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Zaragoza registrará el ADN de unos 30.000 perros este año

Todos los canes de la capital aragonesa (unos 55.000) deberán ser identificados genéticamente antes del 30 de abril de 2020. El Ayuntamiento impondrá multas a los propietarios incumplidores que van de los 50 a los 500€.

Perros en un parque
Un ciudadano pasea a sus perros por un parque de Zaragoza.
Raquel Labodía

Solo hace una semana que se aprobó, pero son muchos los ciudadanos que ya han comenzado a interesarse por la medida. Se trata de la nueva ordenanza de protección animal del Ayuntamiento de Zaragoza, que obliga a los propietarios de perros a registrar el ADN de sus mascotas con el objetivo de reducir el maltrato y la tasa de abandonos. Solo este año, el Registro de Identificación de Animales de Compañía de Aragón (Riaca) podría incorporar las muestras de unos 30.000 perros de Zaragoza.

El procedimiento de registro es sencillo para los propietarios y tan solo requiere una visita al veterinario, además, eso sí, de un desembolso de unos 40 euros que debe costear el dueño. La extracción de sangre para la muestra se realiza en la revisión veterinaria anual y cada propietario puede llevar a su mascota a su clínica habitual, donde los profesionales toman la muestra e inician el procedimiento de registro. En el caso de los perros más jóvenes, la extracción debe llevarse a cabo en el momento en el que se le implanta el microchip de identificación.

Una vez tomada la muestra, el veterinario hace constar en la ficha identificativa de cada mascota que se ha llevado a cabo la extracción. Posteriormente, y una vez por semana, una empresa de transportes se encarga de recoger todas las muestras y de enviarlas al Laboratorio de Genética Bioquímica de la Universidad de Zaragoza. Allí se analizan en un plazo de unas 2 o 3 semanas y los resultados de los marcadores genéticos se incorporan al historial de la mascota en el Riaca.

Un 40% de “incumplidores”

En la capital aragonesa viven aproximadamente 55.000 canes. Todos ellos deberán estar identificados genéticamente antes del 30 de abril de 2020 para cumplir con la normativa municipal. Desde el Colegio Oficial de Veterinarios de Zaragoza, estiman que este primer año de aplicación de la nueva ordenanza el número de registros será similar al de vacunaciones contra la rabia. En 2018 se vacunaron cerca de 30.000 perros, por lo que el número de registros de ADN se prevé sea similar. “Van a acudir a registrar a sus mascotas al menos quienes tienen vacunado al animal contra la rabia”, apunta Luis Javier Yus Cantín, gerente del Colegio Oficial de Veterinarios de Zaragoza.

Estas cifras, sin embargo, evidencian la falta de concienciación entre un amplio porcentaje de ciudadanos de la necesidad de vacunar y registrar genéticamente a sus mascotas. “El año pasado hubo aproximadamente un 40% de propietarios que incumplieron la vacunación antirrábica. Ese es uno de los principales hándicap y, por ello, es imprescindible que el Ayuntamiento controle que la normativa se aplique y que todos los propietarios registren a sus perros, porque si no se cumple, no sirve de nada”, explica Yus.

El Consistorio podrá acceder periódicamente a los datos almacenados en el Registro de Identificación de Animales de Compañía de Aragón (Riaca), comprobar el listado de ciudadanos que incumplen la normativa y emitir las correspondientes sanciones. Según recoge la nueva ordenanza, “incumplir la obligación de realizar el análisis genético obligatorio” constituye una infracción leve y conlleva una sanción de 50 a 250 euros. Por otro lado, si el incumplimiento es reiterado (“existirá reiteración si se dejan transcurrir dos o más ocasiones de las señaladas en el artículo 3.1b, sea la implantación del microchip, sea la vacunación obligatoria, sin efectuar el análisis”), la sanción se considera grave y la multa va de los 251 a los 500 euros.

Acabar con el maltrato y el abandono

A través del registro genético, es posible identificar al perro y, por ende, a su propietario, un factor especialmente relevante en una medida enfocada a reducir el abandono y el maltrato animal. “La principal ventaja de la normativa es el bienestar animal. El registro del ADN del perro aumenta las posibilidades de encontrar a los padres de camadas abandonadas o de identificar al dueño cuando se encuentra un perro muerto en condiciones de maltrato. También permite localizar a los propietarios en casos de robos en los que se ha extraído el microchip”, comenta el gerente del Colegio Oficial de Veterinarios de Zaragoza.

Por otra parte, y aunque esta aplicación todavía no se ha puesto en marcha, cuando se complete el registro de ADN de los perros que habitan Zaragoza (el Ayuntamiento espera tenerlo listo en un año), se podrá utilizar para sancionar a los propietarios que dejen las deposiciones de sus mascotas en la vía pública, cotejándolas con las muestras registradas.

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