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Ken Follett oye tambores de guerra nuclear en su nueva novela, 'Nunca'

El escritor galés explora en su nueva novela las "malas decisiones" que desencadenarían el conflicto bélico definitivo

Ken Follett, en uno de los túneles del búnker nuclear secreto de Kelvedon Hatch, en Reino Unido
Ken Follett, en uno de los túneles del búnker nuclear secreto de Kelvedon Hatch, en Reino Unido
R. Ritson

Ken Follett (Cardiff, 1949) no se tiene por pesimista, pero no alberga dudas de que habrá un nuevo conflicto bélico global. El escritor galés oye ya los tambores de una guerra nuclear y se teme que, si se utilizan armas atómicas, «la especie humana desaparecerá del planeta».

Así lo vaticina al presentar al lector español 'Nunca' (Plaza & Janés), un 'thriller' de geoestrategia y juegos de guerra en el que analiza «las malas decisiones» que podrían desembocar en la guerra definitiva. «Ya ocurrió con la I Guerra Mundial, que nadie quería», explica desde la biblioteca de su casa en el Reino Unido el locuaz autor de 'Los pilares de la Tierra'.

«Ahora hay más armas nucleares que nunca y es sorprendente que ningún loco haya usado todavía ese arsenal desde 1945. Es una suerte. Jamás damos las gracias a los políticos, y a lo mejor deberíamos hacerlo por no usarlas», dice un irónico Follett que ve «muy probable que se utilicen antes o después». «En los 90 ese arsenal se redujo en todo el mundo. Se pensó en el final del armamento nuclear, pero el peligro ha vuelto y vivimos ahora bajo su amenaza», lamenta.

Masacre impensable

Advierte, con todo, que en caso de producirse la III Guerra Mundial «sería mucho más destructiva y mortífera que todas las que hemos conocido». «Una masacre impensable», asegura Follett. Se remonta al cálculo de uno de sus personajes «que dice que en el primer ataque nuclear morirían en torno a 160 millones de personas, muchos más de los fallecidos antes en cualquier guerra». «De ahí el título, 'Nunca', porque espero que esto no pase jamás».

«He vivido siempre con el temor a esa amenaza de guerra nuclear, a la que hoy se suman la amenaza del cambio climático o la posibilidad cierta de que un virus acabe con todos nosotros», dice el escritor británico. «Hay demasiados peligros a los que enfrentarse y somos demasiado lentos para atajarlos».

«Hay muchos dirigentes y sociedades demasiado perezosas para protegerse contra el virus o para combatir el calentamiento global, y esa actitud desenfadada, con armas atómicas de por medio, me preocupa. Crea un entorno de miedo y de peligro, de ataque a la humanidad. El mundo es hoy un lugar peligroso como no se había conocido antes», advierte.

Mientras se documentaba para su novela 'La caída de los gigantes', Follett vio que la I Guerra Mundial «fue una contienda que nadie quería». Traza así un paralelo entre las circunstancias previas a las dos guerras mundiales y lamenta que, ahora como entonces, la ciudadanía dé pábulo al totalitarismo y respalde en la urnas a dirigentes autoritarios.

«No entiendo que se vote a líderes cada vez más próximos al fascismo. Que la gente vote para perder su libertad, como pasó con Trump y ocurre en Turquía, Hungría o Polonia. Me deja patidifuso y me descorazona», dice. «Soy un demócrata, y en todos mis libros la libertad y quienes luchan por ella están presentes de un modo u otro», reivindica. «Los jóvenes dicen que no merece la pena meterse en política, y se equivocan. El pueblo siempre gana», agrega.

Follett, un mago de la novela histórica que ha vendido 178 millones de ejemplares de sus 36 libros, publicados en más de 80 países y en 33 idiomas, no quiere desvelar detalles de la trama de la novela con la que salta al presente y que escribió «de corrido» durante la pandemia. Discurre en Estados Unidos, China, el desierto del Sáhara, y Corea del Norte. Pide a sus lectores que guarden el secreto que descubrirán en la última de las más de 800 páginas de 'Nunca', en la que espías, terroristas, políticos desencantados, falsos profetas, cínicos revolucionarios, heroínas y villanos tratan de evitar el estallido de un conflicto bélico mundial.

Entre ellos, la primera presidenta de Estados Unidos, la opción femenina de Follett para colocar al frente del país más poderoso del planeta «a alguien que haga todo lo posible para evitar una guerra innecesaria». «La política sigue siendo machista. Todos sabemos que los hombre siempre están más dispuestos a meterse en peleas y que las mujeres son más razonables. Así, era más convincente que una mujer presidiera EE. UU.», se justifica el autor, recordando que «George Bush fue el presidente más incompetente que tuvo Estados Unidos en cien años».

No incluye Follett a personajes ni líderes europeos «que poco podrían hacer si se desatara el conflicto». «Europa se convertirá en la mayor potencia económica del mundo, pero no en la mayor potencia militar», apunta. «No tenemos un ejército ni un comandante de las Fuerzas Armadas europeas, y no creo que tenga un papel en este tipo de crisis. Algo que puede ser bastante inteligente, porque a lo mejor nos mantiene fuera de peligro», aventura.

Cree Follett que nacionalismos y populismos son hoy como ayer «agresivos y belicosos». «Siempre están relacionados con el inicio de una guerra. Dicen que hay que luchar y hacerse fuertes, que no aceptan insultos ni ataques, como esos hombres que siempre quieren pelearse porque odian ser débiles».

Un nacionalismo beligerante y excluyente que afecta a su propio país, un Reino Unido «que está hoy peor que antes del 'Brexit', lo que es un indicativo de la situación global». «Muchas empresas tienen problemas para contar con personal cualificado, traer productos de Europa y también para exportarlos. El 'Brexit' fue mala idea de partida y lo sigue siendo», concluye.

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