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Tercer Milenio

Otoño en La Alfranca: espectáculos y exposiciones para todos los públicos

La finca, situada en Pastriz (a 15 kilómetros de Zaragoza), está gestionada por el Gobierno de Aragón, que acaba de presentar su programa para los próximos meses.

La Alfranca está en Pastriz, a 15 kilómetros de Zaragoza.
La Alfranca está en Pastriz, a 15 kilómetros de Zaragoza.
Laura Uranga

En Pastriz, a 15 kilómetros de Zaragoza se encuentra el galacho de La Alfranca, un espacio natural protegido que, junto al de La Cartuja y El Burgo, forman uno de los ecosistemas ribereños mejor conservados de Aragón. Se extiende a orillas del Ebro y, además de ser espacio de esparcimiento, la finca de La Alfranca es un centro de referencia para el estudio del agua y la divulgación de los valores naturales y socioculturales asociados al patrimonio natural de la Comunidad.

Actualmente, el Espacio Alfranca es propiedad del Gobierno de Aragón, que, como ya se hizo en primavera, acaba de presentar el programa para los próximos meses de otoño. El cartel incluye, entre otras propuestas, espectáculos, exposiciones, eventos deportivos o actividades en la naturaleza con las que se apuesta por el ocio y la cultura como vehículo para acercar este espacio dedicado a la divulgación ambiental al público en general. Así, en La Alfranca las alternativas son para todos los públicos.

Desde principios de septiembre se ha vuelto a retomar una de las actividades más populares, que son las visitas guiadas por el galacho. Son gratuitas, se ofrecen todos los fines de semana y festivos en varios pases y se trabaja en la educación ambiental. Además, desde ahora hasta finales de noviembre se van a ir organizando eventos puntuales. El próximo es este domingo, día 18, cuando se llevará a cabo ‘Encuentros en el camino natural’. Se trata de una propuesta de ocio activo para conocer, a través de un paseo interpretado, el Camino Natural de La Alfranca. La siguiente cita será el 1 de octubre, con un anillamiento científico de aves. La actividad estará dirigida por técnicos de SARGA y servirá para conmemorar el Día Internacional de la Aves (8 de octubre).

Ya en los meses de octubre y noviembre, en La Alfranca se ofrecerán varias alternativas teatrales de temática medioambiental como ‘ECO, ECO, Cuentos ecológicos’, del artista Roberto Malo; o el Ecoteatro ‘Historias desde el verde’, de la compañía Maricuela, con motivo de la celebración de la II Aragón Climate Week.

Atractivo cultural

Además de la riqueza natural, la finca de La Alfranca alberga un conjunto arquitectónico declarado Bien de Interés Cultural, compuesto por varios edificios cuya restauración finalizó en 2005. Uno de ellos es el Palacio de los Marqueses de Ayerbe, construido en el siglo XVIII y donde ahora se sitúan las oficinas del espacio. También cuenta con salas para eventos y congresos. Uno de estos espacios acoge hasta el 13 de noviembre la exposición etnográfica ‘La vida franca’, una mirada al pasado que muestra la vida de los colonos que poblaron esta finca a mediados del siglo XX.

El convento de San Vicente de Paúl es otro de los edificios, habilitado como Centro de Interpretación del medio natural de Aragón. Las antiguas caballerizas sirven ahora como punto de información y acceso al resto de las instalaciones. En ellas se exponen las obras del artista aragonés Nacho Arantegui, una muestra de arte contemporáneo inspirada en la naturaleza. Además, La Alfranca alberga de forma permanente exposiciones sobre el medio natural de Aragón y la evolución de la agricultura y el regadío en la Comunidad.

Para cerrar el programa de otoño, la finca vuelve a ser sede del Gran Premio La Cartuja-Movera-La Alfranca, una carrera en la que el año pasado participaron mil corredores. Esta edición será el 20 de noviembre y se organiza como Ambar Ebrovida y habrá tres modalidades: 5K, 11K y 21K.

Independientemente de estas actividades, La Alfranca es ya de por sí un buen destino para pasar un día en familia o con amigos. Pasear por sus Jardines Históricos es hacer un viaje en el tiempo ya que son una réplica del pasado colonial de la finca. El espacio se puede visitar por libre y está abierto los sábados, domingos y festivos de 10 a 14.30 y de 15.30 a 18. Es un lugar privilegiado de tierras ricas y productivas entre dos ríos donde, siglos atrás, habitó una comunidad musulmana. De ahí el nombre que recibe. Alfranca es un vocablo árabe que significa ‘la franca’, es decir, un lugar de cultivo libre. Más tarde, tras la Reconquista, fue ocupado por los pobladores cristianos y en los siglos XVIII y XIX vivió su época de esplendor de la mano de sus entonces propietarios, los Marqueses de Ayerbe. Fue entonces cuando, además de ser una finca agropecuaria, también tenía una función de recreo para la nobleza zaragozana.

En su historia más reciente, la finca pasó de unos propietarios a otros, a través de varias subastas en el siglo XX. La Azucarera de Aragón, el Banco Hispanoamericano, Ebro, Compañía de Azúcares y Alcoholes, el Instituto Nacional de Colonización y el Instituto Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario (IRYDA) han sido sus dueños. Gracias a este último, la finca se convirtió en el lugar que es hoy. Un modelo agrícola y ganadero habitado en tiempos por 20 familias. Esa combinación entre la riqueza burguesa y el trabajo de campo da como resultado el interesante Espacio Alfranca, un lugar por descubrir a apenas 15 kilómetros de Zaragoza.

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