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De Broncano al cantante de Maneskin: ¿ha llegado de verdad el momento de la falda para hombre?

El equipo de 'La Vida Moderna' reivindicó esta prenda para el armario de los chicos en un momento en que la moda y la sociedad en general enarbola cada vez con más convencimiento la bandera de una nueva masculinidad.

Tres estilos de falda para hombre: Alberto Fatás, un modelo de Daves y otros de Virgil Abloh para Vuitton.
Tres estilos de falda para hombre: Alberto Fatás, un modelo de Daves y otros de Virgil Abloh para Vuitton.
Heraldo.es

En el imaginario compartido de los españoles de cierta edad Miguel Bosé sería con gran probabilidad el primero en asomar a la mente si de hombres con faldas se tratara. Aquella actuación cantando 'Amante bandido' con una falda de Francis Montesinos hizo correr ríos de tinta a mediados de los 80. Pero, a pesar de la enorme popularidad del cantante, su 'atrevimiento' en absoluto caló en las calles. Las faldas para hombre siguieron siendo sobre todo carne de escenario, si bien el diseño de moda nunca ha dejado de explorar este terreno, aunque sin pasar, la mayoría de las veces, del ámbito aspiracional y arriesgado de la pasarela.

Sin embargo, vivimos momentos en que nunca como antes el contexto social ha sido tan proclive a la naturalización del uso de la falda por parte de los hombres. El concepto de nueva masculinidad y otros asociados, como los de género fluido o no género, están calando cada vez con más fuerza, sobre todo entre los jóvenes. Aumentan los hombres influyentes que rompen barreras estéticas tradicionales, abrazando estilos comúnmente tenidos como femeninos. No se trata de ponerse prendas de mujer, sino de convertir en masculinas prendas femeninas. Igual que la mujer adoptó el pantalón, ¿no puede suceder a la inversa con la falda? ¿O con más cosas?

El cantante Harry Styles, imagen de Gucci, ha posado con collares de perlas; la marca aragonesa Alhaja explora también este ornamento pensando en exclusiva en el hombre. Palomo Spain se ha convertido a nivel mundial en referente del 'no género' y las grandes casas de moda, las del lujo, fichan a modistos que trabajan casi en exclusiva en este sentido, como es el caso de Virgil Abloh para Louis Vuitton.

En un terreno de mayor alcance popular, Damiano David, el flamante ganador de Eurovisión con Maneskin, es ahora mismo un claro ejemplo de ese hombre que no entiende de prejuicios. Lo mismo aparece con traje, que con los ojos maquillados, o que, hace unos días, se planta una falda. En la foto que colgó en Instagram adjuntaba una frase que deja bien a las claras su idea de masculinidad: "Nunca te pelees con un hombre con falda".

En otro estilo, pero sin dejar ámbitos de influencia masiva, David Broncano y sus compañeros en 'La vida moderna', Quequé e Ignatius Farray, lucieron unas faldas de la jovencísima firma Daves. Sergio García y Claudia Pérez están detrás de este proyecto que nace con vocación, cuenta García, de ser "una alternativa real". Decidieron mandarles a los humoristas unas faldas a colación de una conversación que tuvieron en el programa. Quequé comentó que no entendía por qué los hombres no podían llevar falda, sobre todo en verano, con tanto calor. El trío radiofónico acabó con las faldas de Daves puestas y rompiendo una lanza en favor de esta prenda para uso normalizado de los hombres.

Una propuesta que va mucho más allá del concepto de unisex. En el caso de Daves, son faldas pensadas solo para el hombre. Algo en lo que los impulsores de Daves, que no vienen del mundo del diseño sino del de la empresa, advierten un nicho de mercado. "Muchos chicos nos han dicho que le encantaría llevar falda, pero que no se atreven", explica Sergio. Por eso, cree que, en realidad, solo es cuestión de que empiece a verse por la calle y se producirá algo así como un efecto dominó. "Nuestras faldas no pretenden ser un gesto reivindicativo, sino una alternativa real. Lo que nos mueve es pensar que es una prenda cómoda y fresca en verano. ¿Por qué renunciar a ella?", defienden en Daves. "Simplemente hay que cambiar el chip, algo en lo que influiría mucho que hubiera referentes", añade. De momento, están sorprendidos con la demanda, si bien pensaban que vendría de gente muy joven y, por contra, los más interesados en la falda masculina es un público de entre 30 y 40 años. Las colecciones de Daves están pensadas para el verano porque el asunto de cómo llevar falda en invierno sin medias está sin resolver.

"Nuestras faldas no pretenden ser un gesto reivindicativo, sino una alternativa real. Lo que nos mueve es pensar que es una prenda cómoda y fresca en verano. ¿Por qué renunciar a ella?".
​Sergio García, de la firma Daves

Más en general, muchos diseñadores por lo que abogan es por salir definitivamente del sota, caballo y rey al que se reduce la indumentaria masculina: ¿por qué un hombre sería menos masculino por llevar falda, volantes, lazadas o maquillarse?

En realidad, como explica el zaragozano Alberto Fatás, experto en moda y diseñador con su firma ByAlfavi, todo se reduce a una cuestión de convencionalismos: "Los romanos y los griegos ya llevaban falda, y era una prenda que además llevaban particularmente los hombres más jóvenes, era el epítome de la virilidad".

Fatás recuerda muchos momentos de la historia donde la falda ha sido la prenda masculina por excelencia. Pero también muchas culturas donde los hombres no llevan otra cosa. Llevan falda en Grecia (la fustanela) y qué decir de Asia, donde los sarongs son la prenda habitual. "La indumentaria tradicional tiene muchos ejemplos de faldas para hombre, como la escocesa, que quizá sea la más conocida", explica Fatás. En los años 30 del siglo pasado, cuando ya Occidente había abandonado por completo la falda para el hombre, se lanzaron los Oxfords Bags, unos pantalones de pinzas, extremadamente anchos, que hacían el efecto de una falda larga. Más adelante, en los 70, el glam, de la mano de iconos como David Bowie, abrió la puerta a hombres con tacones o maquillados. Pero la falda siguió esperando.

"Vivimos en un momento en el que prácticamente todo lo interesante que está pasando en el mundo de la moda se da en el terreno de la de hombre. Se está viviendo una auténtica revolución".
​Alberto Fatás

Volviendo al mundo del diseño de moda, Fatás sitúa a Jean Paul Gaultier como el gran referente de apuesta por la falda en la historia reciente. "Fue un revolucionario", defiende Fatás. Paradójicamente, a su audacia le siguieron años de "moda para hombre monótona y aburrida". Pero eso se ha acabado. Alberto Fatás: "Vivimos en un momento en el que prácticamente todo lo interesante que está pasando en el mundo de la moda se da en el terreno de la de hombre, en firmas como por ejemplo Casablanca. Se está viviendo una auténtica revolución. La clave está en que estas propuestas han llegado ya a grandes marcas, como Vuitton, que influyen a gran escala. Esa nueva masculinidad, ese atrevimiento y desprejuicio llegan a más gente, no solo es cosa de gentes de la moda o del espectáculo o de los colectivos LGTBI, en general más vanguardistas, sino que está llegando a todo el mundo".

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