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Juan Bautista Labaña: memoria del 'Itinerario del Reino de Aragón', 1610-1611

Historia del cosmógrafo portugués, que sirvió a cinco reyes, y recibió el encargo de elaborar el mapa de nuestro territorio de Lupercio B. Argensola

Viajeros por Aragón. Juan Bautista Labaña.
El mapa que logró realizar Labaña tras su viaje de casi un año por Aragón.
Prames.

Juan Bautista Labaña (Lisboa, 1550-Madrid, 1624) es un personaje tan intrigante como enigmático que sirvió a cinco monarcas. Se sabe que pertenecía a una rica familia portuguesa y no constan sus primeros estudios. Debía ser muy brillante, y no tardó en acercarse a la corte: el rey Sebastián lo mandó a estudiar a Roma. Y más tarde, bajo el amparo de Felipe II, se convirtió en el cosmógrafo mayor del Consejo de Indias y en profesor de Náutica de la famosa Academia de Matemáticas de Madrid, donde tuvo por alumno a Lope de Vega. Firmó un ‘Tratado del arte de navegar’. Elaboró el ‘Itinerario del Reino de Aragón’, un encargo que recibió en 1607 de los diputados de la institución a través del cronista y poeta Lupercio Bartolomé de Argensola.

¿Cómo podemos definir este empeño, que se acompañó de un mapa? Prames publicó en 2005, bajo la coordinación de Pascual Miguel y con traducción de Lourdes Eced, este magno proyecto donde cabe todo. Escribe Pascual Miguel: "El ‘Itinerario...’ es la plasmación de esa especie de cuaderno de campo o diario de viaje donde Labaña iba anotando todas las mediciones necesarias para la elaboración del mapa". En ese cuaderno hay de todo: la cronología del viaje, los topónimos, fragmentos de historia, inventarios de monumentos, datos geológicos y agrícolas, referencias de personajes, fueros, planos, plantas de edificios, etc.

Labaña ingresó en Aragón el 29 de octubre de 1610 por Embid. Dice: "De Embid a Used hay dos leguas y media, primer lugar de Aragón, donde se toma albarán de guía, al que llaman ‘rimessa’, para Zaragoza. Aquí dormí". De ahí se dirige a Daroca, a Cariñena, y luego a Longares y Muel. Aquí dice: "Este lugar está situado a lo largo del río Huerva. En él tiene un marqués un castillo y una casa sobre una peña que cae sobre el río en sitio muy apacible y deleitoso. Aquí comí". La ciencia del andariego que calza el polvo de los caminos.

Ya en Zaragoza, antes de explicar la Seo, la Lonja, los monasterios y el Pilar, anota: «Tiene mejores casas en general que ninguna otra ciudad de España, si no es Barcelona o Valencia, que las tiene tan buenas pero no mejores». Continúa su periplo que le lleva a Canfranc, Jasa o San Juan de la Peña, donde cuenta un sinfín de detalles. Por ejemplo: "El traje de los monjes es de clérigos con un escapulario ancho, negro. Hay 17 en este monasterio y no puede haber más. Seis de ellos tienen prioratos de 200 a 300 escudos, y los demás otros oficios. Hay cuatro vacantes para cuatro novicios, que entran en el lugar que dejan los monjes". Después, un 22 de diciembre, se irá a San Victorián: "Hace este santo muchos milagros, y cuando falta agua en la ribera del reino de Aragón los campesinos vienen en procesión a esta santa casa, y nunca se ha visto que vuelvan de ella sin el efecto de su petición".

Se va a la otra punta, y en Teruel desmiente una conseja antigua: "Esta ciudad se llama en latín ‘Turolium’ y dicen que la edificaron los cónsules Telmon y Bruto, que gobernaron España, cosa que no creo". Se sube a la ermita de Santa Bárbara y registra cuanto ve, algo que hacía a menudo: la ermita de San Ginés, Caudé, Concud, Cella, Cuba, Camarena, los ojos se le van hasta Corbalán y Villalba Baja. El 12 de abril de 1611 escribe: "Alloza es aldea de Alcañiz de 250 vecinos, situada en la llanura de un otero humilde en lo alto del cual tiene la iglesia, cuya rectoría vale más de 1.200 escudos (…) Y en el mismo término de las montañas se extrae mucha caparrosa y alumbre, que es explotación de este lugar siendo suyas las minas".

Se fue de Aragón el 4 de mayo de 1611. Antes anotó su clásico: "Aquí dormí". El ‘Itinerario’ apareció en 1620. Es una auténtica y frondosa maravilla, aún hoy, cuatro siglos después exactamente.

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