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Aragón

Alimentación

Análisis demográfico de Aragón en base a la gran cantidad de olivas que consume

Los aragoneses comen 4,31 kilos de aceitunas por persona al año, un 71% más que la media española.

Uno de los campos de olivos de Flor de Sal.
Campo de olivos de una empresa de la comarca del Bajo Cincal.
F. S.

Hay en Aragón un pueblo llamado Cinco Olivas en el que a sus vecinos, cómo no, se les llama cincolivanos. No está precisamente ubicado en una de las grandes zonas de olivos de la Comunidad, ni es que sus habitantes (112) tengan una especial afición por las aceitunas, pero el nombre de esta localidad parece un presagio de los resultados que el Informe del Consumo Alimentario en España que ha presentado este verano el Ministerio de Agricultura.

Y es que, según ese informe, en Aragón comemos muchas más olivas que en ninguna otra región española. Concretamente 4,31 kilos anuales por persona de aceitunas envasadas. Ya sea con hueso, sin hueso o rellenas de anchoa o pepinillos, los aragoneses consumimos más aceitunas que nadie y un 71% más que el español medio.

¿Qué ocurre pues para que en las casas aragonesas, representando tan solo el 2,92% de la población del país, se coma el 4,94% de todas las olivas que se consumen en los hogares? No es que Aragón sea precisamente la mayor productora de olivas del país, y tampoco de aceitunas de mesa, pero hay en la región una especial afición por este característico fruto mediterráneo que echamos sin reparos en la ensalada aragonesa. Que por cierto, también somos, y de lejos, los mayores consumidores de lechugas, escarolas y endivias del país, llegándonos a comer 5,75 kilos por cabeza al año de estas hortalizas frente a los 3,39 kilos que representan el consumo medio por persona de los españoles.

El informe del Ministerio de Agricultura va más allá y analiza los factores demográficos que influyen en el consumo de aceitunas, concluyendo que los jubilados lideran la ingesta media por persona y año, llegando a comer un 74% más que la media nacional. Por lo que quizás, para explicar el elevado peso que tiene el consumo de olivas en Aragón, haya que valorar que el 21,65% de la población residente en la Comunidad tiene más de 65 años, frente al 19,4% que representa ese grupo de edad en el grueso del país.

Además, el estudio afirma que se perfilan como 'hogares consumidores de aceitunas' aquellos formados por personas retiradas mientras que quienes menos olivas meten en su carro de la compra son los hogares formados por jóvenes independientes.

"El perfil consumidor (de olivas) por la edad del responsable de las compras se corresponde con un hogar que supera los 50 años, ya que son estos los responsables de la compra del 61,86% de los kilos de aceitunas - continúa este exhaustivo informe -, (...) de igual forma, son los retirados quienes tienen el consumo per cápita más alto, si tenemos en cuenta la edad del responsable de las compras, ya que es 1,58 kilos superior a la media nacional. Por el contrario, son los menores de 35 años quienes en proporción realizan un menor consumo de este producto".

¿Se puede, entonces, hacer una radiografía del grado de envejecimiento de la región en base a su consumo de aceitunas? Al parecer sí. Y también un análisis socioeconómico. Por lo visto, las personas de clase media alta tienen un consumo per cápita más elevado de este producto, con una ingesta un 10% superior a la media, seguidas de las de clase baja, mientras que las de clase media y media baja son las que menos incluyen las olivas en su dieta diaria.

Aceitunas autóctonas

Con 58.736 toneladas anuales entre las tres provincias, Aragón es la séptima comunidad productora de olivas (en total) pero la tercera en producción de aceituna para aderezo (3.007 toneladas), solo por detrás de Andalucía y Extremadura, según la última encuesta sobre superficies y rendimientos de cultivo del Ministerio de Agricultura.

Las variedades más utilizadas para elaborar aceitunas de mesa de Aragón son las autóctonas: la empeltre o aceituna de Aragón, la negral o bolvina y la aceituna de Caspe o caspolina. Las dos primeras son negras y mientras la empeltre se cultiva en zonas del Bajo Aragón, la negral, más dulzona, es característica de la zona de La Almunia. Por contra, la caspolina es verde, más amarga, y como su propio nombre indica, se cultiva en la zona de Caspe.

El mismo informe sobre el consumo alimentario revela que los aragoneses también somos los que más kilos de carne de pollo, ovino–caprino y conejo comemos por cabeza cada año. Concretamente, 14,89 kilos de pollo por persona al año (frente a los 12,57 que representan la media española); 2,72 de carne de ovino–caprino (frente a los 1,36 de la nacional) y 1,92 kilos de carne conejo, frente a los 0,97 de la media en España.

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