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El primer ministro japonés dimite por problemas de salud

Abe Shinzo ha llevado estabilidad a la caótica política nipona y ha tratado de revitalizar la economía, pero la colitis ulcerosa provoca su segunda dimisión.

FILE PHOTO : Japan's Prime Minister Shinzo Abe attends a news conference on Japan's response to the coronavirus outbreak at his official residence in Tokyo
El primer ministro de Japón, Shinzo Abe.
ISSEI KATO

Había tratado de acallar los rumores que llevaban meses circulando sobre su salud, pero Abe Shinzo reconoció este viernes que eran ciertos y ha decidido dimitir como primer ministro de Japón. Y no es la primera vez que la colitis ulcerosa que sufre le aparta del cargo. "Hace trece años, mi enfermedad crónica se manifestó y tuve que dimitir como primer ministro. Gracias a un nuevo medicamento, sané y volví a tomar el puesto. Durante ocho años he controlado mi enfermedad y he logrado centrarme en el trabajo. Pero en junio de este año me sometí a un chequeo rutinario y el médico me dijo que la enfermedad volvía a aparecer", ha explicado Abe en una rueda de prensa celebrada en Tokio.

Según el primer ministro japonés que más tiempo ha permanecido en el cargo -siete años y ocho meses-, su salud empeoró a finales del mes pasado, cuando los médicos le recomendaron que se sometiera a un nuevo tratamiento. "Parece que es eficaz, pero se ha confirmado que debo tomarlo de forma continua. Y no hay garantía de que mi salud vaya a mejorar sustancialmente cuando lo concluya", ha añadido. Por eso, y con el objetivo de "evitar que haya un vacío de poder", Abe ha considerado que es el momento adecuado para dimitir.

"Lo más importante ahora para el país es la lucha contra el coronavirus, y ese ha sido mi foco de atención en el último mes. La infección está remitiendo desde entonces, así que creo que es el mejor momento para un cambio de liderazgo", ha justificado, aunque ha asegurado que no será él quien elija a su sucesor. "El partido tendrá que tomar esa decisión, pero estoy seguro de que, sea quien sea el elegido, continuará avanzando en el rumbo que hemos marcado. Cuando recupere mi salud, yo apoyaré a la siguiente administración", ha avanzado.

Momento delicado

Abe ha detallado que consideró la posibilidad de continuar al frente de Japón pese a su enfermedad. Pero todo cambió el pasado lunes, tras los resultados de las últimas pruebas. "Siento tener que irme sin haber logrado resolver todos los retos a los que nos hemos enfrentado en este tiempo", ha reconocido cuando se le preguntó por su legado. "Creo que hemos avanzado en varias áreas. Hemos logrado crear empleo y salir del estancamiento económico que hemos sufrido durante dos décadas. Y hemos mejorado la defensa conjunta con Estados Unidos. Su presidente incluso ha visitado Hiroshima", ha  declarado.

No obstante, el mandatario reconoció que también se marcha en un momento delicado. Abe diseñó una agresiva política de estímulo económico, bautizada como 'Abenomía', que ha proporcionado resultados discretos, y ahora el país del Sol Naciente sufre la peor recesión de su historia por culpa de la pandemia de la covid-19.

Además, el propio Abe ha comentado que el país debe mejorar su capacidad de testeo para alcanzar los 200.000 PCR diarios, y así evitar que el coronavirus y la gripe estacional provoquen una nueva tormenta perfecta en otoño e invierno. Pero, más optimista, ha asegurado que el ejemplo de Japón "demuestra que se puede lograr un equilibrio entre la protección de la salud pública y la preservación de la economía".

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