Despliega el menú
Nacional

Los ojos, las cejas o la voz, armas de la comunicación con mascarilla

Sonia El Hakim, analista y formadora de comunicación no verbal, destapa las emociones que se transmiten incluso con el uso de mascarilla.

Sonia El Hakim, analista y formadora de comunicación no verbal, en su despacho.
Sonia El Hakim, analista y formadora de comunicación no verbal, en su despacho.
S.E.H.L.

La mayoría de las mascarillas, transparentes al margen, dejan a la vista solo el área ocular. Los ojos y las cejas se convierten en armas imprescindibles para transmitir los mensajes. No obstante, estas partes del rostro son los vehículos de emociones verdaderas, el reflejo del cuerpo en los que no se puede falsear un sentimiento. "La cara es el espejo del alma", defiende el refrán, aunque no toda.

"Según las investigaciones científicas la zona de los ojos es la que revela la auténtica emoción, la emoción verdadera. Es decir, se encuentra ahí más que en la boca, que es manipulable porque tenemos la capacidad de habla y por tanto se puede manejar más a nuestro antojo", explica Sonia El Hakim, analista y formadora en comunicación no verbal. Alegría, tristeza, miedo o sorpresa son algunas de las emociones que se contagian con esta parte de la cara.

Una a una

El dentista es el mejor aliado para lucir una sonrisa bonita.
a

Alegría

"La expresión facial de la alegría verdadera implica que se cierra un poquito la apertura palpebral (del párpado), aparecen las patitas de gallo y un pequeño pliegue en el párpado inferior", explica El Hakim.

Un agente virtual expresa diferentes emociones: enfado, tristeza, sorpresa...
b

Enfado

¿Y si queremos saber si una persona está enfadada? "Entonces se ve un descenso de cejas, el párpado superior se eleva y el inferior se tensa", añade la analista, quien también es la presidenta de la Asociación Española de Comunicación No Verbal.

Imagen de 'Scream 4'
c

Miedo

La zona de los ojos también expresa miedo: "Las cejas hacen un movimiento muy característico, descienden por un lado pero también se elevan. Puede parecer contraintuitivo, es porque actúan dos músculos diferentes". Sonia, a su vez directora de la Escuela Código No Verbal, señala que también "se eleva el párpado superior, lo que hace que se queden los ojos como platos".

Para ellos, su razón, sí que es motivo de enfado y debemos respetarlo.
d

Tristeza

"Muy difícil de falsear", apunta Sonia, es la tristeza. "En la zona de los ojos, la tristeza implica un descenso de cejas y una elevación de su parte interna. Esto, si no sentimos tristeza verdadera es muy difícil de hacer", expone.

La náusea es la expresión facial de desagrado asociada al asco
e

Asco

"El asco se caracteriza por un descenso de cejas y una reducción de la apertura de los ojos, como si nos deslumbrara el sol -compara Sonia-, porque intentamos dejar de ver aquello que nos produce asco"

Estos dispositivos protagonizan una de las ofertas 'flash' de hoy.
f

Sorpresa

Este área ocular también desvela la sorpresa: "Elevamos la parte interna y externa de las cejas a la vez que el párpado superior".

Además de la zona ocular, hay otros canales no verbales a través de los que mantener una comunicación. Un impulso, por ejemplo, puede desvelar ironía. "Cuando digo algo que contradice aquello que estoy expresando a nivel no verbal, según cómo se haga, sí se puede ver. Si te digo 'no', pero te estoy sonriendo, llevo la cabeza un poco para atrás y he cerrado los ojos se puede interpretar que no es un 'no' tajante", manifiesta la analista El Hakim.

"La palabra es verbal, pero la voz no"

A los gestos se suma la voz. "La palabra es verbal, pero la voz no", aclara Sonia. Destaca el cambio de volumen, de ritmo, la entonación o el énfasis que se le otorga a las palabras. La distancia también es otro vehículo comunicativo, al igual que el tacto. "Ahora la falta de distancia genera agobio y estrés y, por otro lado, que ya no nos toquemos, sin abrazos ni besos, tiene consecuencias emocionales, un aspecto que pasa factura en especial para las personas que viven solas", lamenta Sonia

Lo que no se ve

A pesar de que todas estas emociones queden desnudas aun con mascarilla, hay otras se permanecen tras ella. "Se ocultan aquellas que son más intencionales o voluntarias y que la función que cumplen en la cohesión social", sostiene esta analista. Sonia lo ejemplifica con el saludo a una persona conocida, sin relación especial. Dice que se podía zanjar con una sonrisa, una "normal social no escrita". "Esa sonrisa social, o falsa, no la vamos a ver ahora. Si sonreímos de verdad, se refleja en la región ocular", añade, un movimiento intencionado que, tal y como apunta Sonia, ya lo puede hacer un niño de un año y medio de edad. En este sentido el uso de mascarilla supone que sea más difícil establecer los actos comunicativos que tienen que ver con la educación, con la cohesión social o el saludo.

"La comunicación no verbal no ha desaparecido, ni mucho menos"

Sonia El Hakim, certificada por el Criminal Profiling and Behavioral Analysis Internation Group, defiende que "la comunicación no verbal no ha desaparecido, ni mucho menos". "Lo que pasa es que en determinados contextos, mientras la situación no cambie, se ha transformado – agrega- y tenemos que buscarla en otros lugares, donde antes quizá no nos fijábamos tanto".

La mascarilla cubre, pero también puede mostrar una intención, una ideología… "Se ha añadido un nuevo complemento a nuestra indumentaria habitual y hay personas que aprovechan para lanzar mensajes. El canal de la apariencia es también un canal no verbal y de estudio", concreta la analista. Un aspecto que aprovecha para alertar sobre su uso: "Nadie se encuentra más favorecido con la mascarilla, esto en la población más joven está provocando que no adopten esta medida. Las personas que están en un segmento demográfico en el que la apariencia y sentirse guapos es importante, puesto que se encuentran en búsqueda de pareja, por ejemplo, va a implicar que intenten no llevarla. Es un problema añadido". En este sentido valora el uso de las mascarillas transparentes.

A través de pantalla

Las videoconferencias son otro hándicap para la comunicación, lo que Sonia relaciona con la implicación afectiva. "Por ejemplo, una gracia que en un grupo de personas puede hacer reír, esa misma gracia en una videoconferencia no, como mucho una leve sonrisa amortiguada", cuenta la analista. Asegura que no es cuestión de chispa, sino que la distancia física implica una distancia emocional.

Más complicado es una videoconferencia con mascarilla. "En estos casos aconsejo expresarse de una forma más teatral a nivel facial y por otro lado utilizar la voz como nuestra aliada. Tenemos que utilizar todos los recursos vocales para generar esa conexión", concluye esta formadora y directora del Máster en Comunicación No Verbal y Habilidades Directivas de la Universidad Católica de Murcia.

La actualidad de la covid-19, minuto a minuto.

Toda la información sobre el coronavirus, en HERALDO.

Apúntate a nuestro boletín y recibe en tu correo las últimas noticias, claves y datos sobre el coronavirus.

Etiquetas
Comentarios