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Blog - El buen jardinero

por David Navarro

EL BUEN JARDINERO

El bosque de los árboles con nombre

El aragonés Néstor del Castillo y la madrileña Marisa Lafuente, nominados al Goya, llevarán a cabo el sábado en Tarazona una plantación de árboles. Dotar de personalidad a las masas forestales ayudaría a su cuidado, consideran. En Alemania, los 'bosques de paz' son parcelas donde enterrar a los seres queridos

Este sábado tiene lugar en Tarazona una plantación comunal que tiene un objetivo simbólico:la necesidad de conectar con la naturaleza, crear paisajes con nombre propio y lograr así mayor conciencia social. El turiasonense Néstor del Castillo y de la madrileña Marisa Lafuente impulsan la idea de crear ‘bosques de paz’, donde  los seres queridos puedan ser enterrados

En el cortometraje ‘El tesoro’, de los cineastas Néstor del Castillo y Marisa Lafuente, el anciano Luis busca un árbol en el que descansará cuando llegue la hora de su muerte. Un rincón para él y para su esposa, enferma de alzhéimer. Una emotiva pieza que logró la nominación a los Goya esta pasada edición. «Nuestro objetivo es hacer continuar la historia en el largo ‘Ahora soy árbol’, y para ello iniciamos un ‘crowdfunding’. A los que donasen dinero les prometimos plantar un árbol en su nombre. Finalmente, no se alcanzó la cifra deseada, pero hemos querido mantener nuestra promesa. Plantaremos esos árboles en Tarazona».

Hoy tiene lugar, en le paraje de Caparé, próximo al barrio de Tórtoles, en el municipio zaragozano, la plantación, por vecinos y visitantes, de varias decenas de especies autóctonas. Una jornada en la que también estarán agentes forestales, un viverista y un biólogo, para explicar historias de los árboles. «Plantaremos olivos, almeces, enebros, sabinas, encinas, arces, serbales, tejos, avellanos, majuelos, fresnos, acebos, laureles, manzanos, cerezos, perales, quejigos y sauces. Son los árboles característicos de la zona y que guardan mucha relación con nuestra niñez. Recuerdo a mi padre colgar y secar los frutos del serbal o azarollo, como aquí se llama. Y llegar del colegio cargado de frutos del almez».

Marisa Lafuente destaca que «es una campaña que sirve también para sensibilizar respecto a la importancia de cuidar cada árbol y cada trozo de bosque. Cada vecino pondrá un nombre al ejemplar que plante y eso creará una conexión. Los bosques con nombre reciben más cuidados y son menos susceptibles al fuego o a la tala». La actividad tiene lugar a las 12.00 y se espera la presencia de participantes no solo de Tarazona, también de países como Alemania y Bélgica, invitados por los cineastas.

Bosques de paz

La idea de dotar de nombre y apellidos a los bosques está presente en otros países europeos, sobre todo con la creación de los llamados ‘bosques de paz’, donde los ciudadanos que lo deseen pueden elegir un árbol donde ser enterrados, práctica común en Alemania. «Actualmente en España la legislación impide que los restos puedan descansar en un bosque, por un tema de salud pública. Se hace un poco la vista gorda en el caso de las cenizas y se respetan esas ceremonias íntimas que realiza la familia para cumplir el deseo del fallecido. Pero en el caso de los restos, todavía no se puede», explica Lafuente. «Pero es una tendencia que está presente y que se realiza en los espacios privados. Mi padre, el protagonista de ‘El tesoro’, descansa en el árbol que eligió en una arboleda que él mismo plantó hace décadas. El naturalista Joaquín Araujo, en su terreno particular, pudo enterrar a sus familiares también. Son muchos los casos que hemos ido descubriendo mientras nos documentábamos para ‘El tesoro’».

Alemania es uno de los países donde se legisló hace 15 años respecto a la posibilidad de realizar enterramientos en bosques públicos, a demanda de una sociedad que solicitaba una mayor conexión con la naturaleza tras su muerte. En la actualidad existe 41 parcelas de bosques destinados a cementerios, los llamados ‘Friedwald’. Uno de los más famosos es Reinhardswald, en el estado federal de Hesse, famoso por ser el escenario donde se desarrollaban los cuentos de los hermanos Grimm. «Cuando esperábamos contar con la financiación para el largometraje ‘Ahora soy árbol’, nos pusimos en contacto con personas en Alemania que querían seleccionar un árbol donde ser enterrados –añade Del Castillo–. En esos casos, se utilizan unos féretros biodegradables, que no contengan barnices ni elementos perjudiciales para el medio ambiente. Se trata de espacios tranquilos, nada tétricos ni tristes, sino de respeto».

Cintas de colores

Esos bosques de paz son parcelas dentro de la masa forestal. Se marcan con cintas de colores, «por lo que el paseante a veces ni sabe que entra en esa zona. Las familias pueden poner alguna placa en el árbol o algún tipo de nombre, pero son siempre discretas. Están abiertas al público y muchos alemanes disfrutan paseando por estas zonas porque son más tranquilas, sin ruidos que puedan molestar a la fauna», dice Lafuente. Todas las zonas forman parte de bosques de titularidad pública. Cada árbol está geolocalizado para que la familia lo pueda encontrar fácilmente cuando quiera visitarlo.

La cineasta destaca que «la tendencia a escoger un espacio natural donde descansar tras la muerte va a ir en aumento. Actualmente las urnas con las cenizas reposan en espacios habilitados en el cementerio pero ya se plantean iniciativas para la creación de jardines dentro del cementerio que permitan dejar las urnas. Es cuestión de tiempo que España legisle sobre el tema».

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