economía

Cartas a los Reyes Magos desde octubre y "menos histeria" si algo falta en la segunda campaña en pandemia

Fabricantes de juguetes y comercios han visto cómo se adelantaron los pedidos por miedo al desabastecimiento por la crisis de los microchips. Solo esperan alguna rotura de 'stock' puntual por ser los últimos días.

Tienda de juguetes.
Tienda de juguetes.
Morell/EFE

Este año los niños han escrito antes la carta a los Reyes Magos y eso lo han notado los fabricantes y las tiendas de juguetes porque los pedidos se han adelantado. El temor a un posible desabastecimiento por la crisis de los semiconductores impulsó el aumento de las operaciones en octubre y noviembre. Estos últimos días quedan solo los rezagados en la que es la segunda campaña desde el estallido de la pandemia de covid-19.

En septiembre se empezó a hablar de que podrían faltar algunos juguetes por la escasez mundial de microchips y los retrasos en el transporte internacional. Sin embargo, tanto el sector como las familias han sido previsoras y actuaron con tiempo, según la valoración provisional que hace la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ), a unos días del cierre de la época del año de más actividad. A medida que fue avanzando el trimestre vieron que "no podía haber desabastecimiento porque este año en octubre fue el grueso de la campaña".

Con antelación

"En octubre y noviembre hubo mucha anticipación, entre las noticias de los desabastecimientos y de la variante ómicron tan negativa", cuenta José Antonio Pastor, presidente de los fabricantes de AEFJ. Esto supuso un "crecimiento espectacular" de las ventas en noviembre, pero que se notó en diciembre porque no se pudo mantener el mismo ritmo. El endurecimiento de las restricciones para controlar esta nueva ola de contagios, marcada por la variante ómicron, cree que se notará en el balance final porque si hay menos celebraciones y, por tanto, menos ocasiones para regalar. "Juntarse menos afecta al sector juguete", afirma.

En la última semana del año y esta primera de 2022 el sector depende en buena medida de la evolución de la crisis sanitaria.  En estos días se juega entre el 5% y el 10% de las ventas. Tradicionalmente suelen ser fechas de mucha actividad en las tiendas físicas, para los encargos de última hora, pero Pastor aún no se atreve a cuantificar el peso de internet. En 2020, la primera campaña en pandemia, el 40% de los juguetes se encargaron 'online'.  Una tendencia que ya se observaba en el sector, pero a la que el confinamiento, los cierres perimetrales y el miedo al contagio dio el "empujón definitivo".

Algunas de las jugueterías que cuentan con tiendas físicas y canal 'online' han notado un "aumento espectacular" en diciembre de las ventas por internet, como el caso de la compañía Imagineshop, que agrupa las enseñas Toy Club y Abracadabra. Su director, Baltasar Castelló, cuyo nombre parecía predestinarle a trabajar en el sector juguetero, coincide con los fabricantes en que la campaña se adelantó un poco por el miedo al desabastecimiento, al menos en el comercio físico, pero este ha tenido menos actividad en diciembre. El directivo cree que en los próximos años seguirá el trasvase de operaciones de las tiendas a internet porque sigue habiendo margen para crecer en España.

Rotura de 'stock'. pero "menos histeria"

En este segundo año atípico por la pandemia, en las tiendas han observado "menos histeria" en busca de algún juguete estrella de los que pueden llegar a agotarse. Castelló incluso afirma que en noviembre empezaba a faltar algún producto, por el adelanto de octubre, pero ha dado tiempo a que llegaran nuevos pedidos en diciembre. "No ha sido un año de locura", afirma Castelló. Entre los más buscados han estado todas las licencias de Pokemon o Star Wars. Pese a ello, la mayor información, que hace que se sepa de antemano lo que está agotado hace que se acabe aceptando si falta algo y se busque una alternativa.

La situación actual difiere mucho de la que se vivía "cuando solo había dos cadenas de televisión", apunta, y eran el principal medio de publicidad de los juguetes, junto a los catálogos. El bombardeo de anuncios sigue estos días pero "ahora hay una segmentación de la comunicación tan grande que se visualiza toda la oferta", considera. 

Desde los fabricantes afirman que 'rotura stock' sigue habiendo en algunos productos, pero "no ha sido más que otros años". La falta de algún juguete puntual considera que es un  "fenómeno de la propia estacionalidad del sector" ya que se concentra mucho volumen de ventas en poco tiempo. Fabricantes y comercios tratan de ajustar cada año las previsiones, pero resulta difícil acertar. "Tan malo es pasarse como quedarse corto", reconoce Pastor. 

El cambio de hábitos del consumidor hace que también puedan agotarse productos, no por novedosos, sino por haber sido rescatados de otras épocas por plataformas como Youtube, aunque ya pasaran sus días gloriosos. "Antes solo era Heidi o Los Pitufos", pone como ejemplo Castelló de las pocas opciones que había sin las plataformas actuales de vídeo o las redes sociales.

La industria juguetera y el comercio esperan alcanzar este año unas cifras ligeramente superiores a las de 2020, que no fue bueno por el cierre obligado durante el confinamiento, aunque no llegarán a los datos prepandemia. "Las exportaciones aportan algo más de alegría", afirma Pastor. Hasta octubre crecieron un 11,3%.

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