la pandemia, su principal espacio de venta hasta entonces (ferias y mercados) desapareció por lo que Miriam empezó a contactar con tiendas físicas para poder dar salida a su producto. Al mismo tiempo, la venta online ha sido una constante. “Cuando estalló todo me agobié porque mi principal fuente de ingresos desapareció pero también me sirvió para disponer del tiempo que necesitaba para contactar con los puntos de distribución”.

"Las almendras se prensan como máximo cada seis meses, es decir, dos o tres veces al año. Así, el aceite que sirvo es muy fresco"

Ahora que la situación ha vuelto a la normalidad, a Miriam se le ha multiplicado el trabajo y no tiene ni un día de descanso. Cuando no está fabricando sus productos, totalmente artesanales, está preparando envíos o con otras gestiones. Su creación estrella es el Fascinating Golden Oil. Se trata de un aceite de almendras puro, extraído a mano a través de la primera presión en frío del fruto de la almendra. Entre sus virtudes, la de ser un potente regenerador, de rápida absorción y tacto seco, apto para todo tipo de pieles. Es la joya de la corona de Alme Organic y cuenta incluso con el reconocimiento de la revista Vogue, que hace una semana destacó este producto como “el aceite de almendras con más usos (para cara y pelo) que se hace en Zaragoza”.

Pero ¿qué hace tan especiales a los productos de Alme Organic? Miriam tiene la respuesta: “Las almendras se prensan como máximo cada seis meses, es decir, dos o tres veces al año. Así, el aceite que sirvo es muy fresco porque nunca han pasado más de dos o tres meses desde que se ha prensado. No lleva ningún tipo de conservante y aguanta hasta dos o tres años”, explica. El proceso es totalmente artesanal y muy familiar

Su abuelo fue quien primero cuidó los almendros y ahora es su padre el encargado. Tras la recogida de la almendra, que se lleva a cabo a finales de verano, se casca el fruto y a ella le llegan las almendras limpias. Entonces, las prensa manualmente, las filtra y elabora cada producto con procesos distintos según la necesidad de cada uno. “El procedimiento no es el mismo para un jabón que para un champú sólido o un sérum”.

"En los pueblos no solo hay agricultura y ganadería. Aquí es donde tengo la materia prima y trabajar desde aquí es también una forma de reducir la huella de carbono"

Desde que comenzó con esta profesión Miriam ha sido autodidacta y ha ido aprendiendo haciendo pruebas. Pero conforme fue aumentando el volumen de negocio decidió formarse en Naturopatía y también ha realizado cursos de cosmética sólida y formulación. Lo que no ha cambiado es su intención de mantenerse en el medio rural, y si es en Alfamén mejor. “En los pueblos no solo hay agricultura y ganadería. Aquí es donde tengo la materia prima y trabajar desde aquí es también una forma de reducir la huella de carbono”. Y es que entre las prioridades de Alme Organic está fomentar la sostenibilidad, a lo que Miriam también trata de contribuir minimizando la generación de residuos plásticos.

La gama de productos de Alme Organic incluye cuidado facial, corporal y capilar. También hay algunos dirigidos a mujeres embarazadas y a bebés, así como una sección de aromaterapia. En su página web (almeorganic.com) se puede consultar todo el catálogo, donde hay desde aceites esenciales de árbol de té, de lavanda o de hinojo, hasta aceite de árnica, sérum facial, bálsamo labial o champús sólidos, en formato pastilla de jabón.

Sus creaciones también se pueden encontrar en una docena de puntos de venta físicos, tanto en Zaragoza (sobre todo en herboristerías y tiendas especializadas) como en La Almunia de Doña Godina, Épila, Lumpiaque o Huesca.

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