Teruel
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La falta de lluvias y de humedad en el aire dispara los incendios por quemas agrícolas en la provincia de Teruel

Los bomberos han apagado 35 fuegos en los 39 días transcurridos desde el arranque de 2022.

Incendio esta semana en el entorno de Teruel por quema de rastrojo
Incendio esta semana en el entorno de Teruel por quema de rastrojo
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La falta de lluvias y de humedad en la atmósfera debido a la fuerte insolación que registra la provincia de Teruel desde hace semanas ha disparado el número de incendios en zonas de matorrales y monte bajo originados por quemas agrícolas que se han descontrolado.

En lo que va de año, los equipos de bomberos de la Diputación Provincial de Teruel han tenido que sofocar 35 incendios, casi uno por día, una cifra superior a la habitual en estas fechas, según confirman desde la institución. En el mes de enero se produjeron 19 fuegos, mientras que en los pocos días de febrero transcurridos el número se ha multiplicado y han sido 16 los incendios forestales en la provincia, lo que arroja una media de dos por jornada.

La extinción de este tipo de incendios se ha convertido, con diferencia, en la intervención más frecuente para los parques de bomberos de la provincia desde que comenzara 2022. La situación se ha agravado en las últimas dos semanas por las prácticas agrícolas propias de la época. Por ello, los bomberos reiteran la necesidad de extremar las precauciones al realizar las quemas autorizadas y cumplir de manera estricta las condiciones que establece el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno aragonés para llevar a cabo dicha actividad.

Esta semana, un incendio en una zona de viviendas en el entorno de Teruel a punto estuvo de afectar a varios chalés, y otro en Lledó quemó 3.000 metros cuadrados de cañar y monte bajo. En Fórnoles, ardió una cabaña de madera construida en el monte y si bien el origen del fuego no fue una quema de rastrojos, pues se inició por la combustión de una estufa, los bomberos temieron que las llamas llegaran al bosque, pues hubieran sido muy difíciles de apagar dado lo abrupto del terreno y lo seca que está la vegetación. Los dos inquilinos de la casa resultaron intoxicados por el humo, aunque, por suerte, las lesiones no fueron graves y recibieron el alta médica a las pocas horas del suceso.

En la ciudad de Teruel, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), ha llovido menos de medio litro de agua por metro cuadrado desde que arrancó 2022 y en Alcañiz, cabecera del Bajo Aragón Histórico, solo han caído 1,2 litros y la ciudad acumula 46 días de sequía. En las sierras ha llovido algo más, pero igualmente las precipitaciones son escasas. Albarracín suma cuatro litros, Royuela 2,6, Griegos 12,2, Villarluengo 4,8 -van 32 días sin llover- y Manzanera 7,4. En el Matarraña ocurre lo mismo y, por ejemplo, Mazaleón lleva 14 días sin precipitaciones tras sumar 10 litros desde el 1 de enero.

El divulgador científico Vicente Aupí explica que enero ha sido seco, si bien matiza que en la provincia el primer mes del año suele tener esta característica. Destaca que el problema se producirá si en primavera no llueve. Achaca la situación a la estabilidad atmosférica por la presencia de un anticiclón, que está produciendo una gran insolación y, en consecuencia, un ambiente reseco.

En Torremocha de Jiloca, donde Aupí tiene su observatorio, enero arrojó la media de temperaturas mínimas más baja de los últimos 35 años, -7,7 grados, al haber caído los termómetros a bajo cero casi todos los días. Estas heladas han contribuido a secar la hierba de los montes, convirtiéndola en pólvora para los incendios.

Los agricultores, preocupados

La ausencia de lluvias preocupa a los agricultores turolenses, que aseguran no haber visto un enero y un febrero tan secos desde 2012. En las zonas altas, la tierra aún tiene humedad para 10 ó 15 días tras la nieve caída a finales de 2021, pero en el resto de la provincia, donde prácticamente no llueve desde el puente de la Constitución, los campos de cereal ya necesitan agua.

"El problema es que el cereal que se sembró en enero no está naciendo", alerta el presidente del sindicato agrario Asaja en Teruel, José Manuel Cebollada. En el Bajo Aragón, donde los cultivos van más avanzados por la mayor benignidad del clima, "el trigo está pidiendo ya el agua para crecer". Cebollada destaca que, si no llueve en primavera, la cosecha se malogrará, hundiendo económicamente a los agricultores tras haber hecho frente a una campaña de siembra "muy cara" por la subida de los precios del combustible y de los fertilizantes.

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