Teruel

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Las lluvias de Semana Santa salvan la cosecha de cereal en las tierras altas en el último momento

Tras tres meses de sequía, en abril cayeron en algunas zonas más de 100 litros por metro cuadrado. El agua llega tarde para el Bajo Aragón.

José Manuel Marco, de El Poyo del Cid, muestra el estirón que han dado las plantas de cebada.
José Manuel Marco, de El Poyo del Cid, muestra el estirón que han dado las plantas de cebada.
Heraldo

El temporal que aguó la Semana Santa hizo, sin embargo, que las expectativas de la cosecha de cereal en las tierras altas de la provincia de Teruel cambiaran por completo. Los agricultores han pasado de temer la pérdida casi total de su producción después de tres meses sin lluvias, a esperar una cosecha extraordinaria si en mayo vuelve a haber precipitaciones.

Tal y como explica el secretario del sindicato agrario Asaja en Teruel, José Manuel Cebollada, hubo zonas por encima de los mil metros de altitud que recibieron entre 50 y 60 litros por metro cuadrado. En algunos puntos del Jiloca, como El Poyo del Cid, se registraron más de 100 litros. Lo mejor es que el agua llegó cuando la planta más lo necesitaba, al estar en la fase de pleno crecimiento debido a la "primavera adelantada" que ha vivido la provincia de Teruel.

Cebollada destacó que las lluvias han revertido también la situación de los pastos, que tras ser muy escasos en invierno han crecido ahora y permitirán ahorrar costes a los ganaderos en la alimentación de su cabaña. El secretario de Asaja lamentó que el temporal no haya sido tan oportuno para la zona del Bajo Aragón donde, debido a su menor altitud sobre el nivel del mar –va de los 381 metros de Alcañiz a los 905 de La Mata de los Olmos–, el cereal ya estaba en una etapa de desarrollo más tardía. Además, la cantidad de agua caída fue menor, con zonas en las que se registraron apenas 8 litros por metro cuadrado. Según Cebollada, aquí se espera que la cosecha esté "dentro de lo normal", mientras que en las tierras altas "podría ser excepcional si llueve en mayo".

Marcos Garcés, secretario del sindicato UAGA, mostró su preocupación, no obstante, por que mayo resulte un mes caluroso y seco, lo que daría al traste con las esperanzas de lograr una buena cosecha. Destacó que otra de las circunstancias que ha beneficiado a los campos de la parte alta es la siembra tardía debido al exceso de agua que se registró en otoño.

José Manuel Cebollada subrayó que, pese a la existencia de industrias, la agricultura sigue siendo "la empresa más importante de Teruel". "Si el sector primario funciona bien en la provincia, todos los demás se benefician de él". Recordó que el cereal es el cultivo más abundante en las tierras altas, mientras que los leñosos, olivos y frutales son la clave de la agricultura en el Bajo Aragón.

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