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Economía

agricultura

Aragón comienza a recoger el cereal, una cosecha media salvada por las lluvias de abril

Cooperativas Agroalimentarias estima una producción de invierno de unos 2,4 millones de toneladas.

Labores de recolección de cereal de invierno esta semana en una explotación de Almudévar, en la comarca de la Hoya de Huesca.
Labores de recolección de cereal de invierno esta semana en una explotación de Almudévar, en la comarca de la Hoya de Huesca.
UAGA

Las cosechadoras ya han comenzado a entrar en los campos de cereal de Aragón, el cultivo con mayor presencia en la Comunidad, donde ocupa alrededor de 780.000 hectáreas, repartidas por las tres provincias. Y con las primeras recolecciones llegan también las primeras estimaciones de producción, todo un baile de cifras que incrementa o hace descender las expectativas dependiendo de la organización que la realice. Pero en lo que todas coinciden es que esta campaña se obtendrá una cosecha "media", "normal", algo inferior a la del pasado año –que fue excepcional– pero "mucho mejor" de lo que se temía en los primeros meses del año.

Así, la primeras estimaciones realizadas por Cooperativas Agroalimentarias de España señalan que Aragón recogerá una cosecha de cereal de invierno de casi 2,5 millones de toneladas. La cifra no es tan negativa. Primero porque a comienzos de año se temía lo peor. Las organizaciones agrarias mostraban su preocupación por la ausencia total de lluvias y alertaban de que los daños provocados podrían contabilizarse en millones de pérdidas. Se hablaba de situación "crítica" en el sur de la provincia de Huesca, y también en centro de la de Zaragoza, así como en "amplias zonas" de Teruel, donde se aseguraba, allá por el mes de febrero, que ya se habían alcanzado "niveles de alarma". Pero llegó el mes de abril y una Semana Santa en la que las precipitaciones que aguaron las fiestas religiosas y el disfrute de quienes estaban de vacaciones cayeron como agua de mayo sobre los cultivos de secano, que recuperaron el verdor e hicieron prever que la cosecha no sería tan desastrosa como se había anticipado.

Además, si se compara la previsión con campañas anteriores las cifras de este ejercicio no salen mal paradas. De hecho, el descenso previsto respecto al año anterior, según las previsiones de Cooperativas Agroalimentarias, se cifra en un 7,36%, aunque hay que tener en cuenta que en la pasada campaña los cerealistas aragoneses obtuvieron una cosecha "de récord", "excepcional". Si la comparación se realiza con la media de los últimos tres años, el retroceso de la producción apenas alcanza un 2%.

Hay además otro dato positivo. Estas estimaciones colocan a Aragón entre aquellas regiones con menor descenso de producción, solo superada por el País Vasco, y con un porcentaje de pérdida de cosecha muy inferior a los que se prevén tanto en el conjunto del país como en las principales comunidades productoras. Porque las primeras estimaciones de Cooperativas Agroalimentarias de España apunta a una cosecha de cereal de invierno en España de poco más de 14,3 millones de toneladas, lo que supone un descenso del casi el 30% respecto al año anterior y del 19% si se compara con la media de los tres últimos años.

Mucho peor es la situación prevista para Castilla y León (con un descenso de casi un 43% respecto a 2018), para Castilla-La Mancha (que cosechará un 22% menos) o para Andalucía, donde la merma de producción se cifra en un 25%.

La escasa pluviometría del mes de mayo ha sido determinante para que la cosecha esté por debajo de la media, "mes que ha bajado mucho las expectativas de una mejor campaña", explica Antonio Catón, director de Cereales de Cooperativas Agro-alimentarias de España. Pero no solo ha sido mayo, insiste Catón, que señala que "el cereal sufrió un otoño y un invierno excesivamente seco y cálido, condiciones que podemos decir que iniciaron las causas de este descenso".

"Habrá que esperar"

En UAGA prefieren no hacer predicciones en estos primeros compases de la cosecha. La organización agraria insiste en que la producción de 2019 será muy inferior a la del pasado año, pero reconocen que han mejorado mucho las expectativas tras las fuertes lluvias caídas en Semana Santa, especialmente en la provincia turolense. De todas formas, el secretario general de la organización, José María Alcubierre, recuerda que a pesar de que se logre una cosecha media en el conjunto de la Comunidad, la escasez de lluvias ha impedido que las máquinas puedan entrar en algunos de los cultivos del secano más árido de la comarca de Monegros y de Cinco Villas, ya que el escaso desarrollo alcanzado por la planta impide su recolección. Eso sí, al menos, UAGA logró que en dichas zonas esté permitido el pastoreo sin perder por ello las ayudas de la PAC.

Más pesimistas son las previsiones realizadas por Asaja. "Se veía venir", explica Fernando Luna, responsable de la organización agraria en Huesca, que cifra en un 28% el descenso de producción de cereal de invierno en la provincia altoaragonesa y en Zaragoza y advierte que la cosecha de Teruel "dependerá de cómo termine la recolección en las tierras de la serranía".

Luna insiste en que este descenso podría haber sido mucho mayor si no hubiera sido por el "espectacular" peso específico del grano recogido hasta ahora. "Al menos, los cuatro granos que se han llenado se han llenado perfectamente", insiste. Lo que no se conseguirá, detalla Luna, son los rendimientos del pasado año, aunque reconoce que "venimos de unas campañas anteriores excepcionales".

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