Despliega el menú
Ocio y Cultura

Noche de emociones en los Premios Labordeta más aragoneses

Irene Vallejo, Julia Dorado y Antón Castro, entre otros, galardonados por su fundación.

Los Premios José Antonio Labordeta tienen vocación nacional, pero este año se han quedado en Aragón. El Teatro Principal acogió este lunes su sexta edición, que en vivo solo pudieron seguir 200 invitados. Pese a ello, a la gala no le faltó calor y, sobre todo, emoción, que como en las buenas historias, fue subiendo de intensidad hasta el broche final.

La viuda del cantautor, Juana de Grandes, protagonizó dos de los momentos más emotivos. Entregó el premio Aragón a Casa Pascualillo, un restaurante que durante ocho décadas ha sido un referente en El Tubo zaragozano y que recientemente cerró sus puertas por la pandemia. Sus propietarios, Guillermo Vela y Teresa Blasco, agradecieron el reconocimiento y recordaron que en sus comedores se vivieron dos de los homenajes más entrañables que recibió Labordeta.

Algunos asistentes se percataron de que el año pasado por estas fechas estuvieron, en el mismo teatro, en el concierto de Joaquín Carbonell donde celebró sus 50 años de carrera musical. Este lunes, sin duda, fue el invitado más especial de los premios, que en forma de homenaje protagonizaron sus hijos Nicolás y Alejandro. Para Juana de Grandes fue el momento más sentido de la velada.

La cantante turolense Isabel Marco, junto a Alfredo González al piano y coros, interpretó uno de los grandes temas de Carbonell, 'Quisiera darte el mar'. Por supuesto, también se escucharon canciones de José Antonio Labordeta, así que la magia y el arte de los dos amigos se instalaron en los corazones del público como parte que son de la historia de Aragón.

Este fue el colofón, pero la gala había empezado minutos antes con fuerza. De la mano de la filóloga y escritora Irene Vallejo, el amor al libro y el placer de la lectura contados como una hermosa fábula se presentaron en forma de premio de Literatura.

Sobre el escenario, la pintora Julia Dorado simbolizó la lucha y la entrega decidida por el arte. Ella recibió el premio de las Artes y rememoró con cariño a los tres Labordeta con los que trató, Miguel, Donato y José Antonio. Además, trabajó como enseñante en el colegio de la familia, “y a día de hoy –confesó– tengo más vivo que nunca su recuerdo”.

El premio de Comunicación fue para el periodista de HERALDO y escritor Antón Castro, quien describió a modo de pinceladas el talento que atesoraba el cantautor aragonés: “Tenía una capacidad natural para comunicar; se definió como un ser que dudaba, casi inseguro, lo que llegaba mucho a la gente; fabricó un país imaginario donde todos tenían cabida y siempre mostró una gran pasión por las personas, el territorio y la justicia”.

La carga emotiva de la gala subió de intensidad con la presencia de personal sanitario. Y es que también fue reconocido el trabajo de las ucis de los hospitales aragoneses que llevan meses luchando contra la pandemia. La enfermera Marta del Campo, hija de Ángela Labordeta, entregó el busto de su abuelo a los sanitarios Pablo Ruiz de Gopegui, Ana Pilar Sánchez y Mirella Barceló.

Finalmente, el actor Miguel Ángel Tirado (Marianico el Corto) recogió el premio a Toda una Carrera, “por la calidad humana y el compromiso que ha mantenido desde hace 40 años con el oficio de cómico para hacer reír a varias generaciones”.

Etiquetas
Comentarios