Economía
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El desabastecimiento reduce existencias y sube precios a dos semanas de la Navidad en Zaragoza

Algunos juguetes se han encarecido hasta un 8% por las materias primas. Los pedidos siguen dando problemas y las tiendas temen un mal inicio de 2022 

Muchos ciudadanos aprovecharon el domingo para ir de compras a Puerto Venecia.
Muchos ciudadanos aprovecharon el domingo para ir de compras a Puerto Venecia.
Francisco Jiménez

Los problemas de desabastecimiento están mermando las ventas a dos semanas de la Navidad en Zaragoza. También están provocando subidas de precios que, en el caso de los juguetes, oscilan entre el 3% y el 8%. La situación es «igual o peor» que la de hace unos meses, con pedidos que no llegan o que lo hacen sobre la bocina.

A Araceli Távara, propietaria de la papelería Canudo, le están fallando productos tan importantes como las cajas que se utilizan para hacer los lotes de aguinaldo, que se sitúan siempre entre los más vendidos. «No han venido todas las referencias, y las que lo han hecho, han sufrido una subida importante de precios por el encarecimiento del papel y el cartón», explicó.

Esta pasada semana tampoco había recibido rollos de papel de regalo y vajillas desechables de Navidad, «muy solicitadas» por los clientes. «Todo esto afectará seguro a las ventas. Normalmente, todos estos productos tendrían que haber llegado a finales de octubre o principios de noviembre. Si no tienes mercancía, ¿qué vas a vender?», agregó.

Los Reyes Magos tampoco lo tendrán fácil este año. Los juguetes, comentó Baltasar Castellón, director de tiendas de Imagine Shop, sufrirán roturas puntuales de ‘stock’, aunque, por el momento, «las tiendas están nutridas». «Habrá, como casi todos los años, una docena de referencias que serán más difíciles de encontrar, como toda la colección y el ‘merchandising’ de Pokémon», dijo.

Los problemas derivados de la crisis sanitaria también se notarán en los precios. «Casi todos los fabricantes llevan advirtiendo de subidas desde marzo. Lo normal es que estén entre el 3% y el 8%. A veces, se asume para no superar barreras psicológicas como los 29,95 euros, pero en otros casos no ha habido más remedio y han terminando repercutiendo en el producto», afirmó.

Aquellos que quisieran comprarse o regalar una Playstation 5 o una nueva Xbox lo tendrán prácticamente imposible si no estaban ya en lista de espera. «Los problemas se han venido produciendo durante todo el año. No ha habido PS5 físicamente en ninguna tienda. También hay dificultades para encontrar los nuevos modelos de Switch, de Nintendo», indicó Sergio Jiménez, de Star Games, en el Caracol. «Aunque esperamos que nos sirvan antes de Navidad, no vamos a tener bastantes para satisfacer la demanda», aseguró.

En las últimas semanas, consolas que llevan ya años en el mercado, como la Playstation 4, también están «desaparecidas», algo que está sucediendo con mandos y otros periféricos, sin ‘stock’ desde noviembre. «Indudablemente, va a afectar a las ventas. Podríamos estar facturando mucho más», señaló. La parte positiva es que, con la pandemia, «ha subido el retro». «Va a ser una campaña atípica. Lo lógico es que en Navidad se venda lo nuevo, pero no va a quedar más remedio que tirar de las cosas ‘de siempre’», comentó.

El desabastecimiento se notará, asimismo, en las bebidas alcohólicas. Aunque el suministro «se viene normalizando», siguen faltando marcas como Moët, que son «de las más vendidas». «Los pedidos han caído mucho y no se puede hacer nada, es lo que hay. Subidas de precios también ha habido, aunque no excesivas, y de cara al año que viene se esperan más. La parte positiva es que se está trabajando bastante, no hemos parado», resumió Rafael Coscolín, administrativo en Dahsa.

Esto se está notando especialmente en el ocio nocturno. «Hasta hace 20 días hemos tenido escasez de Seagram’s, Absolut y champán. Nos han ido sirviendo, pero no todo lo que querríamos. Si pides cuatro te mandan dos; las distribuidoras intentan ir repartiendo entre todos. Necesitábamos más ‘stock’ para que no falte de nada de cara a las cenas de empresa y los cotillones, vamos a ir justos», confirmó Miguel Ángel Salinas, gerente del Grupo Canterbury, que también espera subidas de precios de cara al inicio de 2022.

La sensación, apuntaron desde la Federación de Empresarios de Comercio y Servicios de Zaragoza y Provincia (ECOS), es que las empresas «van consiguiendo producto, pero la situación no está mejorando». «Quienes se valgan de alternativas no tendrán problema, pero los productos estrella siguen escaseando y bastante», detalló su presidente, Antonio Tornos.

Estos problemas se han ido extendiendo cada vez a más sectores. Las empresas especializadas en muebles de cocina y baños, por ejemplo, no pueden dar presupuestos a más de una semana vista, ya que las materias primas «suben de precio de una a otra». «El coste se ha incrementado mucho. Las maderas, sin ir más lejos, han subido un 40%, un porcentaje que es incluso mayor en aquellas que se consideran más exclusivas», admitió Javier Turull, presidente de la asociación que las agrupa.

Esto se está notando, asimismo, con los electrodomésticos con los que se equipan las cocinas. «Los plazos para pedir placas, lavadoras u hornos son ahora mucho más lentos por la falta de chips y de materiales», agregó. Teniendo todos estos factores en cuenta, dar presupuestos se está convirtiendo «en una lotería». Sobre todo si el producto no está en el almacén.

Una campaña que podría recuperar las cifras de 2019

Con buenas expectativas encaran esta campaña navideña las grandes superficies y el pequeño comercio. «Noviembre ha sido un buen mes. La gente está saliendo a comprar y si la pandemia lo permite, podrían incrementarse las ventas del 10% al 15% respecto a finales de 2020», anticipa Antonio Tornos, presidente de ECOS.

«Estamos registrando una evolución de las ventas que nos está acercando a los niveles de 2019, volviendo poco a poco a una situación de normalidad. No obstante, somos cautos en cuanto a las previsiones», asegura Susana Betrán, gerente de Grancasa. «Si siguen las cosas como hasta ahora, se podrán igualar las ventas de la campaña navideña de 2019», señalaron fuentes de El Corte Inglés.

«El puente festivo ha funcionado. Ha venido mucha gente a ver las luces y los adornos de la plaza del Pilar. Ha sido un acierto», dice Isabel Bellostas, que regenta una tienda de bisutería y regalos sita en la calle Alfonso: «Estoy contenta. Por fin se está trabajando. Se vuelven a comprar regalos y belenes para adornar las casas de cara a las reuniones familiares».

«Tenemos confianza en que esta campaña sea mejor que la del año pasado. Desde primavera ya vienen registrándose más ventas porque hay más ceremonias y eventos. Esperamos que en Navidad no se trunque esta tendencia por el repunte de covid», comparte Sergio Bretos, presidente de la Asociación de empresarios del sector de la avenida de Madrid.

Raúl Iranzo, su mujer Tamara y su niño Lorién, ayer en Puerto Venecia, comprando regalos.
Raúl Iranzo, su mujer Tamara y su niño Lorién, ayer en Puerto Venecia, comprando regalos.
Francisco Jiménez

«Hay más gente por las calles. Los escaparates están mucho más atractivos y la Navidad se presenta bien, aunque mucha gente haya aprovechado el ‘black friday para hacer el grueso de las compras», apunta Begoña Abad, presidenta de la Asociación de comerciantes de la zona centro de Zaragoza. «No creo que esta Navidad vaya a ser como la de 2019. Vamos a intentarlo, pero va a costar», avisa.

«Se esperan mejores ventas. En Navidad del año pasado hubo confinamientos perimetrales que impedían la visita de clientes de fuera de Zaragoza. Además, no hay limitaciones en aforos ni horarios», recuerda Yolanda Gimeno, gerente de Puerto Venecia. «Eso, unido a más de 20 nuevas marcas que han abierto y una ratio que roza el 100% de comercialización», subraya, hace que las expectativas sean buenas. También augura una buena campaña Claudio Poltera, director de la Torre Outlet de Zaragoza:«No hay tantas restricciones y contamos con nuevas marcas como Puma y aperturas como la tienda de gafas de sol Sun Fashion Lab o o Malo, firma italiana de prendas de cachemira».

Javier Arcos con su mujer, María José, en Puerto Venecia, de compras ayer.
Javier Arcos con su mujer, María José, en Puerto Venecia, de compras ayer.
Francisco Jiménez

Esta Navidad se nota «un ánimo distinto en la gente» reconoce Javier Arcos, trabajador del 061, que ayer había venido desde La Almunia con su mujer de compras por Puerto Venecia. «Queríamos regalos para nuestras hijas, una tiene 12 años y la otra, que estudia en Irlanda, pronto vendrá a casa. Así que hemos aprovechado y luego bajaremos a comer al centro, explica. 

Desde La Fresneda (Teruel) vino también Iván García con su mujer y sus dos hijos: «Hemos venido a adelantar compras. Pensábamos que habría más gente». «Yo he venido a por un vestido para la cena de empresa», explica Ana, una joven ingeniera, que acudió a Puerto Venecia acompañada de su novio Diego Lázaro: «Después de tanto meses con el pijama y el chandal me hace falta ropa», confiesa. «Es preferible venir ahora Puerto Venecia que tiene más oferta. No nos gustan las aglomeraciones de los últimos días». 

«Venimos habitualmente. Hay de todo y te permite mirar más», comenta Tamara, también de compras con su marido Raúl Iranzo y su hijo pequeño Lorién.

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