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Sonómetro en la terraza, un "problema" para los hosteleros de Zaragoza: "Nos lo han robado dos veces"

El espíritu que tiene la inclusión de este aparato "es ofrecer a los hosteleros una herramienta de autocontrol", sostienen desde el Consistorio zaragozano.

Sonómetro en La Lobera de Martín, en plaza España.
Sonómetro en La Lobera de Martín, en plaza España.
HA

Que sea visible, pero no demasiado. En esas se encuentran los hosteleros de Zaragoza que tienen una terraza grande. La nueva ordenanza, ya publicada a mediados del año pasado, les obliga a instalar un sonómetro (medidor de ruido) en la zona exterior para mejorar la convivencia entre vecinos y empresarios. El "problema" con el que se encuentran ahora es que el aparato debe verse para poder verificar los datos, pero no en exceso para evitar episodios de robos.

Algunos lo tienen instalado desde que recibieron la licencia en la que se especifica que "cuando la terraza tenga una superficie igual o superior a 25 metros cuadrados, o cuando exista constancia de exceso de inmisión sonora en las viviendas cercanas, se deberá proceder a la instalación de un sonómetro". Otros, están estudiando la ubicación ideal para evitar sabotajes. 

"Es una medida absurda y que no tiene efectividad"

Desde Cafés y Bares de Zaragoza, aseguran que es una medida "absurda y que no tiene efectividad". "Cuando se aprobó la Ordenanza hicimos alegaciones porque en la calle hay muchos ruidos y el sonómetro no distingue el sonido de una fuente con el de las conversaciones de unos clientes en el velador", critica el gerente, Luis Femia.

Además, asegura, "hay varios casos de robos".  "Existe mucha incertidumbre sobre dónde colocarlo. No todo el mundo puedo poner un punto de luz en la fachada y la otra opción, que es a pilas o a batería, no dura nada", argumenta. La Ordenanza, añade, establece la obligación, pero no indica los puntos donde colocarlo. "Cuando hemos preguntado a los técnicos del Consistorio, tampoco saben cuál es el lugar óptimo", lamenta. 

En el restaurante Bocachica, en la zona de la plaza de Los Sitios de Zaragoza, han optado, de momento, por guardarlo en el interior. "Nos lo han robado dos veces. Una vez en octubre y otra para Navidades. Los pusimos en la fachada y se los llevaron", lamenta la encargada, Vanesa Carrillo. 

Después de sufrir dos robos, decidieron colocarlo en alto. "Lo pusimos en uno de los árboles que está junto a las mesas de la terraza. Ahí lo escondimos detrás de unos búhos de decoración para que la gente no lo viese", subraya. Sin embargo, desde Parques y Jardines les transmitieron que no era una buena opción. "Ahora lo tenemos dentro porque no sabemos donde ubicarlo para que no nos vuelva a desaparecer. Cuando viene la Policía lo sacamos y entienden la circunstancia de por qué no lo tenemos fuera. No me parece que sea una buena medida la de instalar sonómetros en las terrazas...", critica. 

En algunos establecimientos de la misma zona aseguran que "el sonómetro está en camino y pronto lo instalarán", mientras que otros aseguran que "de momento" lo tendrán en el interior hasta que exista un protocolo más definido sobre dónde instalarlo para evitar robos.

Cerca también está Bloody, donde están buscando la "mejor forma de cumplir con la normativa". "Algunos compañeros de profesión nos han dicho que se lo han robado. Ante las dudas que nos surgen, nos han llegado a plantear que lo lleven los camareros. No hay un protocolo claro y está todo muy en el aire", sostiene el dueño, Cristian Moratiel. 

En el Marengo, en Francisco Vitoria, están en el mismo proceso. "Ha venido esta semana la persona de mantenimiento con la que trabajamos para valorar el lugar óptimo para que no nos lo roben y al mismo tiempo sea útil", asegura el encargado Curro Valiente, que asegura que recibió hace unos días la notificación en la que le obligaban a instalarlo. "Es un quebradero de cabeza. Si está escondido no se puede acceder a los datos y si está a la vista se lo llevan", lamenta.

En la zona de plaza España, tanto el Café Zaragozano como La Lobera de Martín, tienen desde hace unos meses el sonómetro instalado en la terraza. "Lo tenemos escondido en una sombrilla y está funcionando todo el día. Nos roban hasta las farolas, por lo que tiene que estar de forma discreta si no queremos que desaparezca", aseguran desde el primer establecimiento. Todo lo contrario sucede en el conocido restaurante. "Como es portátil lo metemos y lo sacamos todos los días. Lo tenemos en la base de una sombrilla, donde dejamos también el datáfono", subrayan. 

"Ante las dudas que nos surgen, nos han llegado a plantear que lo lleven los camareros"

En algunos locales que tienen altura en el local, han optado por instalarlo en alto. "Lo hemos puesto en un sitio que para poder quitarlo se necesita una escalera. Cumple el requisito que es reproducir fielmente el volumen que se generaba por el uso del velador y al mismo tiempo evitar que alguien lo pueda manipular", subraya el gerente del Grupo Canterbury, Miguel Salinas.

El sonómetro de Canterbury Salamero, en el centro de Zaragoza.
El sonómetro de Canterbury Salamero, en el centro de Zaragoza.
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El espíritu que tiene la inclusión de los sonómetros en la Ordenanza de Veladores, explican desde el Ayuntamiento de Zaragoza, "es ofrecer a los hosteleros una herramienta de autocontrol, un elemento que pueda servir al propio titular de la licencia para poder indicar a sus clientes que, en un momento dado, se están superando los niveles máximos de ruido y que hay que bajar el volumen para no molestar a los vecinos"

Aseguran que "no es imprescindible tener el sonómetro expuesto todo el rato".

Líneas para delimitar la terraza

Líneas que delimitan las terrazas. Un ejemplo, en el San Siro, en la plaza de Santa Engracia.
Líneas que delimitan las terrazas. Un ejemplo, en el San Siro, en la plaza de Santa Engracia.
HA

Otro de los requisitos de la nueva ordenanza es limitar los espacios de terraza con una marca en el suelo. "El pavimento de la terraza deberá ser marcado en sus ángulos con unas líneas pintadas en el pavimento , de color blanco y con 30 cm de largo en cada sentido y 5 cm de grosor", se especifica en la licencia. 

Desde el Ayuntamiento de Zaragoza aseguran "todas las terrazas deberán tener esa marca". "Algunas (poquísimas) quizá no lo tienen porque aún no han renovado la licencia", por lo que "quizá" estén con la anterior, regida por otra ordenanza", argumentan. 

A diferencia de la otra medida, que no es del agrado de algunos hosteleros, la delimitación de la terraza está bien vista entre los empresarios. "Yo creo que es un acierto", apuntan varios como Montiel y Carrillo. 

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