Despliega el menú
SD Huesca

sd huesca

Pacheta acostumbra a debutar con buen pie

El nuevo técnico azulgrana, que vivirá el miércoles en Albacete su debut, acumula cuatro victorias, un empate y dos derrotas en sus anteriores primeras veces.

Pacheta da instrucciones durante un entrenamiento con la SD Huesca.
Pacheta da instrucciones durante un entrenamiento con la SD Huesca.
SD Huesca

Con José Rojo, ‘Pacheta’, no se cumple a raja tabla, pero se acerca. A entrenador nuevo, victoria segura, dicta una de las máximas futbolísticas más conocidas y en el caso del técnico burgalés, que el miércoles en la visita al Getafe (19.00) vivirá su bautismo al frente de la SD Huesca, así ha sido en cuatro de los siete estrenos que ha vivido a lo largo de su carrera en los banquillos. El bagaje lo completan dos derrotas y un empate. El nuevo técnico destaca, entre otros aspectos, por su capacidad motivadora y ello sería uno de los motivos que explicarían el buen pie con el que está acostumbrado a arrancar cada una de sus aventuras. En el caso de los oscenses, continuar con esa tendencia, además, serviría de espaldarazo moral a un grupo que solo ha conseguido un triunfo en las 18 jornadas ligueras precedentes y que, tras tres tropiezos consecutivos y la destitución de Míchel Sánchez hace una semana, está necesitado de buenas noticias. Más allá de lo moral, también está lo matemático. El club estima que serán necesario 40 puntos para lograr la salvación. Es decir que hacen falta 28 en los veinte encuentros restantes. 

En su primera puesta de largo, Pacheta pagó la novatada. Ocurrió en la jornada 24 de la campaña 2008-09, la que es hasta la fecha su única experiencia en Primera División. El exfutbolista del Espanyol, el Mérida y los propios sorianos, entre otros, había dejado la dirección deportiva para colgarse el silbato y tratar de que Los Pajaritos siguiese siendo un estadio de élite. Su pérdida de la inocencia la vivió con Osasuna, un 2-0. Después volvería a caer con el Deportivo (0-1) y no sería hasta su tercer choque cuando sumase los tres primeros puntos en un 2-1 con el Valencia. Finalmente, no podría festejar la salvación.

Para su siguiente debut hubo que esperar hasta febrero de 2011. En este caso tomó las riendas en Segunda B de un histórico como el Oviedo que tras 25 partidos y dos entrenadores estaba a un punto del descenso. El primer reto no era nada sencillo, el Eibar, el segundo a tres puntos del Alavés. Lo solventó con un 2-1 al que le siguieron otros seis partidos más sin perder con cuatro marcadores a favor y dos en contra. En aquel curso con los asturianos solo hincó la rodilla una vez dejándolos octavos.

En la 2011-12 repitió destino quedando sexto a tres puntos de la promoción de ascenso incorporándose a continuación al Cartagena, también en la categoría de bronce, ya en la jornada 17 de la campaña posterior. Los murcianos, tras un buen arranque, habían encallado y se juzgó necesario insuflar aire fresco para regresar a los puestos cabeceros. Ante el filial del Betis no se pasó del empate a uno y lo mismo ocurrió con el UCAM Murcia. Ya con el Cacereño se produjo el feliz 1-2. A la conclusión del ejercicio el equipo fue segundo.

En la 2013-14 Pacheta decidió emprender la primera de sus dos aventuras en el extranjero poniendo rumbo al Korona Kielce, el colista de la primera división polaca. Lo salvó del descenso iniciando la andadura con el viento de cola tras un 2-0 frente al Piast Gliwice.

Su vuelta a España una campaña después para el inicio de un nuevo proyecto con el Hércules, entonces recién descendido de Segunda División, no fue fácil. En el arranque de la liga cayó por 2-1 con el Eldense y finalmente tuvo que entregar el testigo tras 22 jornadas.

Con el Ratchaburi tailandés la historia fue distinta. En el país asiático se mantuvo dos temporadas que se pusieron en marcha con una victoria por 2-0 con el BB-CU y en las que en ambas obtuvo un sexto puesto.

Su último debut fue ya con el Elche, el destino previo a su desembarco en El Alcoraz. La primera piedra de una trayectoria que hizo que Pacheta condujese a los franjiverdes desde Segunda B hasta Primera se colocó el 4 de marzo de 2018 en el Martínez Valero. El de Salas de los Infantes se sentaba entonces en el mismo puesto en el que antes ya lo habían hecho otros tres técnicos para ejercer de anfitrión del Llagostera. Un gol en propia puerta de los catalanes y otro del incombustible Nino obraron el 2-0. Los ilicitanos no volverían a caer hasta la vuelta de la final por el ascenso, un 2-1 con el Villarreal B insuficiente para los castelloneses.

Etiquetas
Comentarios