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La ocupación hotelera en Aragón se desinfla para fin de año y Reyes con una cascada de cancelaciones

Muchos de los clientes que anulan reservas lo hacen porque están contagiados o deben guardar cuarentena. 

Las estaciones de esquí mantienen de momento una gran afluencia, como se puede ver en esta imagen del miércoles en Candanchú. ntó con una gran afluencia.
Las estaciones de esquí mantienen de momento una gran afluencia, como se puede ver en esta imagen del miércoles en Candanchú. ntó con una gran afluencia.
Candanchú

El agravamiento de la nueva ola de la pandemia, con los contagios desbocados en los últimos días, está haciendo mella en el sector turístico. Los hoteleros del Pirineo y de la provincia de Teruel están sufriendo numerosas cancelaciones de reservas en las últimas horas para fin de año y sobre todo para la semana de Reyes. La situación contrasta con la buena afluencia de visitantes en la primera parte de las vacaciones de Navidad, reflejada en la gran animación en las estaciones de esquí.

A pie de pistas las cifras de ocupación son aceptables, llegan hasta el 80% en algunos hoteles, a diferencia de otros destinos turísticos, como Teruel, pero los empresarios del Pirineo reconocen que las expectativas eran mayores. La tendencia se ha invertido y ahora las llamadas son para anular no para contratar.

Según la vicepresidenta del sector de Hospedaje de la Asociación de Hostelería y Turismo de Huesca, Anabel Costas, "las vacaciones de Navidad se han quedado descafeinadas", como ocurrió con el puente de la Constitución, aunque por otro motivo, el mal tiempo. No hay restricciones de movilidad entre comunidades autónomas que frenen la llegada de turistas, a diferencia del invierno pasado, pero "sí miedo", afirma.

Veladores en la plaza Biscós de Jaca.
Veladores en la plaza Biscós de Jaca.
Laura Zamboraín

La tónica es similar en todos los valles del Pirineo. En el de Benasque, la gerente de la asociación turística, Eva Bizcarro, admite que se preveía una plena ocupación. En su opinión, el grado de incertidumbre es muy alto y de un día para otro, el panorama puede cambiar. De hecho, el miércoles se estaba pendiente del anuncio del recorte de las cuarentenas.

También el valle de Tena, otro de los destinos de nieve, está sufriendo las cancelaciones. "Ha habido un cambio de tendencia importante en los alojamientos", señala Jesús Pellejero, presidente de la asociación turística y propietario de dos hoteles en Formigal. Palabras corroboradas por los datos de las plataformas de reservas, que demuestran que todavía hay muchas habitaciones libres en los hoteles.

En su caso, hasta el día 31, la ocupación aguanta "razonablemente", pero en la semana del 2 al 9, "con muchas ventas hechas, hemos empezado a tener muchísimas cancelaciones". Bastantes de ellas van acompañadas de justificantes médicos, "gente que manda las PCR diciendo que alguien del núcleo familiar esta afectado".

Este empresario del valle de Tena habla además del miedo, y no tanto de las restricciones sanitarias, "que no se parecen en nada a las del año pasado", cuando las comunidades autónomas y las provincias estaban cerradas. Tampoco cree que hayan influido las limitaciones en los cotillones en el caso de la Nochevieja, que en los hoteles no se suelen prolongar hasta altas horas de la madrugada. "Este año será una cena en mesa, sin barras y sin baile, pero en agosto ya trabajábamos así, incluso con aforos limitados, y la gente estaba acostumbrada", comenta.

"La alta demanda que estábamos teniendo se ha frenado. Otras Nocheviejas hubiéramos llenado, y teníamos más expectativas porque hay libertad de desplazamiento", asegura María Bellosta, directora del Hotel Monasterio de Boltaña, que ha suspendido el cotillón, aunque mantiene la cena de gala para los clientes. Coincide en que buena parte de las cancelaciones corresponden a clientes que han dado positivo o deben estar aislados.

Llegadas las fechas de Nochevieja, el turismo rural también estaba habituado a colgar el cartel de completo, pero ahora asiste a un parón en la demanda y un aumento de las anulaciones, según Francisco Parra, responsable de la Asociación de Turismo Verde.

Teruel baja del 90% al 40%

En la provincia de Teruel, la explosión de casos de covid y las restricciones a la hostelería han hecho que la ocupación haya pasado, en apenas 24 horas, del 90% a solo un 40%. Así lo explica el presidente del sector, Roche Murciano, quien afirma que en los dos últimos días "las cancelaciones han llegado en cascada".

A su juicio, la situación supone "un auténtico desastre" para la hostelería turolense. Según relata, hay restaurantes en la zona de Gúdar que han perdido hasta 10.000 euros al tener que devolver la fianza por cenas de Nochevieja mientras que muchos apartamentos de la Sierra de Albarracín se han quedado vacíos.

Murciano lamenta las limitaciones horarias y de aforos en una semana "clave para el sector". Destaca que muchos clientes han decidido pasar estos días en comunidades donde no se han aplicado restricciones.

Murciano denuncia que la hostelería está "estigmatizada" y expresa su preocupación porque "esta vez, estamos convencidos de que las reservas no se animarán en el último momento". "Solo pedíamos una semana más sin restricciones, porque hay mucho dinero en juego en Aragón, pero no ha sido posible", lamenta.

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