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Aragón

Gastronomía

aragón es extraordinario

Cella reivindica las virtudes de su patata

Aunque hay menos producción en los últimos años, la apuesta por la calidad de un producto adorado en toda la provincia de Teruel sigue intacta.

Foto de Cella
Paco López, productor de patata y socio de la Cooperativa Campo La Fuente
Laura Uranga

Paco López es productor de patata y miembro de la Sociedad Cooperativa Campo la Fuente de Cella, división local del Alto Jiloca de la Cooperativa Cereales Teruel, que incluye a Cella y la localidad vecina de Villarquemado. En este colectivo se aglutinan los productores locales; tiene su sede a las afueras de Cella, y allí se recibe el producto que es marca registrada desde 2011, además de almacenarse cada final de invierno la simiente que sustentará la nueva cosecha. En el gran almacén frigorífico iluminado con luz verde se regula la temperatura (de 9 a 10 grados) y la humedad, del 92 al 96 por ciento.

Al neófito le llama la atención el toque alienígena del lugar. “La luz verde –explica Paco– es precisamente para que la patata no se ponga verde. La luz blanca tiene ese efecto, que la inutiliza para el consumo”. A juicio de Paco, el principal factor que determina la calidad de su patata es el tiempo que pasa bajo la tierra de esta zona, que tiene unas características óptimas para su cultivo. El clima también ayuda, así como el agua. “Se planta en abril y se recoge en octubre, son 6 meses bajo tierra. La espera vale la pena”.

Paco lleva toda la vida en este empeño. “Con 16 años ya dejé los estudios y me puse a sembrar patatas; ya lo hacía mi padre. Alterné con cereal, maíz… de todo, pero este producto es muy agradecido; si el secano falla, puedes compensar. Somos muy pocos productores de patata aquí; cada 15 días venimos 3 ó 4 de los 10 que somos a escoger las patatas óptimas para la venta, cada vez quedamos menos y por eso es lógico que baje la producción. La simiente nueva llega este año de Suiza y hay buenas perspectivas. En la cooperativa somos 180 socios, y vendemos casi todo por la zona de lunes a viernes, de 9.00 a 13.30 y de 15.30 a 19.00; también mucha producción va a los paperos para su transformación en frita; hay una tienda en Monreal del Campo de Cereales del Teruel, otra en la tienda de la Hoya en Teruel y aquí. En la tienda de Cella le llevamos nosotros algún saco suelto cuando va necesitando”. En Zaragoza se encuentra en Alimentación Pili Simón, en el Actur.

Vídeo de Cella en 'Aragón es extraordinario'

La Cooperativa vende habitualmente sacos estándar de 30 kilos; su máquina de envasado está preparada para esa cantidad. A la hora de escoger las patatas se aplica un criterio muy escrupuloso; las que tienen algún toque, aunque no haya merma de calidad, no son aptas para la venta. Tras la recolecta y almacenaje, dos operarios van eliminando la tierra con la ayuda una máquina, así como el patato –es el nombre que reciben patatas muy pequeñas– y las patatas seleccionadas pasan a la cámara, donde se baja la temperatura de manera progresiva para que la patata no se vea afectada.

Solo se vende patata agria, por cierto. “Hemos hecho pruebas con otras variedades –aclara Paco– pero de momento nos quedamos con ésta; sirve perfectamente para fritos, que era su uso tradicional, y también para otros tipos de consumo. Además de las ventas a empresas, también vienen aquí particulares a llevarse sus sacos. El saco de 30 kilos vale 18 euros; hemos hecho alguno de 10 kilos por encargo, haciendo un apaño con nuestra máquina de ensacado. De momento no hay venta ‘online’, ya veremos qué pasa en el futuro”.

La feria anual de la patata brinda felicidad y magníficas recetas

El producto estelar de Cella ha vivido tiempos mejores en cuanto a cantidades, pero sigue siendo referencia en el Alto Jiloca por su calidad. Hace 5 años, la apuesta por renovar las instalaciones y poner a punto la cámara frigorífica permitió evitar intermediarios, mejorar el rendimiento económico obtenido por los agricultores y justificar la subida de precio: sigue siendo un producto económico para el consumidor final. Por si fuera poco, hacer una doble selección de patata para la venta final.

En septiembre, Cella celebra su gran fiesta anual no relacionada con patronos ni confesionalidades con la Feria de la Patata, que cumplió 20 ediciones en olor de multitudes hace medio año. Un fin de semana que tiene, literalmente, plato principal; el colectivo de voluntariado lava tonelada y media de patatas, las mujeres de la Asociación Santa Rosina sacan a pasear sus dotes en los fogones y se hace comida popular basada en la patata, con unas 6.000 raciones repartidas entre los asistentes; también hay bocadillos de tortilla de patata el sábado por la noche, un manjar para el que la patata de Cella es, por textura y sabor, una materia prima perfecta.

Hay actividades para todas las edades y concursos de morra, petanca y guiñote, en los que participan vecinos de Cella y muchos visitantes de toda la zona; además hay ronda jotera, baile y discomóvil. Son días de diversión cuando el verano va tocando a su fin, que alargan en Cella la agradable sensación de días más populosos de lo habitual y familias reencontradas en el mejor ambiente posible.

Recetas de patata deliciosas

El Ayuntamiento de Cella editó en 2010 un recetario con la patata como base. Entre las más llamativas destacan los dulces de patata que propuso Concepción Iranzo. Los ingredientes son 1 kilo de azúcar, 1 kilo de almendra molida, medio kilo de patatas cocidas, 2 huevos, piñones, almendras, nueces y avellanas. Para prepararlos se mezclan a conciencia el azúcar, la almendra molida y la patata cocida. Con esta masa se hacen bolitas que luego se adornan a voluntad; les pegan los piñones, las almendras, las nueces peladas, las avellanas… después se pintan las bolitas con los huevos batidos y se ponen a hornear durante 10 minutos. Se sirven frías.

El pastel de patata propuesto en esa publicación por Mapi Sierra necesita 5 patatas grandes, 300 gramos de panceta, 6 lonchas de queso, 1 pimiento rojo, 10 huevos, aceite y sal. Se cortan las patatas en rodajas no excesivamente gordas, se añade la sal y se sofríen en una sartén con aceite, para reservarlas luego. Se corta a tiras el pimiento rojo y también se sofríe. Por otro lado, se cuecen 3 huevos. En un molde para horno untado de mantequilla se coloca una capa de patatas al fondo, luego otra de panceta, otra de queso y otra de patatas. Después va otra con los huevos cocidos y el pimiento, y para terminar otra de patatas. Los demás huevos se baten y se añaden por encima del pastel. Luego al horno media hora a 180 grados, desmoldar y servir.

El agua del pozo artesiano alimenta los privilegiados tubérculos locales

La patata de Cella es ovalada, de carne amarilla y tiene más azúcar que almidón. La tierra de la zona es idónea para el crecimiento del producto, y el agua no lo es menos. El pozo artesiano de Cella es una reserva hídrica tan importante para el riego como capital para el turismo. El adjetivo artesiano alude a una sima excavada para que el agua contenida entre dos capas subterráneas impermeables encuentre salida, y suba naturalmente a mayor o menor altura del suelo. La Fuente de Cella es el mayor pozo artesiano de Europa; construida en el siglo XII, sirve también para medir las perspectivas del año en el campo local; si la sequía ha sido fuerte y se ve el fondo del pozo, mala señal. Un vecino veterano, sentado en un banco junto al pozo, mira su nivel de este febrero con satisfacción. “Las nieves de enero lo pusieron así, parece un espejo. Esto es la vida para el pueblo, lo sé bien”. 

Cómo llegar a Cella y qué ver

Comarca. Jiloca.

Cómo llegar. Desde Teruel, su capital de provincia, hay 24 kilómetros. Se llega más rápido por la Autovía Mudéjar, cogiendo la salida de la A-2515.

El acueducto romano. Iba de Albarracín a Cella y se considera la obra de ingeniería hidráulica romana más importante de la Península Ibérica. Se cree que fue el primer trasvase de agua local, porque llevó agua del río Guadalaviar al río Jiloca, con lo que se trasvasaron aguas de la cuenca del Júcar a la del Ebro.

La plaza de toros. Fue inaugurada el 13 de octubre de 1947, con novillos de Araúz de Robles para los hermanos José y Benito Carceller (que después fueron asesores taurinos de la Presidencia en plazas de Aragón y La Rioja), acompañados de Domingo Ruiz ‘Dominguín’ y Joaquín Valentín.

Revista ‘Zaida’. Toda la actualidad de Cella se vuelca en esta publicación que lleva ya 94 números: desde los plenos municipales a noticias de actualidad, opinión, historias humanas o humor. 

Reportaje de la serie 'Aragón es extraordinario'.

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