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Ocio y Cultura

La Academia de las Artes del Folclore rinde homenaje a la jota "de los años duros"

Entregó este martes el título de académicos de honor a medio centenar de músicos, cantadores y bailadores

La Academia de las Artes del Folclore y la Jota de Aragón ya tiene medio centenar de nuevos académicos de honor. Recogieron el título este martes, en un acto celebrado en el Ayuntamiento de Zaragoza y al que asistió la vicealcaldesa Sara Fernández. El nombramiento puede parecer pomposo (la academia es en realidad una asociación y el título es un reconocimiento simbólico) pero el sector lo ve más que necesario. "La jota podrá caminar en una dirección o en otra, pero si puede ir a algún lado es por la labor que han realizado estas generaciones para sostenerla en los años duros", aseguraba el cantador Javier Soriano, tres veces premio Extraordinario. Para muchos de los presentes era el primer reconocimiento que recibían en la vida.

Por eso los calandinos Miguel Saborit y Pilar Pons quisieron recoger, juntos y con su nieto, uno de los galardones que recibió el matrimonio. Y por eso Jorge Martín, cantador y repatán de los danzantes de Huesca, pura elegancia en los certámenes, quiso acudir al acto con pajarita.

Al ser muchos de edad avanzada, hubo ausencias y delegaciones. Se echó mucho en falta a los componentes de la rondalla de La Puebla de Valverde (Julio Lizanda, Ramón Mengod, Manuel Fuertes, Ceferino Monleón y Ricardo Ballester) porque son de los que iban a las fiestas de los pueblos en bicicleta y dormían en pajares con tal de que en los pueblos de la redolada no faltara la música.

Entre los distinguidos había músicos, cantadores, bailadores, letristas e indumentaristas, muchos de ellos profesores, como José Luis Ibor, director de la Escuela Municipal de Folclore de Huesca, que dedicó su premio a todos los alumnos, los pasados, los presentes y los futuros.

El presidente de la Academia, Carmelo Artiaga, recordó a los académicos fallecidos en los últimos meses (Mario Bartolomé, Cecilia Cazcarra, Enrique de Osso, Mariano Garza, Encarna Pastor, Presentación Vallés, Carlos Gracia y Manuel Monterde), y aprovechó el acto para las reivindicaciones: pidió mas reconocimientos para las figuras de la jota y repasó todo el trabajo realizado en los últimos meses, como los apoyos recabados para la candidatura a Patrimonio de la Humanidad: "Ya se han sumado más de 60 localidades, y queremos llegar a las 731 de Aragón -dijo-. Pero nos apoya también Sevilla, Madrid, Alicante... Tenemos 54 casas de Aragón en todo el mundo y todas nos apoyan". Reclamó que se desbloquee en Madrid la regulación de las titulaciones para la enseñanza de la jota y una dirección general para las enseñanzas artísticas. "La Academia se autofinancia y lo va a seguir haciendo –subrayó–. Y además cumple con los requisitos establecidos en la ley de mecenazgo de 2002, por lo que vamos a buscar financiación privada. Hiberus nos ha diseñado una plataforma de micromecenazgo que presentaremos próximamente".

Y, como ocurrió también el año pasado y parece que se ha convertido ya en una pequeña tradición, el acto se cerró con el ‘S’ha feito de nuey’ coreado por todos los asistentes, premiados o no, y una foto de grupo final.

Los distinguidos son: Ángel Arruebo, Hermelando Bayo, Mª C. Bello, Mariano Berduque, Isidoro Bolea, Natividad Casanova, Mariano Cester, Consuelo Comín, Elita Davias, Mª L. Emperador, J. L. Ferrer, Mª L. García, Pedro Garrido, José Gómez, Eulalia González, Sagrario Hernández, Josefina Ibáñez, J. L. Ibor, Miguel Insa, Mariano Julve, Manuel Julve, Modesto Linares, J. I. Martín, Josefa Mialdea, Ángeles Montori, Amalia Mormeneo, Llanos Moya, J. Mª Muneta, Ramón Navarro, Pedro Paul, Ángeles Pérez, Pilar Pons, José Pueyo, Teresa Ramón, Carlos Rodríguez, César Rodríguez, José Ros, Miguel Saborit, Mª A. Sanagustín, Jorge Sánchez, Trini Saz, J. L. Seijo, Dolores Urrios, J. J. Val, Manuel Vicente, Esperanza Vinacua y la Rondalla de La Puebla de Valverde.

Al acto asistieron numerosas personas, entre ellas Marisancho Menjón, directora general de Patrimonio del Gobierno aragonés.

Menjón acudía para dar apoyo al sector. Al margen del acto, no tenía inconveniente en contar cómo va la candidatura de la jota a Patrimonio de la Humanidad, reivindicación del sector desde hace años, adoptada además por unanimidad por las Cortes de Aragón el año pasado.

"Estamos trabajando con los promotores de la iniciativa (la Academia) para presentar la candidatura –señalaba–. Queremos que el trabajo sea muy serio y contundente porque estamos al principio del proceso y hay que pasar muchos filtros. Contamos a nuestro favor con que la jota es emoción y en contra con que cada año resulta más difícil lograr este tipo de declaraciones". La intención del departamento es presentar la candidatura en otoño. Será un trabajo que, subraya Menjón, "tendrá que competir con otras candidaturas propuestas por otras comunidades autónomas" antes de entrar en la Lista Indicativa de España. En el mejor de los casos no se consigue la declaración de la Unesco hasta tres años después de la presentación del primer borrador. 

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